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Una comedia, un musical y danza animan la cartelera cruceña

Chiquitita, de Yovinca Arredondo

El musical Chiquitita se presenta hasta el domingo en la Casa de la Cultura l Arte: Tucura Cunumi

Calandraca, Chiquitita y Stabat Mater son las opciones más llamativas de este fin de semana en Santa Cruz de la Sierra. Ditirambo, Tucura Cunumi y Fases están a cargo de la oferta que está a disposición del público cruceño.

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Humor, acción y drama en la nueva película de Elías Serrano

La Mujer de tu Prójimo

Luis Andrés Zankis es uno de los protagonistas de la nueva cinta boliviana l Foto: Difusión

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La Mujer de tu Prójimo, la más nueva película del director Elías Serrano, ya se encuentra en etapa de posproducción, luego de su rodaje en localidades como Cotoca y Porongo, concluido a mediados del mes pasado. Ambientada en los años 50, la historia promete escenas de drama, acción y, claro, mucho humor, como suele ocurrir en los trabajos del cineasta cruceño.

Este es el cuarto largometraje dirigido por Serrano y realizado por su productora, La Divina Comedia —los anteriores fueron Provocación, El Pecado de la Carne y La Viudita—. La trama del film tiene inicio cuando Darío se lleva a la novia de Cornelio justo en el día de su boda. La venganza se hará esperar hasta tres décadas más tarde, pero cuando ocurra llevará a una guerra declarada entre ambas familias.

Protagonizada por artistas conocidos de la pantalla nacional, como Nelson Serrano (hijo de Elías y actor en todos sus largometrajes), Hernán Hurtado (de La Viudita y producciones de Safipro) y Fátima Cuéllar (de la serie “Las Tres Perfectas Solteras”), la película presenta además a nuevos rostros de la escena local. Este es el caso de Luis Andrés Zankis, Gabriela Cuevas y Diana Tórrez, que interpretan algunos de los roles más importantes de la cinta, rodada también en Peji, La Guardia, Pailón y Santa Cruz de la Sierra.

A la espera de la nueva película de Serrano —la cual tiene estreno previsto para octubre de este año—, ALDEA CULTURAL charló con uno de sus protagonistas, Luis Andrés Zankis. En una breve entrevista, el actor comentó sus impresiones sobre la cinta, habló de su personaje y contó algunos detalles de la más reciente producción cruceña.

Luis Andrés ZankisLuis Andrés Zankis l Actor
“La gran energía que logramos crear
se verá reflejada en la pantalla”

ALDEA CULTURAL (AC). Cuéntanos un poco sobre tu personaje y el rol que juega en la historia.

LUIS ANDRÉS ZANKIS (LAZ). Mi personaje se llama Gustavo Montero, es un joven muy tímido, temeroso, pero de buenos sentimientos, noble. Durante la historia Gustavo tiene algunos golpes en el corazón. Le arrebatan la única persona en la que él confía. Pasa por pruebas muy duras, tanto físicas como sentimentales, que lo impulsan a superar muchos de sus temores, lo ayudan a crecer como persona. Además, es un joven muy inteligente, es educado y ha sido mandado por sus padres a estudiar al extranjero. Es muy preparado intelectualmente. En el amor le va muy bien, pese a las trabas del principio. Es uno de los personajes que tiene romances muy fuertes. Hay un romance incestuoso, pasa algo con su hermana menor. Pero no digo más para que vayan a ver la película (risas).

AC. ¿Cuáles crees que son los principales atractivos de la película para enganchar al espectador?

Luis Andrés Zankis y Gabriela Cuevas

Zankis, junto a la actriz Gabriela Cuevas

LAZ. Para mí algo muy importante es que es una historia distinta, el guion es muy bueno. Es una historia que no es común, que va a sorprender a muchos y va a romper con muchas barreras en el cine boliviano. Además es un formato que tiene acción, comedia, drama y que va a jugar con el estado de ánimo de quien vaya a ver la película, va a hacer que el espectador ría, llore, se ponga triste, es un sube y baja de emociones. Cuenta también con la participación de hermosas mujeres, como Fátima Cuéllar, Gabriela Cuevas y Diana Torres. Y una cosa fundamental es el esfuerzo humano que cada uno aportó para sacar adelante esta producción, los técnicos, gente de vestuario, maquillaje, cáterin. Sin el trabajo de cada uno de ellos, no se hubiese logrado crear esta gran producción y un ambiente muy ameno en las grabaciones, que ha dejado una gran amistad entre todos.

AC. ¿Qué nos puedes decir sobre tu experiencia de haber trabajado bajo la dirección de Elías Serrano y al lado de los actores con los que compartes pantalla?

LAZ. Trabajar con Elías Serrano es un lujo. Para empezar, como persona es alguien muy educado, desde el primer momento en el que yo llegué a La Divina Comedia, me atendió de manera muy cortés. Es una persona muy humilde; pese a su gran trayectoria, no deja de sorprender con su sencillez. Y en el tema profesional es un capo, lo admiro mucho porque no es mezquino con lo que sabe, él enseña y ayuda a todos con su experiencia. Tiene mucha paciencia, y trata siempre de sacar lo mejor de cada uno. En todo el rodaje, aprendí mucho, tanto en el lado humano, como en el lado profesional; y con mis compañeros, fue un ambiente genial. Creé una gran amistad con todo el equipo, en especial con Fátima Cuéllar, Gabriela Cuevas, Hernán Hurtado, Maritza Ochoa e Iver Villarroel. En general, de cada uno de mis compañeros aprendí algo. Esa gran energía que logramos crear se verá reflejada en la pantalla.

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FIC 2012: luces y sombras de un festival que renace entre críticas y aplausos

Ópera Pánico puso el cierre en la muestra de teatro nacional l Foto: Bia Méndez

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El FIC tuvo problemas serios de presupuesto y poco tiempo de planificación. Sin embargo, las muestras de teatro y cine lograron un nivel excelente y el público respondió muy bien a ambas, así como a varias otras actividades del festival. 

Terminó este jueves el Festival Internacional de la Cultura de Sucre (FIC), inaugurado el 9 de noviembre y que presentó decenas de actividades, como la exhibición de películas, montajes teatrales y conciertos de música, entre otros, en casi un mes de programación. Desde antes mismo de su inauguración, el evento ha recibido muchas críticas, pero también convocó a una gran cantidad de público a lo largo de su realización.

Los problemas presentados por el FIC fueron varios. Uno de ellos fue la evidente falta de organización e incluso improviso, con una programación desconocida por el público hasta un día antes del evento. El concierto de Los Pericos, que cerró el festival, solo fue confirmado faltando una semana para su realización —incluso no figuraba en el programa—. A su vez, el show de Los Hermanos Yaipén, que también fue anunciado casi a fines de noviembre, ni siquiera fue llevado a cabo, pese a los afiches que promocionaban la llegada de la agrupación peruana.

Era muy previsible que el FIC enfrentaría problemas, desde su deficiente convocatoria, en la cual quedaba evidente que los organizadores no tenían claro cómo sería el festival. Dicha convocatoria fue realizada en agosto, lo que desnuda la irresponsabilidad de quienes estuvieron a la cabeza del evento*. ¿Cómo concebir que un festival de esta magnitud sea programado y organizado en poco más de dos meses? Que el FIC se haya llevado a cabo, y encima con un buen nivel, es casi un milagro, fruto del trabajo valiente y dedicado de algunos de sus encargados de área y de sus respectivos equipos.

Medea Material l Foto: Noé Portugal/Los Tiempos

Sé que faltando exactamente un mes para la realización del festival, algunos de los organizadores estaban completamente perdidos. Pero sé también que la programación de teatro —de altísimo nivel, dicho sea de paso— ya estaba toda diseñada, demostrando el gran trabajo de Alejandro ‘Pacho’ González, el responsable de esa área. También Roberto Carreño, que se hizo cargo de la muestra cinematográfica, logró una selección formidable de películas, así como la presencia de directores, actores y productores en Sucre.

Vamos entonces al análisis de las muestras. En teatro, Alejandro González reunió a los mejores elencos del país: Kíkinteatro, Escena 163, El Masticadero, Teatro Grito y Mondacca Teatro fueron solo algunas de las compañías que dieron un brillo muy especial al FIC. Las salas estuvieron repletas y muchas veces había que llegar más de una hora antes para asegurarse un lugar. A ejemplo de lo que ya había ocurrido en el Festival Nacional de Teatro, en mayo, Pacho demostró una enorme capacidad para organizar eventos de esta naturaleza.

