Esta nota en portugués / Esta matéria em português
La portada de la primera edición de este año de la revista brasileña Época es el tema del momento en ese país. Michel Teló, el cantor del hit instantáneo “Ai, se eu te pego” (algo como “Ay, si te agarro”), es el protagonista de la misma, lo que generó una ola enorme de comentarios indignados en blogs y redes como Facebook y Twitter, en las cuales los lectores criticaron la publicación y el texto usado para anunciar la nota.
El texto que acompaña la foto -que por cierto es poco favorable al artista y tiene una composición visual de mal gusto- dice: “Con el éxito de ‘Ai, se eu te pego’, el cantor paranaense Michel Teló traduce los valores de la cultura popular para los brasileños de todas las clases”. Hay todavía el título, que sentencia: “Él aún te va a agarrar” (puede que haya agarrado a los editores de la revista, a mí con seguridad no lo hará).
Además del mismo hecho de que una de las revistas más importantes de Brasil ocupe su portada con un cantante cuya música es de gusto dudoso, generó indignación el fragmento que dice “traduce los valores de la cultura popular”. El blog Literatortura presenta un excelente posteo al respecto, que coincide con buena parte de lo que pienso, aunque me permito algunas observaciones y reflexiones adicionales al tema.
En primer lugar, pienso que Época puede poner en portada a quien le dé la gana. Y del punto de vista editorial, es altamente comprensible y legítima la elección de Teló como protagonista de la edición. Al fin y al cabo, se quiera o no, su canción es un fenómeno comercial que ya ultrapasó incluso las fronteras de su país. Que su musiquita sea de una pobreza de dar pena, es otro tema. ¿Es noticia este tipo? Sin duda, lo es. Entonces, la tapa es válida.
Sin embargo, lo que es execrable es justamente la parte que se refiere a la cultura popular. Hágase un esfuerzo para leer la pobrísima letra: “Nossa, nossa / Assim você me mata / Ai, se eu te pego, ai, ai, se eu te pego / Delícia, delícia / Assim você me mata / Ai, se eu te pego, ai, ai, se eu te pego / Sábado na balada / A galera começou a dançar / E passou a menina mais linda / Tomei coragem e comecei a falar”. Me gustaría mucho saber cuáles fueron los valores que Época identificó en esos versos que puedan traducir una cultura tan rica como la brasileña. Es, por decir lo menos, un insulto. De los grandes.
Por otra parte, las personas deberían llevar la música menos en serio. Canciones no son hechas para cambiarle la vida a nadie y el propósito de simplemente hacer bailar es válido, ¿por qué no? ¿Por qué muchas veces exigimos de la música lo que no exigimos, por ejemplo, del cine, en el cual nos acostumbramos a pagar entrada para ver tonterías como Rápidos y Furiosos y Los Ángeles de Charlie? Es totalmente incoherente.
No quiero defender la pegajosa canción de Michel Teló, y mucho menos a este. Si su música tiene tanto éxito, dentro y fuera de Brasil, es porque algún mérito debe poseer. Aun cuando sea solamente ese: ser pegajosa. Si es solo para bailar, excelente (baila quien quiere, aunque infelizmente todos seamos obligados a oírla). Pero si es para que una revista influyente como Época afirme que la misma traduce los valores de la cultura popular brasileña, entonces Brasil está realmente mal. Y no solo desde el punto de vista musical, pero sobre todo editorial. Deprimente.








