Tag Archive for Bernardo Arancibia

Casa Grito lanza abono para disfrutar de un año de arte

Compartir
Casa Grito, Un Hogar para las Artes

Las Horas Vagabundas fue una de las obras presentadas este año en la sala l Foto: Casa Grito

Por tan solo Bs 150, puedes comprar un abono que te dará derecho a ver 10 presentaciones en Casa Grito, el nuevo espacio cultural de la zona sur paceña. Una excelente manera de ayudar el emprendimiento y consumir arte todo el año, de forma muy económica. 

Read more

Share

Un elenco de lujo lleva a escena el espectáculo Gula

Gula, de Eduardo Calla

Patricia García (centro) protagoniza la nueva obra de Eduardo Calla l Foto: Ariel Duranboger

.

Luego de su exitoso estreno en La Paz, con el Teatro Municipal repleto, el espectáculo Gula se presentará esta noche en Santa Cruz de la Sierra y el fin de semana en Cochabamba. Aparte de la dirección del experimentado Eduardo Calla y del texto —una adaptación del clásico “La Visita de la Vieja Dama”, del suizo Friedrich Dürrenmatt—, lo que más llama la atención es el verdadero dream team que constituye el elenco de la obra.

David Mondacca, Patricia García, Cristian Mercado, Bernardo Arancibia, Carlos Ureña, Percy Jiménez, Claudia Andrade, Paola Oña, Daniela Lema, Natalia Joffré y Denisse Arancibia son los once actores que se suben al escenario para interpretar los personajes de esta tragicomedia escrita originalmente en 1955. El montaje cuenta además con la voz de Luis Bredow.

Patricia García y David Mondacca son dos de los más grandes actores del teatro boliviano. La primera es española pero está radicada en el país hace años, con obras importantes en su carrera, como Crudo, Di Cosas Cosas Bien y Las Relaciones de Clara, estas dos últimas también bajo la dirección de Calla. A su vez, el actor paceño tiene una de las trayectorias más extensas del cine nacional, además de haberse notabilizado por interpretar a diversos personajes de Jaime Sáenz en las tablas.

Por su parte, Eduardo Calla es uno de los más reconocidos directores de teatro en Bolivia, habiendo sido responsable de diversas obras al frente de su compañía Escena 163, que lleva a cabo esta puesta. La historia gira alrededor de Clara (Patricia García), una excéntrica millonaria que regresa al pueblo de su infancia, prometiendo sacar a la gente de la pobreza pero estableciendo una condición que pondrá a prueba sus valores y principios.

Las presentaciones de Gula son gratuitas y posibles gracias al patrocinio de la Embajada de Suiza en Bolivia, además del auspicio del Ministerio de Culturas, del Gobierno Municipal de La Paz y de las empresas Sika y Sinchi Wayra, ambas de origen helvético. La cita en Santa Cruz es este miércoles, a las 20:00 en el Teatro Eagles’, mientras en Cochabamba la función se realizará el viernes 7, a las 19:30, en el Instituto Laredo.

Share

Festival Brecht ingresa a su recta final con Desaparecidos

El Baúl Teatro

Los actores de El Baúl Teatro entrarán a escena en el Bertolt Brecht l Foto: Difusión

.

La decimosexta versión del Festival Nacional de Teatro Bertolt Brecht, que se desarrolla desde el viernes en la ciudad de Cochabamba, ingresa a su recta final con la presentación de elencos de La Paz, Sucre y Santa Cruz, además de Brasil. En total, son 14 agrupaciones, cuyas obras se llevan a escena en espacios como el mARTadero, la Alianza Francesa, el Teatro Adela Zamudio y el Instituto Cultural Boliviano Alemán (ICBA).

Hasta ahora, ya se presentaron algunos de los elencos más importantes del país, como el Masticadero, con Princesas, bajo la dirección de Claudia Eid y con actuaciones de Lía Michel y Daniela Gabela, y Teatro Fuego, con For Export, dirigida por Toto Torres y protagonizada por Bernardo Arancibia y Mauricio Toledo. La premiada El Pacto (montada por Fernando Arze e interpretada por Andrea Ibáñez y Bernardo Peña), también ya pasó por el festival.

Entre las propuestas más esperadas de la recta final del evento está Desaparecidos, una adaptación de la obra escrita por la dramaturga cochabambina Claudia Eid, llevada a escena originalmente por el Masticadero y que ahora llega desde Santa Cruz en una versión montada por El Baúl Teatro. Con dirección de Christian Castillo, que además actúa al lado de Mary Carmen Monje, Nicole Iturriaga y Marcelo Sosa, el espectáculo incluye textos de “El Occiso”, de María Virginia Estenssoro.

La obra muestra a tres personajes que tratan de entender el motivo de las desapariciones de sus respectivos padres. La incertidumbre del abandono los une y el sitio se enrarece aun más cuando se identifica la presencia de un cuarto elemento, que solo es visto por Silvia, y que se constituye en el imaginario de los desaparecidos. “Trabajamos desde el concepto de mirarse a sí mismos, por lo que tenemos tres espejos. La propuesta del texto, de que estos personajes están en un lugar indefinido, nos dio la posibilidad de ‘tomar’ espacios, no necesariamente escénicos, convirtiéndose en parte de la visión de la puesta”, cuenta Monje.

Para la actriz, la elección del texto de Eid se debió a que este permite lanzar varias interrogantes. “Nos gustó el poder hablar de padres desaparecidos, nos planteó muchas preguntas: ¿qué pasa con el individuo a partir de los procesos de crianza?, ¿qué sucede cuando estos esquemas de crianza, aparentemente inamovibles, se desintegran?, ¿qué sucede con la

BadenBaden

Los brasileños del Colectivo Baal llegaron el martes a Cochabamba

sociedad en su conjunto? Surge aquí también la incomunicación generacional como factor relevante en los conflictos individuales, en que el ser diferente se convierte en un conflicto”, concluye.

También entre los ‘platos fuertes’ de esta edición se encuentra el espectáculo del Colectivo Baal, proveniente de Florianópolis, capital del estado brasileño de Santa Catarina: BadenBaden busca inspiración en dos obras didácticas de Brecht para establecer un juego vivo y un acuerdo sutil entre el elenco y los espectadores. Durante el montaje, se decide si cuatro aviadores recién accidentados merecen ayuda, provocando a la vez reflexiones sobre la muerte, la pierda y el abandono, entre otros temas. Con dirección de Vicente Concilio y producción de Camila Petersen, la premiada puesta cuenta con un gran elenco de actores que llevan a escena cuestiones como la tolerancia, el individualismo y la pérdida de sí mismo para vivir en sociedad.

El festival —que este año tiene una interesante participación internacional, involucrando a paises como Italia, Chile y Ecuador—, finaliza este sábado, con una programación que hoy incluye las presentaciones de Khimaira Teatro (La Forma del Agua, Alianza Francesa, 19:30) y El Alto Teatro (Peligro, mARTadero, 21:00). Mañana será el turno de El Baúl Teatro (Desaparecidos, mARTadero, 19:30), mientras en la última jornada el público podrá ver a los sucrenses de Títeres Paralamano (Otra Vez Caperucita, ICBA, 11:00) y a los brasileños de Colectivo Baal (BadenBaden, mARTadero, 19:30). Las entradas tienen un costo de Bs 10 a Bs 20, siendo las más baratas destinadas a las obras infantiles y a quienes lleguen a la sala en bicicleta.

Share

Olvidados: de cuando tienes todo, menos un buen guión

Carla Ortiz, en escena de Olvidados (2014)

Carla Ortiz protagoniza el filme que también produjo y escribió l Foto: Difusión

.

Sí, ya sabemos que estas cosas cuestan —y mucho—, y ese es un motivo más para que se trabajen mejor cuestiones tan fundamentales como el guión.

Estrenada hace una semana en las principales salas bolivianas, Olvidados es una de esas películas que aparentemente lo tiene todo: un buen director (Carlos Bolado, que anteriormente presentó trabajos como Baja California, la excepcional Promises y Solo Dios Sabe), un excelente reparto internacional (en el cual se destacan nombres como Damián Alcázar, Tomás Fonzi y Manuela Martelli), buen presupuesto y gran despliegue publicitario. Lástima que —irónicamente— se “olvidaron” de lo más importante: contar con un buen guión.

Olvidados se propone echar una mirada a uno de los periodos más tristes de la historia latinoamericana, cuando varios países del continente vivían bajo la dictadura militar y en el cual se concertó la Operación Cóndor para reprimir a los opositores. Sería lógico, entonces, encontrar una película fuerte, con un mensaje contundente y que nos permitiera sentirnos en la piel de los prisioneros, así como esa rabia visceral hacia los torturadores. Sin embargo, nada de eso ocurre, ya que la cinta carece de fuerza en los diálogos y de personajes con los cuales uno se identifique.