El derroche de talento en las tablas y detrás de bambalinas ha sido notable: Marcos Malavia, Claudia Eid, Diego Aramburo, Denisse Arancibia, Eduardo Calla, Glenda Rodríguez, Bernardo Arancibia, Cristian Mercado, Patricia García, Lía Michel, Alejandro Marañón, Camila Rocha, Mariana Vargas, Claudia Andrade y David Mondacca, entre muchos otros, estuvieron en Sucre, lo que describe el nivel de la muestra. A lamentar, solamente el Teatro 3 de Febrero, escenario con graves problemas de diseño y mantenimiento y posiblemente elegido debido a la falta de espacios teatrales adecuados en la ciudad.

Maleficarum l Foto: Difusión

Por su parte, la muestra de cine boliviano tuvo una selección de gran diversidad temática y de estilos, presentando trabajos de admirable refinamiento estético, como las ansiadas Los Viejos, de Martín Boulocq, y Perfidia, de Rodrigo Bellott, hasta comedias comerciales como El Pecado de la Carne, de Elías Serrano, y cintas polémicas como Maleficarum, de Jac Ávila. La presencia de realizadores y productores relacionados con las películas fue todo un acierto, generando debates interesantísimos en la sala, con un público que se mostró maduro y abierto a las diferentes propuestas presentadas.

Además de la exhibición de películas, la realización del taller Predactores, a cargo de Rodrigo Bellott, fue otro punto anotado a favor de Roberto Carreño, que se vio perjudicado por recortes presupuestarios que llevaron a la cancelación, por ejemplo, de la Premiación al Cine Nacional, que debería haberse desarrollado el 2 de diciembre. Si no fuera por la labor incansable del también director y productor local, no habría sido posible una selección tan interesante de largometrajes. Fue gracias exclusivamente a su dedicación (y la de sus colaboradores Elizabeth Pérez, Julián Caballero y Mauricio Martínez) que el público pudo disfrutar de una excelente muestra, pues no fueron pocas las trabas que su equipo tuvo que sortear.

No tejeré comentarios acerca de las demás muestras del festival, por la sencilla razón de que no las seguí de la misma manera que sí lo hice con el cine y el teatro. Pero es posible imaginar que hubo problemas, debido en parte a los frecuentes recortes de presupuesto y también, cómo no, a fallas graves de la organización del evento, que estuvo a cargo de la Alcaldía de Sucre y de la Universidad San Francisco Xavier —la Gobernación de Chuquisaca retiró su apoyo, por razones que nunca fueron explicadas del todo—. De cualquier manera, y aun con todos sus defectos, el FIC ha renacido con un alto nivel en varias de sus actividades y eso es lo más importante. Que esta sea la chispa para consolidarlo y lograr mejores versiones en los siguientes años.

* “Los que estuvieron a la cabeza del evento”: me refiero a los representantes de la Alcaldía y de la Universidad; no a los encargados de área (cine, teatro, artes plásticas, danza y otras), que trabajaron en condiciones que estuvieron lejos de las ideales, lo que incluyó plazos y presupuestos ajustados y la cancelación arbitraria de eventos que habían sido programados con anterioridad. 

Muestra de Cine

Perfidia. Una película rodada casi completamente en una sola locación y presentando a un único actor. Perfidia tenía todo para ser una gran prueba de paciencia, pero un magnífico trabajo del director (Bellott) y una notable entrega del protagonista (Gonzalo Valenzuela, de En La Cama) nos regalan una película fantástica, que aun con la casi ausencia de acción y diálogos nos atrapa y muestra lo fascinante que puede ser el cine. A triumph!, como dirían los estadounidenses.

El Pecado de la Carne. El segundo largometraje dirigido por Elías Serrano divierte y entretiene de principio a fin, con una historia que mezcla mucho humor y picardía y algo de erotismo. La sensualidad y desparpajo de Janaína Prates —el descubrimiento de la cinta— aportan mucho al éxito de la propuesta, así como la presencia impecable de la talentosa María Renée Liévana. El Pecado de la Carne no es una cinta pretenciosa: lo único que busca es hacer reír. Y lo logra con creces.

Los Viejos. Martín Boulocq es uno de los más talentosos directores bolivianos de videoclips y, desde Lo Más Bonito y Mis Mejores Años, también uno de los mayores referentes jóvenes del cine nacional. En Los Viejos, el realizador muestra nuevamente su talento para construir imágenes de inusual belleza, aunque se siente la falta de un relato más fluido; es una propuesta difícil y menos lograda que su ópera prima, pero aun así Boulocq nos hace esperar con ansias sus siguientes trabajos.

Muestra de Teatro

Amores Que Matan. Este montaje presenta a David Mondacca en varios monólogos en que el amor y la atracción sexual terminan de forma trágica o truculenta. Violación e incesto son algunas de las temáticas abordadas, lo que incomodó a más de un espectador, pero yo entiendo que el arte es amoral y que por lo tanto son propuestas más que válidas, si están bien elaboradas (lo que es el caso). Curiosamente, la única historia que no habla de amor ni deseos es la más lograda, con un Mondacca que maneja con rara destreza el ingenioso texto. Tremendo actor.

Di Cosas, Cosas Bien. Esta es una obra que ya lleva más de cinco años de recorrido en diferentes ciudades de Bolivia e incluso en el exterior. Al verla, es fácil entender por qué. Además de un elenco rebosante de talento (compuesto por Patricia García, Cristian Mercado, Bernardo Arancibia y Mariana Vargas), el montaje de Eduardo Calla habla de la incomunicación y la indiferencia en un texto notable, que cuenta con generosas dosis de humor —como las escenas de la presentación de García en la TV y de la entrevista de trabajo de Arancibia.

Pis. A estas alturas, el Teatro Grito ya se ha consolidado como una compañía que tiene una de las propuestas más sólidas del teatro boliviano. En Pis, Denisse Arancibia muestra su gran habilidad para componer relatos sencillos, pero que a la vez están llenos de contenido. Bernardo Arancibia, su hermano y uno de los actores de la obra, le roba carcajadas al público en más de una ocasión, pero en general el elenco trabaja bien este texto lleno de humor y que concluye con una muy bien lograda y emocionante escena.

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Festival Internacional de la Cultura avanza con gran apoyo del público

Karen Lisondra abrió el festival con obra sobre el tráfico de personas l Foto: Mocambo

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Iniciado el último viernes (9), el Festival Internacional de la Cultura (FIC) de Sucre ha logrado una notable respuesta del público en muchas de sus actividades, con sala llena en varias de ellas. La nutrida programación del evento, que se extenderá por todo el mes, incluye cine, teatro, música y danza para este fin de semana.

La muestra de teatro ha sido una de las que tuvo mayor convocatoria hasta el momento, con presentaciones muy destacadas de Di Cosas, Cosas Bien, de Eduardo Calla, y Pis, de Denisse Arancibia. En la primera, Patricia García proporcionó algunos de los mejores momentos de la puesta, robando carcajadas del público, al igual que Bernardo Arancibia, que se lució en ambas, ganando la simpatía de los espectadores, que incluso aplaudieron Pis en escena abierta.

Para los próximos días, se espera con expectativa obras como Amores Que Matan, de Mondacca Teatro (con dirección de David Mondacca), Medea Material y Crudo, de Kíkinteatro (Diego Aramburo), y La Carga, de El Masticadero (Claudia Eid). Al igual que las demás actividades del festival, todas las presentaciones son gratuitas, pero es necesario llegar con antelación con el fin de asegurarse un lugar; para Light, de Denisse Arancibia, se formó una enorme fila desde más de media hora antes de su presentación, realizada el martes pasado.

En el caso del cine, por fin se pudo ver en Sucre la película Los Viejos, de Martín Boulocq, que presentó un drama en el cual los silencios hablaron más que los diálogos, escasos en este largometraje protagonizado por Andrea Camponovo y Roberto Gilhon. Este último estuvo presente para responder las preguntas del público, que demostró especial interés en conocer detalles del guión, la fotografía y el sonido de la cinta.

La programación de cine boliviano también incluye largometrajes como Pacha, de Héctor Ferreiro, que participó de la última edición del Festival de Berlín; El Pecado de la Carne, una picaresca comedia de Elías Serrano, inspirada en su obra teatral homónima; El Juego de la Araña y la Mariposa, de Adán Sarabia y que narra una trágica historia familiar basada en hechos reales; y Perfidia, en que Rodrigo Bellott presenta un relato minimalista con un único actor, el chileno Gonzalo Valenzuela. Todas las proyecciones cuentan con un conversatorio al final, generalmente con el director, y en algunos casos con un actor o productor de la cinta exhibida.

Para este viernes, están programados conciertos de música barroca, de la Orquesta de Violines y de la agrupación Parafonista, mientras el fin de semana reserva talleres de clown y dibujo, además de presentaciones de street dance y danza árabe, entre muchas otras actividades. Toda la programación del FIC puede ser conocida en la página del evento en Facebook.