En efecto, el primero y el mayor de los problemas de esta película son sus pobres diálogos, algunos tan infantiles que uno se pregunta cómo fue que un director tan capaz como Bolado no “metió mano” para mejorarlos. Se nota claramente que Carla Ortiz, productora y coguionista del film y una de las protagonistas, ganó la pulseada con el realizador a la hora de imponer su visión artística. De hecho, su discurso en la cárcel en contra de la intolerancia de ambos bandos y los parlamentos llenos de cursilería que su personaje intercambia con el marido están entre lo peor del largometraje. Le hacen competencia las líneas de Bernardo Peña y Jorge Ortiz, este último en el rol de un oficial de Migración (aunque yo hubiese jurado que estaba viendo al mismo tipo de American Visa) en una subtrama totalmente intrascendente, aunque supuestamente ganara alguna relevancia al final.

La otra grave dolencia del film es la escasa profundidad de sus personajes. No hay uno solo que nos resulte entrañable. Del lado de los represores, demás está decir que, a menos que seas facho, difícilmente te vas a identificar con el protagonista, interpretado por Alcázar, en la piel de un ex militar al borde de la muerte, atormentado por los recuerdos del pasado. Por cierto, me resulta muy difícil creer en un personaje así; o sea, en el general retirado que —¡pobrecito!— no puede estar tranquilo con su conciencia, luego de haber torturado y matado a un sinfín de “subversivos”. Del lado de los guerrilleros, tampoco logro tener empatía con alguno. En una de las escenas peor resueltas de la película, por ejemplo, Andrea (Ana Celentano) cuenta todo sin que nadie se lo pregunte: por qué está en la cárcel, cómo mataron a su marido, cómo lo extraña… Todo tan terriblemente digerido que es imposible lograr cualquier tipo de conexión con ella o con su historia. ¿Cómo se pretende sensibilizar al espectador con palabras en lugar de hacerlo sentir?

Volviendo a las melosas escenas protagonizadas por Carla Ortiz y Carloto Cotta, debo hacer referencia a su contrapunto, uno de los aspectos más extraños de esta irregular cinta: el uso de una excesiva violencia para mostrar las torturas a las que eran sometidos los que eran considerados subversivos. Así, el largometraje se convierte en un monótono festín de escenas que la asemejan más a Hostel, con la diferencia de que esta última es mucho más divertida, porque sabemos que se trata de ficción, mientras que lo que se retrata en Olvidados ocurrió en la realidad. Por esa misma razón, se siente la falta de un tratamiento más acertado, en lugar del recurso facilista de la violencia gráfica. Recuerdo el efecto que causó en mí otra película sobre la dictadura, La Noche de los Lápices (Argentina, 1986), cuyo director, Héctor Olivera, demostró tener muy claro de que, en el cine, menos es más. Es esa la contundencia de la cual carece el film de Bolado, cuyos excesos, lejos de golpear al espectador, lo hastían hasta la indiferencia —algo terrible, considerando el tema abordado.

La propuesta flota entonces entre diálogos muy débiles, algunos más adecuados para una telenovela, y escenas de una violencia que no logra causar el efecto deseado. Desde luego, también hay puntos positivos: una muy buena producción, interesante ambientación y el logro de reunir a un elenco de mucho nivel y experiencia, salvo algunos nombres. Y, si en mi reseña de También La Lluvia hice mención a lo maravilloso que es ver a actores como Alejandra Lanza, Bernardo Arancibia y Glenda Rodríguez, así fuera en papeles pequeños, acá disfruté de las cortas apariciones de Daniela Lema, Claudia Eid y Patricia García. Quiero verlos más a todos. Por eso también es penoso ver una oportunidad como esta desaprovechada: con gran presupuesto y publicidad, Olvidados es una producción que seguramente tendrá buen público en las salas, luego de tantos fracasos del cine boliviano en la taquilla. Era una buena ocasión para reconciliar el público local con su cinematografía, además de arrojar luz sobre un periodo tan oscuro, que merecía una mirada más aguda y una puesta en escena más acertada.

* Este texto analiza tan solo los aspectos artísticos de la cinta. Porque también hay críticos que están más indignados porque la película no es un panfleto a favor de los guerrilleros —muchos de ellos simples terroristas tan sanguinarios como sus verdugos, lo que no disminuye en nada la responsabilidad de los militares por sus crímenes atroces (y sin duda alguna el terrorismo de Estado es el peor y más cobarde de todos)—. Sin embargo, aquí lo único que se analiza, reitero, son los aspectos artísticos de la película, no así los ideológicos.  

Share

FIC 2012: luces y sombras de un festival que renace entre críticas y aplausos

Ópera Pánico puso el cierre en la muestra de teatro nacional l Foto: Bia Méndez

.

El FIC tuvo problemas serios de presupuesto y poco tiempo de planificación. Sin embargo, las muestras de teatro y cine lograron un nivel excelente y el público respondió muy bien a ambas, así como a varias otras actividades del festival. 

Terminó este jueves el Festival Internacional de la Cultura de Sucre (FIC), inaugurado el 9 de noviembre y que presentó decenas de actividades, como la exhibición de películas, montajes teatrales y conciertos de música, entre otros, en casi un mes de programación. Desde antes mismo de su inauguración, el evento ha recibido muchas críticas, pero también convocó a una gran cantidad de público a lo largo de su realización.

Los problemas presentados por el FIC fueron varios. Uno de ellos fue la evidente falta de organización e incluso improviso, con una programación desconocida por el público hasta un día antes del evento. El concierto de Los Pericos, que cerró el festival, solo fue confirmado faltando una semana para su realización —incluso no figuraba en el programa—. A su vez, el show de Los Hermanos Yaipén, que también fue anunciado casi a fines de noviembre, ni siquiera fue llevado a cabo, pese a los afiches que promocionaban la llegada de la agrupación peruana.

Era muy previsible que el FIC enfrentaría problemas, desde su deficiente convocatoria, en la cual quedaba evidente que los organizadores no tenían claro cómo sería el festival. Dicha convocatoria fue realizada en agosto, lo que desnuda la irresponsabilidad de quienes estuvieron a la cabeza del evento*. ¿Cómo concebir que un festival de esta magnitud sea programado y organizado en poco más de dos meses? Que el FIC se haya llevado a cabo, y encima con un buen nivel, es casi un milagro, fruto del trabajo valiente y dedicado de algunos de sus encargados de área y de sus respectivos equipos.

Medea Material l Foto: Noé Portugal/Los Tiempos

Sé que faltando exactamente un mes para la realización del festival, algunos de los organizadores estaban completamente perdidos. Pero sé también que la programación de teatro —de altísimo nivel, dicho sea de paso— ya estaba toda diseñada, demostrando el gran trabajo de Alejandro ‘Pacho’ González, el responsable de esa área. También Roberto Carreño, que se hizo cargo de la muestra cinematográfica, logró una selección formidable de películas, así como la presencia de directores, actores y productores en Sucre.

Vamos entonces al análisis de las muestras. En teatro, Alejandro González reunió a los mejores elencos del país: Kíkinteatro, Escena 163, El Masticadero, Teatro Grito y Mondacca Teatro fueron solo algunas de las compañías que dieron un brillo muy especial al FIC. Las salas estuvieron repletas y muchas veces había que llegar más de una hora antes para asegurarse un lugar. A ejemplo de lo que ya había ocurrido en el Festival Nacional de Teatro, en mayo, Pacho demostró una enorme capacidad para organizar eventos de esta naturaleza.

El derroche de talento en las tablas y detrás de bambalinas ha sido notable: Marcos Malavia, Claudia Eid, Diego Aramburo, Denisse Arancibia, Eduardo Calla, Glenda Rodríguez, Bernardo Arancibia, Cristian Mercado, Patricia García, Lía Michel, Alejandro Marañón, Camila Rocha, Mariana Vargas, Claudia Andrade y David Mondacca, entre muchos otros, estuvieron en Sucre, lo que describe el nivel de la muestra. A lamentar, solamente el Teatro 3 de Febrero, escenario con graves problemas de diseño y mantenimiento y posiblemente elegido debido a la falta de espacios teatrales adecuados en la ciudad.

Maleficarum l Foto: Difusión

Por su parte, la muestra de cine boliviano tuvo una selección de gran diversidad temática y de estilos, presentando trabajos de admirable refinamiento estético, como las ansiadas Los Viejos, de Martín Boulocq, y Perfidia, de Rodrigo Bellott, hasta comedias comerciales como El Pecado de la Carne, de Elías Serrano, y cintas polémicas como Maleficarum, de Jac Ávila. La presencia de realizadores y productores relacionados con las películas fue todo un acierto, generando debates interesantísimos en la sala, con un público que se mostró maduro y abierto a las diferentes propuestas presentadas.

Además de la exhibición de películas, la realización del taller Predactores, a cargo de Rodrigo Bellott, fue otro punto anotado a favor de Roberto Carreño, que se vio perjudicado por recortes presupuestarios que llevaron a la cancelación, por ejemplo, de la Premiación al Cine Nacional, que debería haberse desarrollado el 2 de diciembre. Si no fuera por la labor incansable del también director y productor local, no habría sido posible una selección tan interesante de largometrajes. Fue gracias exclusivamente a su dedicación (y la de sus colaboradores Elizabeth Pérez, Julián Caballero y Mauricio Martínez) que el público pudo disfrutar de una excelente muestra, pues no fueron pocas las trabas que su equipo tuvo que sortear.