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Marcos Loayza: “La urgencia no nos permite ver lo importante”

El realizador boliviano debe presentar su más nueva película este año l Foto: Los Tiempos

Marcos Loayza

En su nueva película, Las Bellas Durmientes, el director boliviano Marcos Loayza incursiona en el cine de género, en un desafío que él mismo considera arriesgado pero del cual seguramente saldrá bien librado, ya que tiene acostumbrado al público con grandes historias, como ha ocurrido en su multigalardonado debut (Cuestión de Fe) o, posteriormente, en El Corazón de Jesús.

Además de su labor como realizador, Loayza fue director de la Cinemateca Boliviana, institución encargada de la conservación y difusión de la cinematografía nacional. Detrás de cámaras, su talento fue reconocido con invitaciones para dirigir en Argentina (Escrito en el Agua) y llevar a cabo el documental El Estado de las Cosas, en el cual retrató el ambiente de esperanza que se vivía en el país, luego de la elección de Evo Morales como presidente.

La más reciente producción del cineasta paceño fue filmada el año pasado en Santa Cruz de la Sierra, y deberá estrenarse en los próximos meses. Clasificado como un thriller, el largometraje cuenta con actuaciones de Luigi Antezana, Elías Serrano, Andrea Aliaga, Fred Núñez, Paola Salinas, Carlos Rocabado, Daniel Larrazábal y Patricia García, presentando un mundo sin ley, en el cual un humilde cabo procura descubrir la verdad sobre los asesinatos de lindas modelos, involucrándose en una intrincada y peligrosa trama.

Con un tratamiento de comedia realista y jugando con varios clichés cinematográficos, Las Bellas Durmientes es un paso más en la carrera de un director que ha cosechado premios en La Habana, Cartagena y Biarritz, entre otros festivales. En esta entrevista concedida con exclusividad para ALDEA CULTURAL, el realizador da detalles sobre su nueva cinta y habla de temas como la dificultad a la hora de exhibir un trabajo o de hacer gestión y de la calidad del cine actual en Bolivia.

Más sobre la película: Sitio web oficial l Blog l Facebook

Entrevista
Marcos Loayza l Cineasta boliviano

Yo no hago casting porque es bastante duro, entonces trabajo con la gente que me cae bien.

Si acaso uno estuviera haciendo su propia película, no tendríamos tiempo de pelearnos entre nosotros.

Ahora hay una sensación de desencanto general, creo que han caído muchas máscaras.

La única posibilidad de entrar al mercado es la calidad.

ALDEA CULTURAL (AC). Coméntanos un poco acerca de tu nueva película, Las Bellas Durmientes.

MARCOS LOAYZA (ML). Las Bellas Durmientes es una película filmada toda en Santa Cruz y la idea partió de realizar un thriller, no de hacer una película norteamericana, sino más bien de dialogar con el género. De alguna manera la propuesta era expresar cómo son los bolivianos y de construir un thriller.

AC. ¿Por qué elegiste Santa Cruz para ambientar la historia?

ML. Por varias razones. Una de las razones es que Santa Cruz es ahora el punto donde se discute más sobre lo que es lo boliviano, lo que es lo norteamericano, lo que es el progreso. Y la otra razón es que la historia misma lo pide; se muestra a modelos, cómo corre la plata. Santa Cruz permite mucho más aquello, es donde está presente el glamour, la riqueza.

AC. En el caso específico de esta película, ¿de dónde surgió la idea original y cómo fue el proceso desde esa idea hasta plasmarla en un guión?

ML. Lo que pasa es que es un trabajo muy lento, entonces no me acuerdo exactamente el origen, pero me imagino que había toda una clase de situaciones en mi cabeza, ciertos personajes que aparecen y se van dibujando. Creo que se debe tener una buena situación, personajes sólidos, que valgan la pena ser vistos, además que no sean desagradables, pese a que la película tiene narcotraficantes, asesinos, políticos corruptos, pedófilos…

AC. En el elenco podemos ver actores con los que normalmente trabajas, como ocurre con Elías Serrano, también actores que vienen de las tablas, como Daniel Larrazábal y Paola Salinas, y otros que están haciendo su debut, especialmente en el caso de las actrices. ¿Cómo fue la elección del reparto?

ML. Yo no hago casting porque es bastante duro, entonces yo trabajo con la gente que me cae bien, gente que trabaja conmigo desde hace mucho tiempo. Es importante que sea una buena persona, que sea agradable y que haya confianza mutua, que sea una persona que valore mi trabajo y tenga confianza en lo que estoy haciendo. Trabajo con los amigos y me dejo llevar mucho por la intuición, hay algo que tiene el personaje y hay algo que tiene el actor, el aspirante al papel. Pero si me preguntas por qué elijo a un actor, muchas veces no lo sé, después viendo la filmación y la película entiendo por dónde iba la intuición. También uso mucho el Facebook, el Twitter, el Skype. Veo películas, teatro, trato de ver el trabajo del actor. Pero no frente a un casting, sino más bien husmeando.

AC. Saliendo del tema de Las Bellas Durmientes, hace unos años filmaste El Estado de las Cosas, en un periodo de la historia de Bolivia en que había una atmosfera de esperanza, de cambio. Si tuvieras que filmarla nuevamente hoy, ¿crees que habría esa misma atmosfera o que la sensación sería diferente?

ML. Yo creo que ahora hay una sensación de desencanto general, creo que han caído muchas máscaras, hay discursos que quedaron en discursos nada más. Hay cosas que no acabamos de resolver como país, como la falta de institucionalidad, que se tenga que refundar nuevamente todo. Creo que el país no está haciendo más de lo que hacía antes y no por eso hay que cambiar de bandera, hay una necesidad de entrar en la modernidad y eso supone dejar de vivir en un mundo en blanco y negro, de izquierda-derecha, ciudad-campo, indígena-blanco, sino más bien entender que es un país lleno de matices y es en eso que tenemos que trabajar. Si tú ves el documental, la mitad de la gente del gobierno que es entrevistada ya no está más. Es gente que tenía un discurso y ahora está alejada totalmente de eso. Yo creo que el ejercicio del poder es complicado, es difícil, y no siempre se encuentra gente que esté a la altura.

AC. El Corazón de Jesús es una película que tuvo coproducción con otros países, como Alemania, pero igual enfrentó mucha dificultad para exhibirse en el exterior. ¿Cuál puede ser la fórmula para que las películas bolivianas se vean afuera y qué hacer con el tema del mercado interno, que es muy reducido y no permite al cineasta recuperar su inversión en taquilla?

ML. Falta una política audiovisual nacional, una sola política que no cambie por más que cambie el gobierno. Aquí no hay eso, no hay una política; si bien hay una ley, esta nunca se ha cumplido a cabalidad. Nunca ha tenido los mecanismos reales, nunca se la ha actualizado y modernizado. En Argentina, por ejemplo, yo calculo que se tiene mínimamente unos 70 millones de presupuesto para su política audiovisual, en Colombia un poco menos pero con mucha eficacia; Brasil tiene una situación más complicada, pero tiene mucho más dinero también, es un país más grande. Casi todos los países tienen una política audiovisual, buena o mala, aquí hay una ley que no se cumple, las autoridades y la sociedad en general no ven como parte de la cultura el derecho a tener una película. Los únicos países que no tienen una política de fomento y de subvención al cine son los Estados Unidos y la India. Pero si bien no subsidian su cine, lo protegen, tienen una política proteccionista muy grande. Otra cosa es que debemos ser realistas y ver el tamaño del mercado mundial. Estados Unidos produce más o menos entre el 25 y el 30% de la producción mundial, sin embargo distribuye entre el 65 y el 70%. Los 30% que quedan tenemos que repartir entre cinematografías más o menos grandes, como la alemana, española, francesa, argentina, hindú, egipcia, iraní. Y después las filmografías medianas, como Uruguay, Chile, Colombia, Indonesia, Corea del Sur, Japón, China. Y de ahí queda prácticamente nada para los más pequeños. Es muy difícil competir así. Cuando una película latinoamericana va a un festival, detrás de esa película está todo el aparato del Estado para apoyarla. El embajador considera que si una película nacional gana el premio, es algo que beneficiará todo el país. Pero además el instituto de cine de ese país le da los medios para que pueda mover esa película. Aquí es al revés. Las embajadas quieren que el beneficio sea para ellas, quieren que les des entradas para su gente. Realmente es muy difícil. Yo creo que la única posibilidad de entrar al mercado es la calidad, con buenas películas. Pero la calidad supone también un sostenimiento. Si se hicieran en Bolivia 30 largometrajes estándar al año, seguramente aparecerían buenas películas y directores.