No tejeré comentarios acerca de las demás muestras del festival, por la sencilla razón de que no las seguí de la misma manera que sí lo hice con el cine y el teatro. Pero es posible imaginar que hubo problemas, debido en parte a los frecuentes recortes de presupuesto y también, cómo no, a fallas graves de la organización del evento, que estuvo a cargo de la Alcaldía de Sucre y de la Universidad San Francisco Xavier —la Gobernación de Chuquisaca retiró su apoyo, por razones que nunca fueron explicadas del todo—. De cualquier manera, y aun con todos sus defectos, el FIC ha renacido con un alto nivel en varias de sus actividades y eso es lo más importante. Que esta sea la chispa para consolidarlo y lograr mejores versiones en los siguientes años.

* “Los que estuvieron a la cabeza del evento”: me refiero a los representantes de la Alcaldía y de la Universidad; no a los encargados de área (cine, teatro, artes plásticas, danza y otras), que trabajaron en condiciones que estuvieron lejos de las ideales, lo que incluyó plazos y presupuestos ajustados y la cancelación arbitraria de eventos que habían sido programados con anterioridad. 

Muestra de Cine

Perfidia. Una película rodada casi completamente en una sola locación y presentando a un único actor. Perfidia tenía todo para ser una gran prueba de paciencia, pero un magnífico trabajo del director (Bellott) y una notable entrega del protagonista (Gonzalo Valenzuela, de En La Cama) nos regalan una película fantástica, que aun con la casi ausencia de acción y diálogos nos atrapa y muestra lo fascinante que puede ser el cine. A triumph!, como dirían los estadounidenses.

El Pecado de la Carne. El segundo largometraje dirigido por Elías Serrano divierte y entretiene de principio a fin, con una historia que mezcla mucho humor y picardía y algo de erotismo. La sensualidad y desparpajo de Janaína Prates —el descubrimiento de la cinta— aportan mucho al éxito de la propuesta, así como la presencia impecable de la talentosa María Renée Liévana. El Pecado de la Carne no es una cinta pretenciosa: lo único que busca es hacer reír. Y lo logra con creces.

Los Viejos. Martín Boulocq es uno de los más talentosos directores bolivianos de videoclips y, desde Lo Más Bonito y Mis Mejores Años, también uno de los mayores referentes jóvenes del cine nacional. En Los Viejos, el realizador muestra nuevamente su talento para construir imágenes de inusual belleza, aunque se siente la falta de un relato más fluido; es una propuesta difícil y menos lograda que su ópera prima, pero aun así Boulocq nos hace esperar con ansias sus siguientes trabajos.

Muestra de Teatro

Amores Que Matan. Este montaje presenta a David Mondacca en varios monólogos en que el amor y la atracción sexual terminan de forma trágica o truculenta. Violación e incesto son algunas de las temáticas abordadas, lo que incomodó a más de un espectador, pero yo entiendo que el arte es amoral y que por lo tanto son propuestas más que válidas, si están bien elaboradas (lo que es el caso). Curiosamente, la única historia que no habla de amor ni deseos es la más lograda, con un Mondacca que maneja con rara destreza el ingenioso texto. Tremendo actor.

Di Cosas, Cosas Bien. Esta es una obra que ya lleva más de cinco años de recorrido en diferentes ciudades de Bolivia e incluso en el exterior. Al verla, es fácil entender por qué. Además de un elenco rebosante de talento (compuesto por Patricia García, Cristian Mercado, Bernardo Arancibia y Mariana Vargas), el montaje de Eduardo Calla habla de la incomunicación y la indiferencia en un texto notable, que cuenta con generosas dosis de humor —como las escenas de la presentación de García en la TV y de la entrevista de trabajo de Arancibia.

Pis. A estas alturas, el Teatro Grito ya se ha consolidado como una compañía que tiene una de las propuestas más sólidas del teatro boliviano. En Pis, Denisse Arancibia muestra su gran habilidad para componer relatos sencillos, pero que a la vez están llenos de contenido. Bernardo Arancibia, su hermano y uno de los actores de la obra, le roba carcajadas al público en más de una ocasión, pero en general el elenco trabaja bien este texto lleno de humor y que concluye con una muy bien lograda y emocionante escena.

Share

Festival Internacional de la Cultura avanza con gran apoyo del público

Karen Lisondra abrió el festival con obra sobre el tráfico de personas l Foto: Mocambo

.

Iniciado el último viernes (9), el Festival Internacional de la Cultura (FIC) de Sucre ha logrado una notable respuesta del público en muchas de sus actividades, con sala llena en varias de ellas. La nutrida programación del evento, que se extenderá por todo el mes, incluye cine, teatro, música y danza para este fin de semana.

La muestra de teatro ha sido una de las que tuvo mayor convocatoria hasta el momento, con presentaciones muy destacadas de Di Cosas, Cosas Bien, de Eduardo Calla, y Pis, de Denisse Arancibia. En la primera, Patricia García proporcionó algunos de los mejores momentos de la puesta, robando carcajadas del público, al igual que Bernardo Arancibia, que se lució en ambas, ganando la simpatía de los espectadores, que incluso aplaudieron Pis en escena abierta.

Para los próximos días, se espera con expectativa obras como Amores Que Matan, de Mondacca Teatro (con dirección de David Mondacca), Medea Material y Crudo, de Kíkinteatro (Diego Aramburo), y La Carga, de El Masticadero (Claudia Eid). Al igual que las demás actividades del festival, todas las presentaciones son gratuitas, pero es necesario llegar con antelación con el fin de asegurarse un lugar; para Light, de Denisse Arancibia, se formó una enorme fila desde más de media hora antes de su presentación, realizada el martes pasado.

En el caso del cine, por fin se pudo ver en Sucre la película Los Viejos, de Martín Boulocq, que presentó un drama en el cual los silencios hablaron más que los diálogos, escasos en este largometraje protagonizado por Andrea Camponovo y Roberto Gilhon. Este último estuvo presente para responder las preguntas del público, que demostró especial interés en conocer detalles del guión, la fotografía y el sonido de la cinta.

La programación de cine boliviano también incluye largometrajes como Pacha, de Héctor Ferreiro, que participó de la última edición del Festival de Berlín; El Pecado de la Carne, una picaresca comedia de Elías Serrano, inspirada en su obra teatral homónima; El Juego de la Araña y la Mariposa, de Adán Sarabia y que narra una trágica historia familiar basada en hechos reales; y Perfidia, en que Rodrigo Bellott presenta un relato minimalista con un único actor, el chileno Gonzalo Valenzuela. Todas las proyecciones cuentan con un conversatorio al final, generalmente con el director, y en algunos casos con un actor o productor de la cinta exhibida.

Para este viernes, están programados conciertos de música barroca, de la Orquesta de Violines y de la agrupación Parafonista, mientras el fin de semana reserva talleres de clown y dibujo, además de presentaciones de street dance y danza árabe, entre muchas otras actividades. Toda la programación del FIC puede ser conocida en la página del evento en Facebook.

Share

Festival: cinco espectáculos animan la penúltima jornada de la fiesta teatral

Teatro Fuego se presenta con obra escrita por Arístides Vargas l Foto: Difusión

.

El segundo y último fin de semana del Festival Internacional de Teatro de Santa Cruz de la Sierra llega con cinco espectáculos programados para este sábado, dos de ellos bolivianos (Fuera de Sí y La Edad de la Ciruela) y otros tres provenientes de países como España, Venezuela y Paraguay.

Fuera de Sí es una colaboración entre las compañías Teatro La Cueva, de Sucre, y Teatro Grito, de La Paz. Según el actor Bernardo Arancibia (Grito), la idea de realizar el montaje comenzó a tomar forma a partir de su acercamiento con Enrique Gorena (La Cueva), autor del espectáculo. Éste complementa que el plan de inaugurar con una obra callejera el Festival Nacional de Teatro Potosí Sobre Tablas, el año pasado, originó la oportunidad para el encuentro entre los dos grupos.

El espectáculo, que presenta a seres espirituales y omnipresentes que llegan al mundo con la misión de elegir a una persona de cada país para que se salve de la hecatombe que acabará con el planeta, “surge como una necesidad compartida de los grupos Teatro La Cueva y Teatro Grito de investigar sobre las técnicas de la narración a partir de un espectáculo callejero”, indica Gorena.

Por su parte, La Edad de la Ciruela es una obra llevada a escena por el Teatro Fuego, con un texto del argentino-ecuatoriano Arístides Vargas y bajo la dirección de Antonio ‘Toto’ Torres Vásquez. La puesta muestra a dos hermanas que retoman contacto después de mucho tiempo, a través de cartas, debido a la inminente muerte de su madre, lo que destapa muchos recuerdos y reaviva heridas que, sin embargo, deberán sanarse.

Aunque la puesta es considerada cómica, Torres señala que hay varios momentos dramáticos, pero que la sensación que queda en el público al final es alegre. “En este caso yo siento que decir que la obra es una comedia es como decir que una familia es un grupo de personas con cierta relación de similitud genética, esto no deja de ser cierto pero todos sabemos que una familia es mucho más”, compara.

Con relación a los espectáculos internacionales, una de las propuestas más interesantes del fin de semana llega desde Paraguay. José Gaspar (La Soledad del Poder) es un unipersonal dirigido por Gustavo Ilutovich e interpretado por Jorge Ramos, ambos de vasta trayectoria en el mundo teatral y que con este montaje han recorrido un impresionante itinerario por países como Argentina, Brasil, India, Portugal y España, entre otros.

El monólogo está centrado en la controvertida figura del dictador José Gaspar Rodríguez de Francia, que gobernó Paraguay durante 26 años. Pese al tema, Ilutovich asegura que la puesta no es maniqueísta, revelando que tanto defensores como enemigos del personaje histórico ovacionan la presentación al final de cada función. “No es otra cosa que lo que ocurre en la vida, donde estos personajes son idolatrados y admirados por unos y odiados y vituperados por otros, dependiendo del cristal con que se mira”, concluye.

Más festival:
Espectáculos l Programación en la ciudad l Programación en las provincias l Spot del festival l Venta de entradas l Facebook l Twitter l Flickr l YouTube l Sitio oficial

Enrique Gorena
Autor y actor l Teatro La Cueva – Fuera de Sí
“Ambos grupos han aportado con sus visiones”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Qué nos puedes contar acerca de Fuera de Sí?
ENRIQUE GORENA (EG). Fuera de Sí surge como una necesidad compartida de los grupos Teatro La Cueva y Teatro Grito de investigar sobre las técnicas de la narración a partir de un espectáculo callejero. Es sabido que la atención dispersa de un público de calle no es la misma que de un público de sala, por lo mismo un espectáculo callejero necesitará una propuesta visual más fuerte que la propuesta textual. A pesar de que esta obra contiene una propuesta visual sólida, gran parte de este trabajo lo sostiene la dramaturgia, obteniéndose un producto que reta al público de la calle asumir su rol de espectador consciente que viajará por todas las escenas de la obra a partir de la entrega total de sus sentidos. Muchas veces el tratamiento histórico en el teatro boliviano ha sido relegado a propuestas clásicas donde el lenguaje y la estética marcan un distanciamiento con el público receptor ávido de estímulos más dinámicos y sobre todo llevaderos (jóvenes especialmente). Este espectáculo tiene las intenciones de trabajar la parte educativa tanto como la parte de entretenimiento. La propuesta estética de este proyecto equilibra estos aspectos: discurso y forma.

AC. Teatro Grito y Teatro La Cueva son dos de los más importantes grupos del país. ¿Cómo surgió la idea de hacer una colaboración y cómo fue el proceso de montaje de la obra?
EG. Mi grupo organizó el 2010 el Festival Nacional de Teatro Potosí Sobre Tablas. Entonces quisimos abrir el festival con un espectáculo de calle, con esta motivación propusimos trabajar en este montaje a los compañeros del grupo de Teatro Grito, sabiendo que ellos tienen gran experiencia en esta área. Entonces se comenzó con un proceso de laboratorio en el que se discutió propuestas sobre la temática de la futura obra. En ese consenso definimos las competencias de todos los integrantes del elenco. Darío Torres en la dirección, Carmencita Guillén como codirectora, Bernardo Arancibia en los arreglos musicales y mi persona en la dramaturgia. La colaboración en el proceso de montaje creo que se ha caracterizado por la energía con que ambos grupos han aportado con sus visiones y sus perspectivas, de las cuales uno a veces se aísla al trabajar en la tradición grupal a la cual pertenecemos. El resultado para nosotros ha sido altamente satisfactorio y se pretende confirmar con nuestra participación en Santa Cruz.

Bernardo Arancibia
Actor l Teatro Grito – Fuera de Sí
“Se ve la identidad de ambos grupos y algo más”

ALDEA CULTURAL. ¿Cómo nació la idea de hacer una colaboración entre el Teatro Grito y el Teatro La Cueva y cómo ha sido el proceso de montaje de la obra?
BERNARDO ARANCIBIA. Yo tuve un mayor acercamiento con Darío Torres y Kike Gorena en el Festival de La Habana (Cuba) cuando ellos fueron con su obra Alasestatuas y yo junto a Eduardo Calla con Smell: yo no soy ese tipo de gente. A eso se sumó el hecho de que Kike ha empezado a radicar en La Paz y Darío estuvo un buen tiempo también en esta ciudad. Entonces las condiciones se dieron, ellos querían nutrirse de nuestra experiencia en teatro callejero y nosotros en su muy interesante dramaturgia. Fuera de Sí es eso, un espectáculo que fusiona una obra de texto pero pensada para espacios alternativos y callejeros. Es la suma de nuestras potencialidades y en ese sentido se ve la identidad de ambos grupos pero también un ‘algo’ más que no hubiéramos logrado cada grupo por su lado. Por eso creo que prácticamente en su estreno logró ganar el Primer Premio en el IV Concurso Raúl Salmón de la Barra el año pasado. El proceso de montaje fue más complicado al inicio hasta lograr entendernos en nuestras dinámicas propias, lenguajes y objetivos tanto individuales como grupales. Sin embargo siempre fue enriquecedor y novedoso, además de un reto interesante. En estos días que estamos ensayando para ir a Santa Cruz se ve que hemos avanzado mucho y ya no nos toma tanto tiempo llegar a puntos que están haciendo crecer la obra aún más y que nos dejan más contentos como artistas y compañeros de trabajo.

Toto Torres
Director l La Edad de la Ciruela
“La obra está teñida de realismo mágico”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Qué encontrará el público que vaya a ver La Edad de la Ciruela?
ANTONIO TORRES (AT). El público que vaya a la obra encontrará la historia de una familia, conformada por tres generaciones de mujeres latinoamericanas, creo que esto permite que todos aquellos que hemos vivido en algún momento de nuestra vida rodeados de nuestras abuelas y tías encontremos en la obra un aire familiar, un recuerdo de nuestras propias vidas. Cualquier obra de teatro termina de escribirse en la mente del espectador y esta obra terminará de escribirse con los recuerdos y anécdotas que el público lleva consigo, con la memoria de su infancia. La sinopsis de la obra es sencilla: dos hermanas que hace mucho tiempo no se ven retoman contacto, por correspondencia, a raíz de la cercana muerte de su madre, a partir de estas cartas van recordando a todas las mujeres que habitaron la casa de su infancia (todas interpretadas todas por solo tres actrices). Estos recuerdos están llenos de humor, y conflictos que se van solucionando en el presente desde el pasado. Toda la obra está teñida un realismo mágico que detiene el tiempo y lo multiplica.

AC. La obra trabaja un tema que evoca la nostalgia, los rencores guardados, el drama. Sin embargo, está llena de humor también. ¿Cómo defines el espectáculo, como un drama o una comedia?
AT. Yo diría que es un espectáculo con momentos cómicos y momentos dramáticos, el sabor que queda después de la obra es en general alegre; pero esto no quita que haya momentos bastante nostálgicos como tú mismo dices. Pienso que las clasificaciones en drama, comedia y tragedia cada vez resultan más obsoletas, porque cada vez hay más obras que no están plenamente en ninguna de estas. Y aunque entiendo la necesidad de categorizar las obras, resulta peligroso tratar de con una sola palabra situar el trabajo de un equipo de artistas en un lugar o en otro; hay veces que esto es posible, pero en este caso yo siento que decir que la obra es una comedia, es como decir que una familia es un grupo de personas con cierta relación de similitud genética, esto no deja de ser cierto pero todos sabemos que una familia es mucho más. Tal vez es una de las razones por la cual resulta difícil clasificar dentro de un género a la obra, es porque trata precisamente de una familia.