AC. Hablas de un estándar, refiriéndote a la calidad. Actualmente, sí se producen muchas películas en Bolivia, por la llegada del formato digital, aunque paradójicamente el público les está dando la espalda, tal vez por el exceso de oferta, no siempre muy buena. ¿Crees que el formato digital le ha hecho más bien o más daño al cine boliviano?

ML. Lo que pasa es que estamos en una etapa intermedia. Hay que decir las cosas claramente. No es que se hacen películas no muy buenas, sino que se hacen películas muy malas, pésimas, hay que decirlo. Y eso ahuyenta al público. La gente que ve una película muy mala, espantosa, no quiere ver más cine boliviano. Y otra cosa es que hay una tradición. Como en todas las artes, hay una acumulación social del conocimiento. Las mejores escuelas de fotografía del mundo estaban en Italia, en (la antigua) Checoslovaquia. Hay una tradición narrativa, dramatúrgica, de guiones. Aquí no hay, cada uno empieza a inventarse su propio discurso. Más allá del presupuesto, es muy fácil filmar ahora, yo siento que muchas veces filman guiones que ni siquiera se han terminado de escribir. Hay una inmediatez muy grande. También creo que antes se hacían películas para que duraran 50 años, y ahora se las hace sabiendo que van a durar lo que dure su estreno. Además, está el rigor del oficio. Un director de fotografía que hace varias películas al año tendrá más herramientas que el que acaba de egresar de la universidad. Todo eso suma para que haya esa situación. Ahorita la película boliviana está destinada prácticamente al olvido. En todas partes del mundo, tú compras el periódico el lunes o el jueves, dependiendo del país, y aparecen las críticas de los estrenos. Aquí no hay, no sabes qué se estrena, cuándo se estrena, no existe crítica cinematográfica. Y lo único que el director escucha son los amigos, admiradores, tíos y primos que dicen “Qué buen esfuerzo”. Y si el periódico habla mal, el director se enoja, de paso. También existe la soberbia de muchos cineastas y actores, para los cuales lo único que sirve es su trabajo, y que son incapaces de ser autocríticos, algo importante en todo artista.

AC. Bolivia tiene un medio cinematográfico bastante reducido, en el cual prácticamente todos se conocen. Es un medio en que existen, sin embargo, muchas rencillas y rencores, y en que la gestión es complicada, ya sea en el Conacine o en la Cinemateca (de la cual fuiste director). Hace años que no se puede acordar una nueva Ley del Cine. Ante todo esto, ¿es posible hacer gestión en el cine boliviano, por qué es una tarea tan complicada?

ML. Hay varias cosas. Una que es una torta muy pequeña, y en vez de juntarnos todos y trabajar para agrandar la torta, peleamos por la tajada más grande. Segundo, que es un país pobre, entonces tú le planteas al ministro de Educación que quieres hacer una película y te responde: “Tengo que pagar a los maestros”. Es más importante dar de comer a los niños o hacer una carretera que hacer una película. Tú ves la Asamblea Nacional, las leyes que sacan son con mucha presión social o del Ejecutivo. No es una entidad que funcione normalmente, que pueda sacar una ley sobre el cine, sobre la ecología, sino que tiene que sacar una ley para que no caiga el gobierno, para aplacar la marcha o tranquilizar un departamento al pie del levantamiento. La urgencia no nos permite ver lo importante. Y otra cosa es que somos desempleados, de alguna manera; el tiempo en que no estás trabajando en tu arte, estás mirando al que trabaja. Si acaso uno estuviera haciendo su propia película, no tendríamos tiempo de pelearnos entre nosotros.

AC. Volviendo a Las Bellas Durmientes, ¿en qué crees que se diferencia de tus anteriores trabajos?

ML. Es una película en que por primera vez manejo deliberadamante códigos de un género. Parto de un género específico y empiezo a conversar con ese género, a hacerme un poco la burla y aplicarlo a Bolivia, pero no para realizar un thriller a la boliviana, sino más bien para dialogar. Eso es riesgoso y no sé cómo saldré de ese desafío, pero pienso que Las Bellas Durmientes es más graciosa que El Corazón de Jesús, por ejemplo. Esta era una película muy triste, en que, si bien la gente se reía, al final salía con un mal sabor en la garganta, en el corazón, básicamente porque se le obligaba a estar de lado del pícaro. Cuestión de Fe era una película más esperanzada, más alegre. Yo creo que Las Bellas Durmientes tiene lo negro de El Corazón de Jesús, pero tiene también la alegría de Cuestión de Fe. Creo que en general nosotros tenemos una tradición del plano secuencia, de repente el punto de inflexión lo consigue Zona Sur (de Juan Carlos Valdivia, 2009). Entonces esta película, si bien tiene planos secuencia, tiene un sentido más narrativo que pirotécnico de la puesta en escena. El Corazón de Jesús tenía una puesta muy austera, esta no es tan austera, tiene más elementos, hay más cortes, es una película que tiene más conciencia del diálogo. Tiene varias secuencias en que la construcción de la escena requiere buenos diálogos. En general, en Cuestión de Fe había más realismo; en Escrito en el Agua, eran demasiados buenos diálogos, ya estaban como listos. Ahora hay un cierto equilibrio. Además, espero que se vea un manejo de más experiencia.

Fotos: imágenes de la película Las Bellas Durmientes

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Cine boliviano tiene sello de ópera prima y apuesta por nuevos temas

Diego Revollo y Daniela Lema son protagonistas en la cinta de terror boliviana l Foto: Difusión


En los últimos meses, cuatro nuevas películas bolivianas han llegado a las pantallas y ocupado la cartelera de las principales ciudades del país. Provocación, El Pocholo y Su Marida – Amor a lo Gorrión, en noviembre del año pasado, y más recientemente Vidas Lejanas y Casting han dado una muestra de lo que proponen los nuevos realizadores del país

Las cuatro cintas tienen una característica en común: todas son óperas primas, de cineastas que debutan en la dirección de un largometraje. En el caso de Casting, se trata de dos jóvenes con recorrido en cortos, como Juan Pablo Richter y Denisse Arancibia. A su vez, Provocación marcó el primer trabajo como director del experimentado actor Elías Serrano, que tiene en su currículum decenas de películas y montajes teatrales.

De todas estas películas, la que tuvo mejor desempeño en taquilla fue sin duda El Pocholo y Su Marida, del comediante Guery Sandóval, que llevó su conocido personaje Pocholo a la pantalla en una comedia que llevó más de 60.000 personas a las salas, el resultado más expresivo del cine nacional en tiempos recientes. Una asistencia que pudo ser mayor, si la piratería no pusiera la cinta en venta cuando ésta aún estaba en sus primeras semanas en cartelera.

La película de Sandoval, que reveló estar encantado con la dirección y que pretende seguir por ese camino a la par con su labor en teatro, tiene como protagonistas a los actores Erika Andia, Pedro Grossman, Jorge Jamarlli, Wilder Vidaurre y Hugo de la Rúa, además de él propio y Marianela Molina Travesí, su esposa en la cinta y en la vida real. La historia, de 105 minutos, cuenta la cruzada de Pocholo para rescatarla de las manos de dos delincuentes.

Por su parte, Provocación es un proyecto del actor y productor Nelson Serrano, que vive en Estados Unidos desde hace años, pero que llegó a Bolivia en 2008 para pasar una temporada en el país y llevar a cabo una obra de teatro y una película, escrita y protagonizada por él. Fue así que su padre, Elías Serrano, se involucró por primera vez en la dirección de un largometraje, en el cual también tiene una pequeña participación frente a cámaras.

Para contar la historia de Nick, un hombre joven que está por casarse pero que se involucra con una desnudista en medio a una trama de lavado de dinero y asesinato, Serrano recurrió a Vivian Colombo, Vivian Justiniano, Julio Kempff, Marcelo Santillán, Jorge Gil Pereira y Geraldine Domínguez, que se desempeñan en los roles principales. El largo, que tuvo un costo de aproximadamente 50.000 dólares, contó también con la participación de cerca de 50 extras y está considerado como el primer filme de acción de la historia del país.

A su vez, Vidas Lejanas, producida por Cinecéfiro Films y dirigida por Okie Cárdenas, narra la saga de dos mujeres, Ximena Montero (Vivian Colombo) y Leonarda (Sonia Ovando). La primera es una mujer que deja a su hijo pequeño al cuidado de una tía para buscar a su esposo, que se ha ido a España en busca de un futuro mejor y que no volvió a dar noticias; mientras, la segunda es una campesina que encuentra un amor imposible al trasladarse a la ciudad grande.