Gustavo Ilutovich
Director l José Gaspar (La Soledad del Poder)
“Francistas y antifrancistas aplauden de pie al final”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Qué nos puedes adelantar acerca de la obra José Gaspar (La Soledad del Poder), que podrá ser vista en el Festival de Teatro?
GUSTAVO ILUTOVICH (GI). Se dice en el teatro paraguayo que hay un antes y un después de la puesta en escena y estreno mundial de la obra cumbre de Augusto Roa Bastos, Yo, El Supremo. El montaje estuvo a cargo del Centro de Investigación y Difusión teatral, dirigido magistralmente por Agustín Núñez, con visualización del connotado artista plástico Ricardo Migliorisi, en una versión de Gloria Muñoz. La elaboración de la obra duró más de seis meses. Allí, en medio del ‘pesadillesco’ ambiente roabastiano, nos fuimos adentrando en la vida de José Gaspar Rodríguez de Francia, Supremo Dictador Perpetuo, que inspirara la novela que le valió el máximo lauro de las letras hispanas a don Augusto, el Premio Cervantes. Para ello fueron convocados historiadores que nos dieron antagónicos conceptos sobre el tirano-prócer, o asesino sanguinario-Padre de la Patria, o del canalla-héroe. Desfilaron literatos, entre ellos el propio autor, recién llegado del exilio, para acercarnos los detalles y valores del libro; sociólogos y sicólogos que analizaron los aspectos mentales y sicológicos de los dictadores (a pesar de que teníamos vivencias muy numerosas y cercanas en tiempo y distancia). El planteo de la dirección fue el de representar simultáneamente al Dictador, por dos actores, como las dos caras de una misma moneda. El éxito e interés despertados en un país con poca tradición teatral fueron increíbles: 110 funciones en el Teatro Municipal a sala llena, donde invariablemente el público aclamaba de pie el espectáculo de tres horas de duración. Jorge Ramos fue uno de los protagonistas. El Supremo joven fue como una impronta en la frente del actor a quien la gente recordaba como ‘el Dr. Francia’ en lugar de por su nombre. Cuando me comentó que le había pedido a Hernán Jaeggi que le escribiera sobre el tema, un unipersonal para él, me pareció una mala idea. ¿Cómo podría despegarse de la monumental obra? o más aún, evitar las comparaciones? Dos prestigiosos directores a quienes Ramos convocó rechazaron de plano la propuesta. He aquí que entonces fui casi conminado por mi amigo para la puesta en escena. Yo venía de dirigirlo en el espectáculo de Mario Diament, que nos llevó al VII Festival de Teatro Hispano en Washington, Crónica de un Secuestro. Conocía perfectamente a Jorge Ramos como espectador, como compañero de escena y como director, de modo que tenía muy claro el aspecto trabajo. José Gaspar (La Soledad del Poder) fue una suerte de ópera prima para mí, por ser el primer unipersonal y por decidir todos los aspectos de la puesta, crearlos y además el desarrollo de un personaje diferente de todos los ya elaborados por Ramos. Si bien he expresado mi concepto sobre el Dictador, la obra ni la puesta son maniqueístas. Francia es un personaje que despierta las pasiones más encontradas. Pero lo insólito es que francistas y antifrancistas aplauden de pie al final de la representación, convencidos de que coincide con su óptica. Y no es otra cosa que lo que ocurre en la vida, donde estos personajes son idolatrados y admirados por unos y odiados y vituperados por otros, dependiendo del cristal con que se mira.

AC. ¿Qué expectativas tienes para las presentaciones y la estadía en Bolivia, puesto que no es tan común el intercambio cultural entre los dos países?
GI. En cuanto a la presentación en Santa Cruz, es una experiencia que aguardamos con mucha expectativa. La obra ha sido presentada en todo el Paraguay, en los ambientes más diversos formales e informales, lo cual es mérito de Jorge, a quien se le ocurrió llevar la pieza incluso a pubs y restaurantes. A nivel internacional tiene un rodaje enorme tanto en festivales como Festibero, de São Paulo, y de Dourados, en Brasil, Festival de Unipersonales en Montevideo, Internacional de Crespo, Entre Ríos y Formosa (Argentina) y el de Tarija en Bolivia. Además fue puesta a consideración del público de India (Delhi y Calcuta), París, Madrid, Roma, Lisboa, varias ciudades de Estados Unidos y Ecuador. Por otra parte es para mí también una satisfacción estar presente de alguna manera en Bolivia, donde estuviera en mayo del 75, formando parte del elenco de Teatro Estudio de Buenos Aires, donde realizamos un trabajo memorable bajo los auspicios del Palacio Portales, dictando cursos y con presentaciones en el Teatro Achá. Una nueva ocasión para estrechar lazos culturales y de amistad con la cultura boliviana.

Programación l Sábado 16 

La Edad de la Ciruela
Escenario: Paraninfo Universitario (16:30)
Grupo: Teatro Fuego
País: Bolivia (La Paz)
Dirección: Antonio Torres
Texto: Arístides Vargas
Género: comedia
Duración: 75 minutos
Público: todas las edades
Elenco: Cynthia Díaz, Karol Fernández Godoy, Cristina Wayar Soux
Sinopsis: A raíz de la cercanía de la muerte de su madre, Eliana y Celina, a través de cartas, recuerdan a todas las mujeres que vivieron en la casa durante su infancia. Estos recuerdos cuentan la historia de una familia de tres generaciones de mujeres.

Fuera de Sí
Escenario: Museo de Historia (18:00)
Grupos: Teatro La Cueva y Teatro Grito
País: Bolivia (Sucre y La Paz)
Dirección: Darío Torres y Carmencita Guillén
Texto: Enrique Gorena
Género: teatro de calle
Duración: 60 minutos
Público: todas las edades
Elenco: Mariel Camacho, Enrique Gorena, Darío Torres, Carmencita Guillén, Bernardo Arancibia
Sinopsis: En tiempos en que cualquier día puede ser el último de la humanidad, ‘el maestro’ se ha tomado la responsabilidad de mandar por el mundo a sus vasallos, seres espirituales y omnipresentes que tendrán la difícil tarea de elegir a una persona de cada país para que se salve de la gran hecatombe.

José Gaspar (La Soledad del Poder)
Escenario: Centro Boliviano Americano (19:00)
Grupo: Arte Total
Dirección: Gustavo Ilutovich
Texto: Hernán Jaeggi
País: Paraguay
Género: unipersonal
Duración: 50 minutos
Público: todas las edades
Elenco: Jorge Ramos
Sinopsis: José Gaspar Rodríguez de Francia, un controvertido protagonista de la historia paraguaya, protagoniza esta historia llena de desmesura, excesos y a veces más cerca de la fábula que de la propia realidad. Ésta es la reflexión sobre un hombre que puede ser cualquier hombre, de cualquier época y lugar, con una ambición desmedida de poder.

Mirando a Yukali
Escenario: AECID (20:00)
Grupo: Alba Sarraute y Compañía
País: España
Dirección: Alba Sarraute
Textos: Miguel Hernández, Alessandro Baricco, Bertolt Brecht y otros
Duración: 60 minutos
Público: jóvenes y adultos
Elenco: Alba Sarraute
Sinopsis: El espectáculo femenino estimula el alma con humor y circo, ya que lleva a escena a una payasa que funde técnicas musicales y cabareteras para articular textos de Miguel Hernández, Alessandro Baricco, Bernard-Marie Koltès y Bertolt Brecht, entre otros.

Lírica
Escenario: Casa Municipal de la Cultura (20:00 y 22:00)
Grupo: Textoteatro / Teatro San Martín de Caracas
País: Venezuela
Dirección: Luis Domingo Gonzales
Texto: Gustavo Ott
Duración: 75 minutos
Elenco: María Brito
Sinopsis: La obra está basada en un hecho real ocurrido en la zona de San Martín (que rodea el Teatro San Martín de Caracas) y que aborda la relación del tema de la venganza y el odio con la poesía.

Share

Festival: Light, Passport y King Kong Palace se destacan en la programación

Teatro Grito habla de la dificultad de ser hombre y de ser mujer l Foto: Wara Vargas

 

Con otras siete funciones, el Festival Internacional de Teatro de Santa Cruz de la Sierra comienza a entrar en su tramo final, dando espacio a grupos de Bolivia, Italia y Argentina, de los cuales se destacan las compañías nacionales Teatro Grito (que llega con Light) y El Baúl Teatro (Passport), además de los argentinos de Sr. Barbijo, que presentarán el espectáculo King Kong Palace, dirigido por el cochabambino Diego Aramburo.

Light es quizás el montaje de mayor trayectoria en festivales de la agrupación paceña Teatro Grito, y ha sufrido varias transformaciones a lo largo de los años, como cuenta el director de la puesta, Bernardo Arancibia. “La obra tuvo la dirección original de la autora, Denisse Arancibia, pero posteriormente asumí la dirección y, si bien fui muy respetuoso de la dirección original en la estructura, fue inevitable que tome un rumbo propio bajo otra mirada”, explica.

El espectáculo, interpretado por el propio Arancibia, al lado de Carmencita Guillén y Mariel Camacho, habla de cómo es difícil ser hombre y de lo nada fácil que es ser mujer. Los tres personajes tienen preocupaciones similares, en todos los casos relacionadas con la dificultad de verse bien —según los cánones impuestos por la moda y la sociedad— y de cómo actuar frente al sexo opuesto.

A su vez, Passport es un montaje llevado a cabo por la compañía cruceña El Baúl Teatro, con dirección de Mary Carmen Monje sobre un texto de Gustavo Ott. La obra muestra a un pasajero que, luego de haberse quedado dormido en el tren y habiéndose extraviado, se convierte en sospechoso en una tierra desconocida, aunque para él la situación es ridícula e inexplicable.

La directora de la obra opina que ésta aborda un asunto que tiene mucha relación con Bolivia y se pregunta cuánto uno comprende lo que dice el otro y cuánto lo entienden a uno. “Nos atrajo por un lado el tema de la migración, algo muy común en nuestro país, pero visto de una manera un poco absurda, casi kafkiana, y por otro lado el tema de la comunicación, o la incomunicación en este caso”, relata.

Finalmente, de Argentina llega el espectáculo King Kong Palace, de la compañía Sr. Barbijo, bajo la dirección del boliviano Diego Aramburo, conocido por su trabajo al frente del grupo nacional Kíkinteatro. La obra (ver video), escrita por el chileno Marco Antonio de la Parra, habla del fin de los ideales y del problema que surge cuando la apariencia es más que lo que se domina.

Según Pablo Martella, protagonista del montaje y premiado en Córdoba por su trabajo en la puesta, el grupo está muy feliz por presentar el espectáculo en el país. “Estamos muy contentos de participar en este festival y emocionados de que el público de Bolivia reciba y transite la obra con nosotros; que se disfrute el texto de Marco Antonio de la Parra (Chile) interpretado por el grupo Sr. Barbijo Presenta (Argentina) y bajo la dirección de Diego Aramburo (Boliva)”, afirma.

Más festival:
Espectáculos l Programación en la ciudad l Programación en las provincias l Spot del festival l Venta de entradas l Facebook l Twitter l Flickr l YouTube l Sitio oficial

Bernardo Arancibia
Director l Light
“La historia es cercana y la temática es universal”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Qué encontrará el público que vaya a ver Light?
BERNARDO ARANCIBIA (BA). Se va a encontrar con una comedia, una historia ligera (light) pero con un contenido muy divertido, crítico y de humor negro en realidad. El público se va a identificar de una u otra manera con alguno de los tres personajes que forman parte de la obra. Eso es inevitable, porque la historia es cercana, simple, y la temática es universal.

AC. La obra fue escrita hace ya algunos años y tiene un recorrido interesante por varios festivales. ¿Cómo ha madurado desde entonces, tanto en su texto como en la puesta en escena?
BA. Lo lindo del teatro es que la primera función o puesta en escena nunca se parece a las siguientes y mucho menos después de cinco años como es el caso de Light, que fue estrenada el 2006 para empezar con cuatro actores, de los cuales se eliminó por completo uno y otro fue reemplazado por la actriz Mariel Camacho. Del reparto original sólo quedan Carmencita Guillén y mi persona. La obra tuvo la dirección original de la autora, Denisse Arancibia, pero posteriormente asumí la dirección y, si bien fui muy respetuoso de la dirección original en la estructura, fue inevitable que tome un rumbo propio bajo otra mirada. Con las presentaciones en distintos escenarios y públicos (Chile, Colombia, Argentina, Perú, festivales, unidades educativas, laboratorios de teatro, etc.), la obra ha adquirido un poco de cada experiencia, se ha fortalecido lo que funciona con el público y se ha cambiado lo que no funcionaba ya sea en la historia como en la puesta en escena. Ha habido escenas que se han cambiado completamente y la escenografía ha sufrido la mayor cantidad de cambios porque al principio era mucha y muy pesada, lo cual nos trajo problemas a la hora de hacer giras fuera de La Paz y Bolivia. El grupo ha madurado con la obra y lo que se verá en Santa Cruz es el fruto de todo ese proceso de grupo y de actores.

Mary Carmen Monje
Directora l Passport
“Hablamos de la migración y la incomunicación”

ALDEA CULTURAL (AC). Cuéntame sobre la obra que diriges, Passport.
MARY MONJE (MM). Un pasajero que se queda dormido llega a una estación donde no entiende nada y nadie lo entiende… Suspenso, un viaje por el absurdo y la confusión, risas y muchas preguntas tal vez sin respuesta.

AC. ¿Por qué les atrajo el tema abordado en esta obra para montarla en Bolivia?
MM. Nos atrajo por un lado el tema de la migración, algo muy común en nuestro país, pero visto de una manera un poco absurda, casi kafkiana, y por otro lado el tema de la comunicación, o la incomunicación en este caso, cuánto entendemos de lo que nos dice el otro o cuánto nos entienden, cuando hablamos ¿realmente nos entendemos?, pregunta que nos hacemos cada día en este país.

Pablo Martella
Actor l King Kong Palace
“Estamos muy contentos de participar en el festival”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Qué nos puedes contar acerca de King Kong Palace, que será presentada en Santa Cruz?
PABLO MARTELLA (PM). El texto cuenta como Jane y Tarzán (ya envejecido, sin temple ni esperanza desde que perdiera a su hijo Boy) al ser derrocados y expulsados de África llegan al King Kong Palace Hotel, en busca de un nuevo puesto de poder que les otorgará el administrador del lugar. En el mismo hotel se encuentra el famoso Mago Mandrake, también caído en desgracia. Las camareras del hotel, cual brujas shakespeareanas anuncian a Tarzán su futuro y prevén la llegada al poder de Mandrake. Textos y canciones en un trabajo de interacción directa con el espectador a través de la mirada.

AC. ¿Cómo fue el proceso de montaje de la obra y qué expectativa tienes para las presentaciones en Bolivia?

PM. El proceso de la obra partió de la idea de un radioteatro, intentando focalizar la transmisión del texto al espectador. A medida que fuimos avanzando en los ensayos, Diego fue descartando los micrófonos, mesas, efectos de sonido en vivo, etc., para trabajar más y puramente con la idea de dejar caer las máscaras del actor, despojo y decadencia. La entrega de los actores al público. Estamos muy contentos de participar en este festival y emocionados de que el público de Bolivia reciba y transite la obra con nosotros. Que se disfrute el texto de Marco Antonio de la Parra (Chile) interpretado por el grupo Sr. Barbijo Presenta (Argentina) y bajo la dirección de Diego Aramburo (Boliva).

Programación l Jueves 14

Aracné
Escenario: Casateatro (15_00)
Grupo: Salamandra Teatro
País: Bolivia (Santa Cruz de la Sierra)
Dirección: Ricardo Guillén
Texto: Ricardo Guillén
Género: tragedia
Duración: 50 minutos
Público: jóvenes y adultos
Elenco: Mónica Fernández, Bárbara Loreto, Selma Baldiviezo, Judith Galdamez, Marioli Césoedes, Vanesa Méndez
Sinopsis: En la antigua Grecia, una mujer desafía a los dioses. Bendecida con una manos capaces de tejer cualquier tipo de hilo, de cualquier material, y de sacar los más preciosos tejidos y las más preciosas telas… se niega a seguir sometida al capricho de los dioses y a la envidia de los mortales. Ésta es la historia de Aracné. ¿Qué tan lejos puede llegar el ser humano?

El Corral de Bernarda
Escenario: Escuela Nacional de Teatro (16:30)
Grupos: Ditirambo – Zorongo
Países: Bolivia (Santa Cruz de la Sierra) – España
Dirección: Luis Jiménez
Texto: versión libre y de creación colectiva, basada en “La Casa de Bernarda Alba”, de Federico García Lorca, y “Pepe, el Romano”, de Ernesto Caballero
Género: tragicomedia (bufonada)
Duración: 70 minutos
Público: con criterio formado, mayores de 18 años
Elenco: Guillermo Sicodowska, Gerónimo Mamani, Roberto Kim, Mario Chávez, Carlos Cova, Marcelo Alcón, Pablo Antezana, Ariel Vargas, Porfirio Azogue
Sinopsis: Un grupo de marginados, procedentes de los barrios más desfavorecidos de una gran ciudad, ha oído hablar de la historia de Bernarda, Adela y Pepe, el Romano contada por un poeta. En las noches calurosas del trópico deciden, en una velada, contar la historia a su comunidad de vecinos.

Light
Escenario: Paraninfo Universitario (18:00)
Grupo: Teatro Grito
País: Bolivia (La Paz)
Dirección: Bernardo Arancibia
Texto: Denisse Arancibia
Género: comedia
Duración: 50 minutos
Público: mayores de 14 años
Elenco: Carmencita Guillén, Mariel Camacho, Bernardo Arancibia
Sinopsis: Definitivamente es muy difícil ser hombre y no es nada fácil ser mujer. Es difícil bailar bien como en la tele, verse bien como en las revistas, conseguir el esposo que tu madre dijo que consiguieras, ser un conquistador como en las películas, y por supuesto es difícil enamorarse. Light cuenta la historia de dos mujeres con preocupaciones como: qué vestido usar, qué comer para no engordar y cómo actuar frente e una atractivo hombre; a la vez relata la historia de un hombre con preocupaciones como: qué ropa usar, qué comer para no engordar y cómo actuar frente a una atractiva mujer. No se trata más que de un simple relato de lo difícil que es vivir lo cotidiano y lo poco fácil que es ser feliz como en la televisión.

Plastic Gardens
Escenario: Casa Municipal de Cultura (18:30)
Grupo: Koreja
País: Italia
Dirección: Salvatore Tramacere
Duración: 60 minutos
Público: todas las edades
Elenco: Giovanni De Monte, Alessandra Crocco, Antonella Iallorenzi
Sinopsis: El espectáculo, lleno de escenas de gran impacto visual, presenta a varios mundos, cada uno de ellos con sus propias maravillas, donde puedes encontrar a alienígenas, hadas, ángeles, donde hay un espacio para memorias, sueños y sentimientos.

Passport
Escenario: Museo de Historia (19:30)
Grupo: El Baúl Teatro
País: Bolivia (Santa Cruz de la Sierra)
Dirección: Mary Carmen Monje
Texto: Gustavo Ott
Género: drama tragicómico
Duración: 60 minutos
Público: jóvenes y adultos
Elenco: Ariel Muñoz, Christian Castillo, Marcelo Sosa
Sinopsis: Un pasajero se ha quedado dormido en el tren. Ha perdido su estación y se ha extraviado. Llega en un lugar en el que, lastimosamente, hablan un idioma que desconoce. La comunicación entre él y los oficiales del lugar es dificultosa y penosa. Para los policías el extranjero es muy sospechoso; para él la situación es ridícula e inexplicable. La confusión y el miedo llevan la situación de lo extraño a lo extravagante.