Las dos historias contadas en la ópera prima de Cárdenas presentan a mujeres de diferentes clases sociales que se enfrentan a la experiencia de migrar a otro país, cada cual por diferentes motivos, pero ambas con sueños y carencias por atender. Además de Colombo y Ovando, completan el elenco protagónico las actrices Melita del Carpio y Fabiola Rivero.

Finalmente, Casting está en cartelera desde fines de diciembre pasado en diferentes ciudades y hasta ahora ha convocado a más de 10.000 personas a las salas. Después de exhibirse en el eje troncal, la cinta se estrenó recientemente en Sucre y Tarija, en los cines SAS y De La Torre, respectivamente, y ha sido desde el principio presentada como la primera cinta boliviana de terror.

Dirigida a cuatro manos por Denisse Arancibia y Juan Pablo Richter, Casting es considerada por ambos como una película experimental. En casi hora y media de proyección, se narra la historia de varias chicas que participan de una selección para la primera película boliviana de terror, pero que luego se dan cuenta que los objetivos del casting son otros, pasando a vivir la experiencia más aterrorizante de sus vidas.

La arriesgada apuesta de la película, que tiene momentos de humor negro y terror psicológico y se encamina por el gore, con mucha sangre durante el metraje, tiene a Daniela Lema, Bernardo Arancibia, Carmencita Guillén, Diego Revollo y Vanessa Vargas como encargados de poner la piel en pantalla. Esta cinta muestra además que el cine boliviano elige nuevas sendas narrativas y estéticas por las que transitar y que cuenta con un grupo de realizadores jóvenes dispuestos a emprender ese camino. 

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Especial: formato digital arroja nuevas luces y sombras al cine boliviano

Dependencia Sexual dividió en dos la pantalla y al cine realizado en Bolivia l Foto: Locango Films

 

Texto premiado en 2º lugar en el Concurso Nacional de Periodismo Ciudadano. Publicado originalmente en Ahora Bolivia. Versión corregida y ampliada.

Desde que la película Dependencia Sexual, captada con cámaras digitales y dirigida por el realizador cruceño Rodrigo Bellott, se estrenó en las salas de cine, en 2003, decenas de películas bolivianas han sido producidas con la utilización del mismo formato, lo que ha generado un boom inédito en la historia del audiovisual nacional.

Bellott —cuya ópera prima fue galardonada en diversos festivales alrededor del mundo— fue el pionero en llevar a las salas locales un largometraje cuyo registro no fue realizado en película, ya sea el tradicional 35mm o el menos usual 16mm; posteriormente, el director aportó dos nuevas cintas a la cinematografía boliviana: ¿Quién Mató a la Llamita Blanca? y Rojo, Amarillo, Verde, esta última en colaboración con Sergio Bastani y Martín Boulocq. Menos costoso y con múltiples ventajas sobre el celuloide, el nuevo formato pasó a ser el preferido entre los cineastas locales.

El cine boliviano, que antes contaba algunos años en los que no había un único estreno en pantalla, empezó a producir varios títulos que fueron nutriendo la cartelera local, a veces de manera simultánea. Sin embargo, la proliferación de filmes no siempre ha estado acompañada de una buena respuesta por parte del público y la crítica, y en varias ocasiones las reseñas favorables y las ganancias en taquilla han sido esquivas a muchas de esas cintas.

Para Elías Serrano, que ha actuado en casi una veintena de películas y actualmente prepara el lanzamiento de Provocación, su primer largometraje como director, las facilidades otorgadas por el nuevo formato proporcionan un resultado paradójico. Según el realizador, el hecho de que el cine digital abarate los costos incentiva la producción. “Pero quizás le podría quitar rigor artístico al que nos obligaba antes el cine en película”, alerta.

Con un criterio similar al de Serrano, el crítico Ricardo Bajo es aun más enfático a la hora de apuntar las falencias de la nueva oleada de estrenos nacionales. El periodista cuenta que el cine digital propició una mayor producción y que debido a ello el año pasado se estrenaron alrededor de treinta películas, pero que el rigor a la hora de realizarlas sigue siendo un tema pendiente. “El facilismo digital ha conllevado películas malas y horribles, la gran mayoría; sin rigor actoral, sin tomarse en serio nada, sin guiones, con la única ventaja de rodar y creerse que hacen cine, lo que hace mucho daño pues mucha gente puede entender que eso es el cine boliviano”, opina.

Por su parte, el realizador tarijeño Gustavo Castellanos —que hace seis años presentó Espíritus Independientes, anunciada en su época como el primer largometraje de su departamento— considera que se vive una época de transición en el cine boliviano, ‘entre la añoranza del celuloide parsimonioso, casi monotemático y de pulcritud técnica’ y un cine digital ‘que se muestra descarriado, prolífico en cantidad y en temáticas, no siempre pulcro pero vigoroso’.

En la misma línea del director sureño, el paceño Jac Ávila defiende un ‘cine imperfecto’, porque es el mejor, en su criterio, una vez que éste debe ‘alimentarse, tropezarse, caerse y volverse a levantar’. El realizador opina que la cinematografía nacional tiene que ganar adeptos de uno en uno y que ésta no es una tarea fácil, pero al mismo tiempo observa que es un gran momento, en el cual se deben hacer comedias, dramas, terror, suspenso, erotismo, ciencia ficción y aprovechar todo el potencial existente. Asimismo, pondera el oficio de los críticos bolivianos, que en su opinión desmerecen el trabajo de los cineastas locales, sin contar muchas veces con argumentos sólidos.

Ávila hace una diferencia entre este nuevo boom y el de los años 90 (en 1995 hubo cinco estrenos nacionales, cifra inédita para la época), pues en aquella ocasión varias obras se produjeron gracias a los fondos del Consejo Nacional del Cine (Conacine). La generación actual, destaca, utiliza pocos recursos y por lo general de los propios bolsillos, lo que considera loable, pues además de dar origen a lo que denomina ‘una nueva ola del cine boliviano’, expresa realidades nunca antes reflejadas y pelea y conquista sus espacios. “Cuatro películas nacionales en pantalla simultáneamente, ¿cuándo se ha visto? Cuatro películas bolivianas que se exhiben internacionalmente al mismo tiempo, ¿cuándo se ha visto?”, indaga.

En medio a la flamante generación de realizadores locales, Bajo considera que hay ‘excelentes francotiradores’, que trabajan a puro pulmón y poseen mucho talento. El periodista apunta a Germán Monje, Diego Mondaca y Tomas Bascopé como nuevos valores que se suman a los ya conocidos Bellott y Boulocq. Este último, sin embargo, afirma que su labor y la de sus compañeros son tan sólo esfuerzos personales, debido a que no existen políticas de fomento y que por ello el actual boom probablemente no tenga continuidad.

La falta de apoyo del Estado y de la iniciativa privada siguen como obstáculos a la hora de realizar y principalmente al momento de distribuir y exhibir las películas filmadas en el país. Las cintas extranjeras, en especial de Estados Unidos, dominan la cartelera local, tornando muy difícil la tarea de los cineastas bolivianos. Pero Serrano asegura que, aun con esos desniveles, se puede producir usando la imaginación y el talento. “Hay ejemplos, aunque, lamentablemente, no muchos, como Cuestión de Fe y El Día que Murió el Silencio, inmortales en la memoria de los espectadores”, recuerda.

Castellanos va más allá y lanza otro punto de vista sobre los resultados generados por la ausencia de incentivos estatales. En palabras del realizador, La Paz —con varias excepciones, remarca— aparentemente es “el territorio de los melancólicos por el ‘buen cine del pasado’ y feroces críticos ante la arremetida de los ‘videastas de segunda’, que con el caballito del digital irrumpen de tanto en tanto las salas del país, mientras ellos siguen esperando al Estado para que les siga dando dinero para realizar sus costosas y pulcras producciones cinematográficas”. El director llega a la conclusión de que, como el resto del país nunca recibió ese apoyo, vio en el digital su oportunidad de ‘aprender haciendo’.

También el realizador chuquisaqueño Roberto Carreño (La Maldición de Rocha) se muestra intranquilo con la ausencia de soporte que encuentran los productores nacionales, especialmente aquellos que no trabajan en las urbes más grandes del país. “Debería preocuparnos la falta de apoyo a la gente que está en la lucha en este momento, el hecho de que en la mayoría de departamentos de Bolivia no exista ninguna institución relacionada con el cine, que la ayuda que llega del exterior sea absorbida solamente por las ciudades del eje troncal y la falta de leyes que protejan y ayuden al realizador boliviano”, manifiesta.