King Kong Palace
Escenario: Aecid (20:00)
Grupo: Sr. Barbijo
País: Argentina
Dirección: Diego Aramburo
Texto: Marco Antonio de la Parra
Duración: 90 minutos
Público: adultos
Elenco: Belén Castillo Garnica, Natacha Chauderlot, Eugenia Hadandoniou, Pablo Martella, Marcos Polzoni, Maximiliano Rabbia, Luciana Sgró Ruata
Sinopsis: El fin de los ideales… Detrás del discurrir de cada historia de poder hay sin duda mucho que ocultar y hay mucho que es tan sólo máscara y apariencia. El problema surge cuando la apariencia es más que lo que se domina. El problema continúa cuando ya ni las apariencias pueden sostenerse. El problema se agrava, al punto de ser crítico, cuando al caer hasta las apariencias se pone en cuestión la ilusión.

Ala de Criados
Escenario: Teatro Eagles (22:00)
Grupo: Los Bichos
País: Argentina
Dirección: Mauricio Kartun
Texto: Mauricio Kartun
Duración: 110 minutos
Público: adultos
Elenco: Alberto Ajaka, Esteban Bigliardi, Rodrigo González Garillo, Laura López Moyano
Sinopsis: Buenos Aires se agita en la Semana Trágica. Una huelga salvaje. En Mar del Plata las familias de la aristocracia porteña se refugian aterrorizadas. Un club de tiro a la paloma frente al mar. Una historia de disparos y de sexo entre las rocas. En los salones con boiserie. Y en el ala de criados… Bomba, bomba: el amor es un atentado ácrata.

Share

También La Lluvia ingresa a otra semana de exhibición en cines

Juan Carlos Aduviri es la gran revelación en la cinta de Icíar Bollaín l Foto: Difusión


La película También La Lluvia, de la española Icíar Bollaín y que cuenta en su reparto con actores como los mexicanos Gael García Bernal y Cassandra Ciangherotti y los ibéricos Luis Tosar y Karra Elejalde, ingresa a su segunda semana de exhibición en las salas de cine de Bolivia, país donde fue rodada la cinta.

El filme cuenta la historia de un equipo de producción español que llega a Bolivia para realizar un largometraje a fines del siglo pasado. Liderado por el director Sebastián (García Bernal) y el productor Costa (Tosar), el grupo tiene como objetivo filmar una película que relata la conquista de América, con las injusticias y abusos cometidos por los colonizadores. Al mismo tiempo, Cochabamba —la ciudad donde se lleva a cabo el rodaje— vive un ambiente de rebelión popular, que deriva en la denominada Guerra del Agua, debido a la insatisfacción de la gente por la privatización del servicio de suministro del líquido elemento.

Además de los artistas extranjeros, la cinta cuenta con la presencia de actores nacionales en su elenco, como Jorge Ortiz, Glenda Rodríguez, Bernardo Arancibia y Alejandra Lanza. Pero la participación más destacada es la de Juan Carlos Aduviri, que realiza su debut fílmico en esta película, y cuyo desempeño le valió una nominación a los Premios Goya, como mejor actor de reparto. Su papel es el de un líder popular (Daniel) que, al margen de su lucha social, tiene también un rol importante en el largometraje dirigido por Sebastián.

También La Lluvia es considerada una de las producciones extranjeras más grandes ya filmadas en el país, teniendo paralelo tan sólo con Che, de Steven Soderbergh, rodada hace tres años en territorio nacional. Elegida para representar a España en los Premios Oscar 2011, se adjudicó tres Goya en la ceremonia realizada el último 13 de febrero: mejor actor de reparto (Karra Elejalde), música original (Alberto Iglesias) y dirección de producción; además, estuvo nominada en otras diez categorías.

Luis Tosar y Gael García Bernal son los protagonistas

Una película potable y llena de buenas intenciones 

Estrenada con expectativa en Bolivia, También La Lluvia tiene el mérito de haber traído al territorio nacional estrellas de la talla de Gael García Bernal y Luis Tosar, los cuales vivieron por algunas semanas de 2009 en Cochabamba. Asimismo, hizo conocido a un hasta entonces ignoto Juan Carlos Aduviri, que acarició al alicaído orgullo boliviano al ser nominado para un premio Goya. Todo esto sin contar el valor de haber hecho del país la locación principal de una producción de esta naturaleza (y aquí me permito una mención especial de admiración a Gerardo Guerra y Rodrigo Bellott, que no por casualidad también estuvieron involucrados en Che, de Soderbergh).

No eran pocos, por lo tanto, los motivos para esperar con ansias esta película, ya que habría que añadir que Bollaín, la directora, hace algunos años se había destacado con su largometraje Te Doy Mis Ojos, multigalardonada cinta también protagonizada por Tosar, en la cual abordaba el maltrato hacia la mujer. Sin embargo, pese a las buenas intenciones del guión, a la buena factura técnica de la producción y a la presencia de actores de indiscutible talento, También La Lluvia tiene un resultado mediano por varios motivos.

El primero de los elementos que juega en contra de la película es su guión. Pues sí, el mensaje manifiesto (la desigualdad social, la explotación indígena, el maltrato de los colonizadores y la vigencia de esas condiciones) es digno y correcto, pero ya nos lo sabemos de memoria. Para escribir un guión, son necesarias más que buenas intenciones. Un texto sin dobles lecturas y que ofrece todo masticado y digerido al espectador no tiene posibilidad de resultar en pantalla. Demasiado potable, demasiado directo y fácil.

Tampoco resultan verosímiles varias de las situaciones planteadas en la trama. Muchas acciones ocurren por pura casualidad, desobedeciendo el principio básico de causa-consecuencia que debe haber en cualquier historia que tenga por objetivo ser, cuando menos, creíble. De todas esas secuencias, las más desacertadas son sin duda aquellas que se encuentran al final, en ambos casos involucrando al personaje de Tosar; no las describiré por razones obvias, pero una tiene que ver con su dilema en acompañar a una señora en medio al conflicto —el momento más tenso pero al mismo tiempo injustificado de la película— y la otra con un encuentro con el personaje de Aduviri.

Para terminar de mermar lo que podría haber sido una gran historia, el final logra reunir tres de los grandes defectos de esta producción: la inverosimilitud (presente en buena parte del metraje; sencillamente no te crees lo que está pasando, simple como eso), la sensiblería (no son pocas las escenas que se acercan más a la telenovela que al cine) y un cierto airecillo colonialista, una mirada que se siente complaciente y francamente incómoda sobre el pueblo indígena y latinoamericano en general.

Respecto a los actores, hay que decir que Tosar es un grande, pero que da para mucho más; su desempeño no va mucho más allá de lo correcto. Sin embargo, me gusta su papel, el del productor que parece sólo importarse en realizar el filme y no salirse del presupuesto. Aunque aparenta ser ‘el malo’, me encanta, porque piensa exactamente como lo hace cualquier productor, en ningún momento me cae antipático su personaje. A su vez, García Bernal está insípido y hasta desganado a ratos, una lástima. Del trío protagónico extranjero, el que se lleva la flor es el vasco Karra Elejalde, que en más de una ocasión se roba la escena en la piel del veterano actor Antón.

Entre los bolivianos, es muy grata la revelación de Juan Carlos Aduviri, que tiene presencia en pantalla y cuyos silencios y miradas están entre lo mejor que nos presenta esta cinta. El novel actor parece tener claro que, en cine, menos es más, y logra un registro notable, sin duda es un intérprete a observar con más atención. Y qué bueno es ver a Glenda Rodríguez, Bernardo Arancibia y Alejandra Lanza, así sea en roles pequeños. Realmente necesitamos más cine propio y vernos más a nosotros mismos, es una verdadera delicia identificar a gente tan talentosa en la película, ojalá fueran más los minutos en que los pudiéramos ver.

Antes de cerrar, es importante destacar que, si bien el guión tiene problemas, también reserva momentos muy interesantes y que se disfrutan bastante, en algunos casos a cargo de los personajes secundarios, como Juan/Antonio de Montesinos (Raúl Arévalo) y Alberto/Bartolomé de las Casas (Carlos Santos) —muy buenos ambos—. Particularmente me gustó la escena en que el equipo técnico está cenando, con un Antón muy inspirado y dándole vida a la película, ¡tremendo Karra! Técnicamente, ya se ha mencionado que el largometraje tiene muchas cualidades, con un excelente trabajo de producción, arte y fotografía.

Finalmente, a favor de la película está el hecho de que el relato es fluido y los 103 minutos de duración de la cinta transcurren sin que haya pérdida de interés por parte de los espectadores. Es una señal de que la historia está bien contada, aunque peca por su escasa profundidad. Aun así, vale la pena verla, aunque sea para darse el gusto de ver al país retratado en una gran producción, espléndidamente filmada, hay que decirlo. Una muestra, además, de que se pueden realizar emprendimientos de esta magnitud en Bolivia. Sin embargo, la Guerra del Agua, simple alegoría en el filme, sigue esperando una mirada quizás menos espectacular, pero más aguda en la gran pantalla.