Sin embargo, al margen de los históricos obstáculos para producir y exhibir, Ávila niega que haya un problema para llegar a los espectadores, pues hoy existen diversos medios y, si no se los encuentra, se los crea. Asimismo, considera que al público hay que ganarlo, seducirlo y convencerlo, y que ése es un proceso intenso y laborioso, pero que el momento es inmejorable. “Nuestro cine se está abriendo paso, está compitiendo con los gigantes que cuentan con millones para promocionarse y en sus propios terrenos, y ya no se lo puede detener. El futuro del cine boliviano ha llegado”, concluye.

Sirwiñakuy (2010), de Jac Ávila l Foto: Pachamama Films

Miradas sobre el boom

“Aun con costos más bajos, es muy difícil la recuperación de la inversión debido a lo reducido del mercado para el cine nacional y para el cine en general. Las razones sobran. A la hora de comparar nuestro cine paupérrimo con el hollywoodense, nos damos cuenta de la abismal diferencia entre las multimillonarias producciones norteamericanas y las nuestras, que raramente sobrepasan los 5 dígitos y, cuando sobrepasan, se vuelve una película de terror pensar en la recuperación en la taquilla”.
Elías Serrano, actor y director cruceño

“Siento que cada vez hay mejores propuestas del digital con recursos muy limitados y que son generaciones nuevas, atrevidas y arriesgadas, que hacen las cosas con total entrega y amor al arte sin miedo a las críticas o al fracaso y que entienden la vorágine de los cambios tecnológicos actuales y, por tanto, tienen mayor capacidad de adaptación. Soy un convencido de que en los próximos años veremos un cine digital robusto con sistemas de distribución muy novedosos”.
Gustavo Castellanos, director tarijeño

“No puedo decir que el cine boliviano adolece de falencias y problemas cuando recién se ha puesto a caminar, y no lo está haciendo mal. Para mí el problema es que no se esté haciendo más. Que deberían aparecer más películas y de todas partes. No sólo de La Paz, Santa Cruz o Cochabamaba; tiene que venir un cine de más adentro para que nos conozcamos mejor.  Mientras más se hace, se gana experiencia y se mejora, se crece y eso ahora es más que posible”.
Jac Ávila, actor y director paceño

“Los esporádicos ‘booms’ del cine boliviano son solamente eso, esfuerzos individuales sin ningún proyecto de futuro en cuanto a cinematografía nacional. El último que hubo ya está pasando y quedará nuevamente seca la producción, o relativamente seca. Y es porque aún no hay políticas de fomento. Tenemos que entender que cultura no es solamente fiesta, folclore y alcohol. Alguien ya lo dijo: un país sin cinematografía es como una familia sin álbum de fotos”.
Martín Boulocq, director cochabambino

“Creo que el cine boliviano goza de una buena salud pero hay que separar la paja (mucha) del grano (poco). Y ser críticos y autocríticos, no toda película nacional es una celebración. En esto radica un posible distanciamiento del público nacional, que corre el peligro de identificar chapuza digital con cine boliviano”.
Ricardo Bajo, periodista y crítico de cine

“Hacer cine ahora está al alcance de todo el que lo quiera realizar, obviamente esto no garantiza la calidad de la producción, ya que mucha gente no realizó estudios (por no existir las posibilidades en nuestro país) o no cuenta con la ayuda necesaria (falta de instituciones). Sólo es el comienzo, el boom recién va a llegar, recién se abren escuelas de cine en Bolivia, se apuesta al cine como un nuevo medio de trabajo, el propio boliviano comienza a invertir de su bolsillo. Los resultados se verán de 5 a 10 años (tal vez antes), la gente que ahora ‘experimenta’ con el nuevo cine (digital) nos sorprenderá gratamente”.
Roberto Carreño, director chuquisaqueño

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Archivo Aldea Cultural l Abril de 2008

Esta es una compilación de posts publicados en la página antigua de ALDEA CULTURAL en abril de 2008. No se modificó el texto, pero el formato es plano en su mayoría, sin varias de las negritas o cursivas originales. También es posible que las fotos no estén incluidas y que algunos enlaces se encuentren inactivos. Asimismo, algunos artículos, por su extensión o importancia, pueden estar publicados de manera individual y no constar de esta selección.

El realizador colombiano Henry López estrena su nuevo corto
Martes, 29.04.2008

Hoy a las 19:00 se estrenará en la Cinemateca Distrital de Bogotá el cortometraje Preservativo Fiel, escrito, producido y dirigido por el realizador colombiano Henry López, que también presentará otros trabajos en esa función, cuya entrada será gratuita.

De antesala al estreno, los espectadores podrán ver los anteriores cortometrajes del director, Línea Directa, Sueño Millonario y Hombres de Prisa, que han recorrido festivales en Colombia y en el exterior. Además, se proyectará la película Brillo de las Palabras, dirigida por Ruth Gamboa y con las actuaciones protagónicas de Henry López y Renata Vargas.

López estudió producción de radio, cine y televisión, además de haber incursionado en el teatro en la Escuela Distrital Luis Enrique Osorio. Ha participando en catorce trabajos de cine y video, entre largos y cortometrajes. De esta vez, presenta una historia cargada de drama, intriga y suspenso, dando continuidad a su carrera como director, iniciada hace algunos años.

La Cinemateca Distrital de Bogotá se encuentra en Carrera 7, nº 22-79. Los teléfonos de la institución son el 334-3451 y el 284-5549. Más informaciones pueden ser obtenidas en la oficina de prensa al número 310-3390465 o a los correos electrónicos de Moviscopio y Zero Films.

Elenco de Albor inicia una serie de presentaciones en Suecia
Sábado, 26.04.2008

La compañía de teatro Albor, de El Alto, estrenó ayer la obra Otra vez Miguel, en el Saga Teatern de Estocolmo, en Suecia, y la presentó por la tarde de hoy en el mismo escenario, antes de iniciar una serie de funciones por el país escandinavo.

Escrita por la sueca Astrid Lindgren, la obra ha sido adaptada a las costumbres andinas, pero mantuvo su esencia, con una narrativa llena de inocencia infantil. Miguel, el protagonista, es un pequeño que mediante sus travesuras da a los adultos verdaderas lecciones de vida, en un mundo excluyente y en el cual su historia recobra con energía la voz solidaria y alegre de los niños.

La presencia del elenco, perteneciente al centro de poesía Albor Arte y Cultura, es parte de un intercambio con la Escuela de Cultura de Vimmerby. Hace poco, el grupo de teatro de esta institución realizó algunas funciones en Bolivia de su obra “La muchacha que no conocía el sabor de la sal”, basada en un cuento del libro “Leyendas de mi tierra”, del paceño Antonio Díaz Villamil.

Además del intercambio cultural, la experiencia también sirve para que jóvenes de ambos países compartan conocimiento y criterios acerca de la situación actual de la juventud en Bolivia y Suecia; con énfasis en temas de derechos humanos y democracia, el encuentro permite que aquéllos tomen conciencia de algunas dificultades y limitaciones comunes a ambos grupos, más allá de la diferente realidad social en que viven.

Luego de estas presentaciones, Albor realizará funciones en las ciudades suecas de Vimmerby, Ånge, Kramsfors, Hultsfred y Sundsvall. “Es una gran oportunidad para mostrar la producción artística de la ciudad de El Alto; difundir nuestra cultura nos llena de mucho orgullo”, señalaron los actores y actrices que conforman la agrupación.

Cortas de cine: Bolivia, Brasil y Argentina
Jueves, 17.04.2008

Bolivia. La comedia tarijeña Día de Boda, del realizador Rodrigo Ayala Bluske, se podrá ver desde hoy en Santa Cruz de la Sierra, luego de su première realizada anoche en el Cine Center. Los actores Elías Serrano y Andrea Camponovo son dos de los protagonistas de la cinta, que ya fue estrenada en La Paz y Cochabamba y se exhibe en los cines Universal (Tarija), Cinemateca Boliviana y 16 de Julio (La Paz), Bella Vista (Santa Cruz) y en los dos Center (el cruceño y el de Cochabamba). Muy pronto, el filme llegará también a otras ciudades del país.

Brasil. La película Tropa de Elite, mayor éxito comercial del cine de Brasil en los últimos tiempos, sigue haciendo historia. El largometraje se adjudicó nueve galardones en el Gran Premio Vivo del Cine Brasileño, cuya ceremonia fue realizada la noche del martes en Río de Janeiro. Tropa de Elite, que en febrero ya había conquistado el Oso de Oro en Berlín, de esta vez ganó en las categorías de mejor dirección (José Padilha), actor (Wagner Moura) y actor de reparto (Milhem Cortaz), entre otras. Hermila Guedes (O Céu de Suely) y Sílvia Lourenço (O Cheiro do Ralo) se quedaron con los premios de actriz protagónica y de reparto, respectivamente, mientras la mejor película fue O ano em que meus pais saíram de férias (El año en que mis padres salieron de vacaciones).