Share

Casting: la apuesta boliviana por un cine de terror y suspenso

La película transita por caminos inexplorados en la cinematografía boliviana l Foto: Difusión


En cartelera desde fines de diciembre pasado, la película Casting ha marcado un hito dentro de la cinematografía boliviana, puesto que ha sido presentada como la primera producción nacional en el género del terror, mezclando elementos como el suspenso y la violencia gráfica.

La historia gira alrededor del rodaje de la primera película boliviana de terror, para el cual se lleva a cabo una selección con el fin de elegir a la protagonista, que consiste en principio en pruebas de cámara con los realizadores de la cinta. Con la idea de que ésa puede ser una gran oportunidad, varias jóvenes paceñas se presentan al casting, sin sospechar que se encontrarán con la más dolorosa y aterrorizante experiencia de sus vidas.

Dirigida por Denisse Arancibia y Juan Pablo Richter, la cinta ha convocado a miles de espectadores en las cinco ciudades en que se presentó hasta el momento —La Paz, Santa Cruz, Cochabamba, Tarija y Sucre—. Sus realizadores además no descartan exhibirla en el exterior, aprovechando el reciente boom del cine de terror en Latinoamérica y la existencia de diversos festivales especializados en el género.

Arancibia aclara, sin embargo, que nunca fue una intención de los realizadores producir esta cinta “para ser la primera película boliviana de terror”, sino más bien poder experimentar y explorar las posibilidades del género en cuanto a planos, colores y montaje, entre otros elementos. La codirectora, que pronto debe rodar su segundo largometraje (Las Malcogidas), revela que tiende a desaprobar rápidamente su propio trabajo, pero que en el caso de Casting esto no ocurrió, presagiando un buen camino por recorrer aún, tanto dentro como fuera del país.

A la hora de buscar los actores que deberían encarnar a los cinco protagonistas de la historia, Arancibia y Richter decidieron no recurrir a un casting abierto, prefiriendo seleccionar de forma directa a los intérpretes. Fue así que se eligió a Daniela Lema, Bernardo Arancibia, Carmencita Guillén, Diego Revollo y Vanessa Vargas. “Necesitábamos gente que trabajara en jornadas sacrificadas y largas, de 16 o más horas al día”, cuenta.

Por su parte, Lema añade que no hubo demasiado tiempo para el proceso de construcción de su personaje, por lo que tuvo que buscar dentro de sí y dar “rienda suelta al dolor que Alejandra (la protagonista) sentía”. Para lograr su objetivo, la actriz considera que fue fundamental el apoyo del restante del elenco y reconoce que todos debieron empeñarse al 100%, algunas veces en escenas difíciles, como “la del bat, porque tenía el pie cortado de verdad”.

La actriz además cuenta que las partes de los gritos fueron ‘completamente liberadoras’ y admite que las disfrutó bastante. Lema, que el año pasado pudo ser vista en la película Cruces, revela también que es muy exigente con su trabajo pues siempre piensa “que se puede dar más”. Asimismo, recuerda con cariño el ambiente de rodaje en Casting. “Fue una experiencia inigualable”, asegura.

Una cinta con todo el
sabor de ópera prima

Casting inicia con una selección en la cual diversas actrices realizan una prueba para un largometraje de terror. Entre ellas está Alejandra, una aspirante que termina por convencer al director de la cinta y especialmente al camarógrafo, que se siente atraído por ella y no deja de filmarla, aun cuando ya no están en rodaje.

Alejandra es interpretada por Daniela Lema, que brinda al público un personaje creíble, atractivo y a ratos enigmático. Incluso hay momentos en que el espectador se pregunta si ella de verdad sufre o si todo no hace parte del libreto de la película que es rodada. Los directores-guionistas demuestran así su habilidad para jugar con el público, requisito indispensable en el cine de suspenso.

La producción, que puede ser catalogada de forma equivocada como una película gore, es más bien una cinta que prefiere adentrarse en el campo de la intriga y del terror psicológico. Aunque reserva escenas regadas a sangre, con buenas dosis de perversión, sadismo y voyeurismo, se decanta por explorar la tensión entre sus protagonistas, como ocurre en los momentos en que Alejandra mira con rabia a su director o en los que ella y el camarógrafo están a solas, con un buen uso del silencio como elemento generador de dicha tensión.

El desempeño parejo del reparto que acompaña a Lema se debe probablemente a que se trata de actores que se conocen, fruto de otras experiencias juntos, como en el caso de Bernardo Arancibia y Carmencita Guillén y de la propia Denisse, en el Teatro Grito. Siendo ésta una película de bajo presupuesto, gran parte de su apuesta está en el elenco, que cumple su labor de forma prolija y lleva el proyecto a buen puerto, con la ayuda de un convincente trabajo de ambientación y maquillaje.

Casting termina siendo una película muy entretenida, con buen ritmo y que no pierde nunca el interés en sus cerca de 80 minutos de duración. Tiene además el mérito de ser divertida, con un humor que funciona y algunas referencias que serán mejor entendidas por los espectadores familiarizados con el cine y el teatro boliviano, sin que esto perjudique la comprensión para los que no están en este grupo.

Ésta es, en suma, una cinta con todo el sabor de ópera prima: fresca, juvenil, creativa y sin temor a asumir riesgos, de los cuales sale bien librada. Punto para sus directores, que logran un primer largometraje entretenido y que, lejos de ser pretencioso, reconoce sus limitaciones y las convierte en oportunidad para presentar un producto realmente sencillo, pero a la vez atractivo, pulcro y que se disfruta plenamente.

Foto: El Deber

Denisse Arancibia l Codirectora
“Casting todavía me divierte y me emociona”

ALDEA CULTURAL (AC). El terror es un género inédito en Bolivia. ¿Fue más complicado transitar por un camino que antes no había sido explorado o les dio mayor libertad para experimentar?

DENISSE ARANCIBIA (DA). El terror es difícil de explorar por el solo hecho de ser terror, más allá de no tener muchos antecedentes bolivianos. Siempre aclaro que no nos motivó el hecho de ser “la primera película boliviana de terror”; sino la simple necesidad de experimentar con el género. Y lo que realmente nos dio la oportunidad de experimentar fue le hecho de no encasillarnos mucho en la receta, si bien es un género que te demanda mucha atención a muchos detalles de narrativa, estética, ritmo, etc; al apostar por una combinación de géneros con la comedia ácida y suspenso es que pudimos probar cosas, planos contemplativos y largos, diferentes manejos de cámara, manejo del color, mezcla de formatos en la pantalla, formas de montaje, etc; la mezcla de estilos y géneros nos dio cierta libertad de experimentación. El ser una de las primeras experiencias en el género en nuestro medio nos daba más responsabilidad y presión de hacer bien las cosas y con cuidado que libertad.

AC. Carmencita Guillén y tu hermano Bernardo Arancibia ya habían trabajado contigo en obras de teatro, al igual que la maquilladora Mariel Camacho. ¿Cómo fue elegido el restante del elenco y que nos puedes decir acerca de su labor en la cinta?

DA. No hicimos un casting abierto, buscamos al elenco en función de referencia y trabajos previos de los actores. Necesitábamos gente de confianza por las características del proyecto, queríamos mantener una alta confidencialidad sobre la película hasta meses antes de su estreno. Por otro lado necesitábamos gente que trabajara en jornadas sacrificadas y largas, de 16 o más horas al día. Sobre todo Daniela Lema, que tiene el personaje principal, que estuvo expuesta a largas y frías jornadas de trabajo por las características del personaje. Al no tener un casting abierto era muy alto el riesgo al apostar por alguien sin muchas pruebas. Creo que el riesgo valió la pena; Daniela Lema, Diego Revollo y Vanessa Vargas, quienes completan el elenco junto a Bernardo y Carmencita, fueron grandes aciertos y no pararon de sorprendernos con su excelente trabajo. Todos tuvieron una gran disposición al trabajo, no paraban de proponer cosas para sus personajes y sobre todo hicieron del rodaje algo divertido, llevadero y muy profesional.

AC. Dicen que más difícil que conseguir financiación para una película es que ésta salga como uno se la imaginó. ¿Cuáles fueron tus impresiones la primera vez que viste tu obra plasmada en pantalla y cuáles son ahora, luego de varias funciones?

DA. Creo que Casting es lo que se dirigió, lo que se escribió; sin mayor pretensión. Yo estoy muy satisfecha con el producto final, es lo que se pensó, lo que se planeó. Desde la elaboración del guión teníamos conciencia de nuestro presupuesto, tiempo de rodaje, equipo, público meta, posible recaudación en taquilla, etc. Entonces el resultado es satisfactorio en todos esos niveles. Obviamente es inevitable, al verla varias veces, encontrarle errores o desear haber filmado alguna cosita de otra manera, etc. Pero con Casting me pasa algo que no me pasó con otros trabajos; todavía me gusta. Yo tiendo a desaprobar mi propio trabajo muy rápido. Pero Casting todavía me divierte y me emociona, más allá de los posibles errores. Así que estoy feliz con el resultado final y creo que tiene mucho que dar todavía a nivel nacional e internacional.

Share