Argentina. Como resultado del Concurso de Guiones Adentro y Afuera, Trabajo Compartido, organizado en Córdoba por la ONG Ciscsa, se declararon ganadoras a María José Castro Schüle y María Fernanda Vivanco, en la categoría Corto Narrativo, por el guión “A(lar)ma de casa”; y a Ayelén Ferrini (“Desmesuras Cotidianas”) y Marina Cecilia Basterra (“Juntos es mejor”) en la categoría Videominuto. Estos trabajos se rodarán en los siguientes meses en la provincia de Córdoba y se estrenarán en agosto de este año. Serán las primeras producciones audiovisuales a cargo de cordobesas enfocadas en la temática de derechos de las mujeres en el ámbito laboral.

Simulacro se preestrena en dos únicas funciones en Valparaíso
Miércoles, 16.04.2008

La compañía de teatro La Re-sentida realizará el preestreno de la polémica obra Simulacro, con dos únicas funciones que se llevarán a cabo en Valparaíso el jueves 17 y el viernes 18 de abril a las 20:30, en la sede de Danza de la Universidad Arcis.

El elenco de La Re-sentida está integrado por actores egresados del Teatro Escuela La Matriz y la Universidad Arcis de Valparaíso. Algunos de ellos han participado de la compañía Matanga en las obras Juegos a la hora de la siesta y El Mal de la Juventud, ambas exhibidas con notable éxito en esa ciudad costera. En esta ocasión, presentan Simulacro, que deberá estrenarse oficialmente el 8 de mayo, para cumplir una temporada regular hasta el 7 de junio.

Dirigida por Marco Layera, la obra cuenta con la asistencia técnica de Isidora Palma y Sebastián Bahamonde y la realización escenográfica de Carlos ‘Gato Volador’ Gonzales. La actuación está a cargo de Carolina Palacios, Pedro Muñoz, Nicolás Herrera, Benjamín Westtfall y Andrés Diaz, que proponen una aguda reflexión sobre Chile. “Un país que nos duele y nos asusta, doscientos años de patria, de origen, de lugar común; ha pasado el tiempo y hemos visto como nuestro hogar se ha convertido en una pulcra puesta en escena, donde sólo algunos personajes y textos tienen cabida”, reza el texto de promoción de la pieza.

Según sus realizadores, Simulacro no cuenta nada en el sentido estricto de la narración. Es un montaje fragmentado, la huida completa de la historia como elemento integrador; el indio pícaro, el hijo de un detenido desaparecido que no puede entrar al Estadio Nacional, el niño que tira piedras a los autos desde las pasarelas, el actor que no tiene talento, la receta de unas humitas, un oso panda que no tiene opinión, el vendedor de Ripley que muere con un TV plasma en sus manos, el artista que necesita ser subversivo, un obrero que exige ganarse un Fondart para arreglar la dentadura a sus hijos, una mujer que ama, los actores que se cuestionan el rol del teatro, ¿hay tiempo para hablar de amor en el teatro?, dos humoristas, una mujer que necesita urgentemente sentirse chilena…

En suma, Simulacro es ante todo un retrato vital, fresco, sincero y estéticamente elaborado en Chile como lugar de unos pocos. La sede de la Universidad Arcis está ubicada en Victoria, 2338 (Valparaíso). Las entradas tienen un costo único de $1.500 y las consultas y reservas pueden ser hechas al teléfono 09-8-8681505 o al correo electrónico de la compañía.

Rancho Aparte debuta con premios y buenas críticas
Martes, 15.04.2008

En su primera semana de exhibición en Buenos Aires, más de 30 mil espectadores acudieron a las salas porteñas para ver Rancho Aparte, comedia argentina dirigida por Edi Flehner y protagonizada por Leandro Castello, Luz Palazón y Mercedes Scápola.

Además, el largometraje acaba de obtener tres reconocimientos en el Festival de Cine de Málaga, donde se adjudicó la Biznaga de Plata a la Mejor Película Territorio Latinoamericano y el premio y mención de mejor actriz, a Mercedes Scápola y Luz Palazón, respectivamente. Este jueves, el filme se estrena en Córdoba y otras ciudades del país.

Basada en una exitosa obra teatral de Julio Chávez que contó con el mismo trío de actores de esta versión adaptada por Flehner para la pantalla grande, la película muestra a un pequeño lugar llamado Nogolí, en un rancho de paredes de barro y piedra, donde viven Tulio (Castello) y Susana (Scápola). Allí todo es conocido y compartido, mientras fuera todo es extraño, distinto y peligroso.

Lejos de Nogolí, en una ciudad llamada Buenos Aires, vive Clara (Palazón), hermana de Tulio y tía de Susana, con sus rutinas, sus rencores y sus pequeñas compañías cotidianas. Cada uno de ellos libra sus pequeñas batallas contra la vejez y la enfermedad y, cuando sus mundos tan diferentes se cruzan, forman una historia en común.

La cinta describe un universo donde la espontaneidad de los mates se cruza con la rapidez de los cafés; un viaje que, en definitiva, revaloriza el concepto de felicidad y progreso. Con esta trama, Rancho Aparte logró el beneplácito de la crítica especializada, que coincidió en elogiar la buena factura de esta nueva producción argentina. Página 12 destacó las “estupendas actuaciones”, mientras Veintitrés habló de la “desopilante confrontación entre dos mundos opuestos”, al paso que La Nación la definió como “una película para sacarse el sombrero”.

Parcialmente rodada durante cinco semanas en el pequeño pueblo de Nogolí, la película contó con la participación de los 200 habitantes de ese lugar. Todos se desempeñaron como actores, extras o técnicos. Por caminos de barro y sin señal de celular, el equipo de producción trabajó en un clima simple y familiar que los devolvió a la localidad puntana a la hora de mostrar a sus residentes el resultado final.

Rancho Aparte es la ópera prima de Edi Flehner, que en su carrera suma más de 1.500 comerciales realizados desde 1981 en Argentina, Brasil, Canadá, Chile, China, Francia, México, Venezuela, España y Estados Unidos y premiado internacionalmente por diversos trabajos. Además, estuvo involucrado en la producción de varios largometrajes, como Cohen vs. Rossi, Comodines, La Edad del Sol, Alma Mía, Fuckland y Una Novia Errante.

El viernes a las 12 horas, justo al día siguiente del estreno en Córdoba, los interesados podrán participar de la charla-debate que se realizará con el actor Leandro Castello (cordobés), en la sede de la Escuela de Cine La Metro (Independencia, 155). Para notas con el protagonista, basta comunicarse al 011-156-147-6091 o al 153-371-949.

Contacto para notas en Buenos Aires: Cecilia Salguero/Dolores Martínez
Teléfono: 011-4771-0400. Int. 153

Indonesia dio inicio al sexto festival de teatro de La Paz
Jueves, 10.04.2008

Anoche se ha inaugurado oficialmente el VI Festival Internacional de Teatro de La Paz (Fitaz), con la presentación del indonesio Purbo Asmoro y su espectáculo “Ciptoning”, en el que el maestro asiático demostró su habilidad con los títeres y las sombras.

En el amplio abanico de ofertas del Fitaz, que se extenderá hasta el 20 de este mes, algunas de las propuestas más interesantes están a cargo de compañías tradicionales y que nunca faltan al evento. Ése es el caso del Teatro de los Andes, que presentará 120 Kilos de Jazz, un divertido monólogo interpretado de manera inspirada por el actor Daniel Aguirre y que ya cumplió una breve pero exitosa temporada en junio del año pasado en Santa Cruz.

Por su parte, Kíkinteatro llevará a escena un clásico de Samuel Beckett. La compañía de Diego Aramburo mostrará Happy Days, una contundente reflexión sobre la condición humana, con Patricia García y Jorge Alaniz en los roles de Winnie y Willie, respectivamente. A su vez, Mondacca Teatro, elenco liderado por el actor y director David Mondacca, propondrá la reposición del unipersonal Eureka y la obra Veladas Brechtianas, esta última realizada sobre textos y canciones del dramaturgo alemán Bertolt Brecht.

Otras propuestas de primer nivel y que llegan avaladas por sendos reconocimientos en la última edición del Premio Peter Travesí son El Otro Huevo de Colón (del grupo La Cueva; obra ganadora del certamen), Los Rústicos (Arrayán Teatro, mejor actriz a Claudia Coronel y mejor maquillaje a Maritza Wilde), Los Excéntricos de la Noche (Opsis/Tucura Cunumi, mejor dirección a Glenda Rodríguez) y Macabro (Bogatir, mejor actor a Saúl Alí).

Asimismo, el estreno de Escena 163, Smell, Yo No Soy Ese Tipo de Gente…, y las presentaciones de Macbeth (Liberavi) y La Partida de Petra (de El Masticadero) tienen todo para estar entre las funciones más concurridas del encuentro. Las tres tienen la particularidad de haber sido llevadas a escena por tres jóvenes directores y dramaturgos que ya han conquistado un espacio de destaque en el teatro boliviano —Eduardo Calla, Sergio Caballero y Claudia Eid.

Completando la selección boliviana del festival están las agrupaciones La Casa del Perro, Alguien, Títeres Paralamano, Teatro del Purgatorio, Los Cirujas, Café con Malicia y el Taller del Viceministerio de Cultura, además del actor Jorge Jamarlli, intérprete de la obra infantil Simbad. En el ámbito internacional, aparte de Indonesia, se presentarán también obras de Argentina, Brasil, Chile, España, Francia, Italia, México, Perú y Holanda.

La compañía Realidades lleva un clásico a las tablas
Martes, 08.04.2008

La puesta teatral de Juan de la Rosa, basada en la obra cumbre del escritor cochabambino Nataniel Aguirre, se estrenará en Potosí el próximo jueves (10), en el Teatro IV Centenario, de la mano de la Compañía Nacional de Comedias Realidades.

Adaptada para las tablas por Mario Soria y bajo la dirección de Raúl Villarroel, la obra se presentará además los días 11 y 12 en la Villa Imperial, antes de iniciar temporada por colegios de todo el país, en un esfuerzo de los realizadores por dar a conocer al público juvenil un poco de la historia de la independencia a través de uno de los más célebres clásicos de la literatura boliviana.

Juan de la Rosa cuenta la notable saga del último soldado de la independencia, a la vez que retrata la lucha de las mujeres de la Coronilla. Uno de los puntos fuertes de la novela es la forma cómo el autor utiliza la descripción en cada uno de los capítulos, en los cuales se revela la historia de Juan, fruto de la relación oculta entre una mestiza y un hombre de la alta sociedad.

Dividida en tres actos, la adaptación tiene arranque en la infancia del personaje, que sufre desde niño el rechazo de la gente, mucho antes de convertirse en un líder de la guerra por la independencia en Cochabamba. Enseguida se narra la ida de Juan al frente de batalla, cuando él descubre quién es su verdadero padre; y finalmente, en el tercer acto, el héroe, ya viejo, recopila sus memorias mientras sigue en alerta constante por un eventual regreso de sus enemigos.

Después de presentarse en Potosí, la nueva obra de la compañía Realidades podrá ser vista próximamente en la ciudad de Cochabamba, así como en otras capitales del país. Para mayores informaciones, comunicarse al número 732-02128.

Cortas de cine: un giro por Latinoamérica
Domingo, 06.04.2008

Brasil. La cineasta Lúcia Murat estrenará su séptimo largometraje el próximo viernes en Brasil. Maré, Nossa História de Amor está libremente inspirada en la novela “Romeo y Julieta” de William Shakespeare, y ha sido escrita a cuatro manos por la propia realizadora y Paulo Lins, autor de “Ciudad de Dios”, libro que dio origen a la exitosa película homónima. La historia retrata un amor prohibido en una favela carioca y trae a los novatos Cristina Lago e Vinícius D’Black en los roles protagónicos. / Fuente: Universo Online

Bolivia I. Faltan pocos días para que el público boliviano pueda disfrutar del más nuevo estreno del cine nacional. El miércoles 9 en Tarija se presenta Día de Boda, ópera prima del realizador Rodrigo Ayala. Esta comedia es protagonizada por Andrea Camponovo y Emiliano Longo y trae en su elenco a actores como Elías Serrano, Luigi Antezana y Ángel Careaga, que participan de una historia en que un joven decide secuestrar al amor de su vida en el día en que ésta debe contraer matrimonio.

Bolivia II. Mientras sigue su temporada de proyecciones en los cines Bella Vista y Center de Santa Cruz de la Sierra, Radio Corazón ya se exhibe también en la Cinemateca Boliviana (La Paz), en funciones a las 15:30 y 19:30. La película, escrita y dirigida por el popular realizador y conductor chileno Roberto Artiagoitía (el Rumpy), cuenta con destacadas actuaciones y ha roto taquilla en su país, con el desarrollo de tres historias que mezclan comedia, drama y picardía.

Colombia. La más reciente película de Gustavo Nieto Roa, Entre Sábanas, se estrenó el último viernes en Colombia. Luego de un largo periodo sin dirigir un filme, el cineasta regresa para presentar una historia intimista en la cual Roberto (Marlon Moreno) y Paula (Karina Mora) se conocen en una discoteca y terminan la noche en la habitación de un hotel, donde pasarán diez horas en la que abrirán sus vidas en medio a una jornada de sexo sin compromiso con el pasado ni el futuro.

México. Concluyó hace pocos días el rodaje de la cinta futurista 2033, proyecto de ciencia ficción dirigido por Francisco Laresgoiti, sobre un guión de Jordi Mariscal. Religión y política estarán presentes en una trama protagonizada por Raúl Méndez, Sandra Echeverría y Claudio Lafarga. La película, cuyo estreno está previsto para diciembre de este año, utilizará recursos de computación para crear algunos elementos y escenarios. / Fuente: Rodando Cine

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La película boliviana Día de Boda se estrena hoy en Tarija

En medio de gran expectativa, esta noche se estrena en Tarija la película Día de Boda, el segundo largometraje producido en ese departamento, y el primero de la carrera del realizador Rodrigo Ayala, que en su ópera prima presenta una comedia ágil y llena de enredos protagonizada por un gran reparto.

El elenco de esta nueva producción boliviana está conformado por Andrea Camponovo, Emiliano Longo, Luigi Antezana, Toto Vaca, Elías Serrano, Raúl Gómez, Alicia Gamio, Adrián Vaca, Ángel Careaga, Luciana Acosta, Virginio Lema, Isabel Ocampo, Diego Gabriel Arana y Liliana Paniagua. Bajo la dirección de Ayala, ellos dan vida a los varios personajes que componen una alocada historia con elevadas dosis de acción y humor.

La trama nos presenta a Ángel, que desde su adolescencia está enamorado de Marcia, la hija de un poderoso empresario tarijeño. El problema es que ella se casa al día siguiente con Luigi, hombre de confianza de Don Mario, el padre de la joven. Dispuesto a impedir la boda, Ángel decide entonces raptar a la novia y, con la ayuda de dos amigos, desencadena una serie de fugas, secuestros masivos, encuentros y desencuentros amorosos.

Filmada en formato digital de manera prácticamente paralela a Historias de Vino, Singani y Alcoba, que debe estrenarse en el segundo semestre de este año, Día de Boda es la primera película producida por Toborochi Films, empresa creada por Ayala al lado de Alfonso Blanco y Liliana Arce. El ambicioso objetivo de esta compañía, creada en 2005, es generar una producción cinematográfica continua en el sur del país. Algo que, según palabras del propio director, es muy posible, como aseguró en entrevista concedida a ALDEA CULTURAL en octubre del año pasado.

Después del estreno en Tarija, Día de Boda debe iniciar su recorrido por las principales ciudades y salas del país. En Santa Cruz de la Sierra, el estreno está previsto para el jueves 17, y un día antes el director y parte de sus actores deben estar presentes en la première para invitados.

Los protagonistas

Andrea Camponovo (Marcia). Una de las actrices y modelos más conocidas de Bolivia en el momento, Andrea se convirtió en un rostro familiar al público gracias a la exitosa campaña de la Corte Nacional Electoral hace un par de años. Antes, ya había protagonizado Espíritus Independientes, el primer largometraje de la historia del cine tarijeño.

Emiliano Longo (Ángel). Aunque su trabajo como presentador del programa “Contacto”, en la red PAT, lo hizo conocido entre los espectadores, Longo se dedica desde hace varios años a la actuación. Estuvo en varias obras de teatro realizadas en La Paz, así como en cortos y largometrajes nacionales.

Toto Vaca (Don Marcos). Se ha desempeñado como músico, humorista y actor, siendo uno de los artistas más conocidos de Tarija y destacándose en obras teatrales y programas televisivos. Su labor como compositor ha propiciado algunos clásicos de su departamento y su particular estilo de humor tiene un sello propio e inconfundible.

Elías Serrano (Don Jorge). Actor, director y escritor, Serrano es uno de los recordistas en número de participaciones en películas bolivianas. Entre sus principales trabajos están Cuestión de Fe, Jonás y la Ballena Rosada y El Día que Murió el Silencio. En teatro, dirige la compañía La Divina Comedia, con la cual ha ganado diversos galardones.

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