Archive for Cine Boliviano

Coproducción entre Brasil y Bolivia ingresa a la cartelera

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En Realidad

Reinaldo Lobo es el protagonista de la ópera prima de Paul Gabriel-Hollweg l Fotograma

En Realidad es la nueva propuesta del cine boliviano y se estrenará comercialmente esta noche en la capital cruceña, donde se filmó en su mayor parte. Un gran elenco cruceño y el legendario José Mojica Marins hacen parte de la cinta. 

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Engaño a Primera Vista, una muy bien lograda comedia juvenil

Engaño a Primera Vista, con Yecid Benavides Jr. y Johanan Benavides

Los hermanos Benavides interpretan a dos nerds que intentan ganar una apuesta l Foto: Difusión

Divertida, bien actuada y con una excelente factura técnica, Engaño a Primera Vista es una película que, con una historia sencilla pero efectiva en lo que se propone, entretiene de principio a fin y rompe con los paradigmas del cine boliviano.

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Juana Azurduy gana premio de mejor film y dirección en Ecuador

Juana Azurduy, de Jorge Sanjinés

Piti Campos es la protagonista de la premiada cinta de Jorge Sanjinés l Foto: Difusión

La más reciente producción de Jorge Sanjinés se quedó con los premios a la mejor película y mejor dirección en el Festival Internacional de Cine de Guayaquil, concluido el pasado fin de semana en Ecuador.

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Humor, acción y drama en la nueva película de Elías Serrano

La Mujer de tu Prójimo

Luis Andrés Zankis es uno de los protagonistas de la nueva cinta boliviana l Foto: Difusión

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La Mujer de tu Prójimo, la más nueva película del director Elías Serrano, ya se encuentra en etapa de posproducción, luego de su rodaje en localidades como Cotoca y Porongo, concluido a mediados del mes pasado. Ambientada en los años 50, la historia promete escenas de drama, acción y, claro, mucho humor, como suele ocurrir en los trabajos del cineasta cruceño.

Este es el cuarto largometraje dirigido por Serrano y realizado por su productora, La Divina Comedia —los anteriores fueron Provocación, El Pecado de la Carne y La Viudita—. La trama del film tiene inicio cuando Darío se lleva a la novia de Cornelio justo en el día de su boda. La venganza se hará esperar hasta tres décadas más tarde, pero cuando ocurra llevará a una guerra declarada entre ambas familias.

Protagonizada por artistas conocidos de la pantalla nacional, como Nelson Serrano (hijo de Elías y actor en todos sus largometrajes), Hernán Hurtado (de La Viudita y producciones de Safipro) y Fátima Cuéllar (de la serie “Las Tres Perfectas Solteras”), la película presenta además a nuevos rostros de la escena local. Este es el caso de Luis Andrés Zankis, Gabriela Cuevas y Diana Tórrez, que interpretan algunos de los roles más importantes de la cinta, rodada también en Peji, La Guardia, Pailón y Santa Cruz de la Sierra.

A la espera de la nueva película de Serrano —la cual tiene estreno previsto para octubre de este año—, ALDEA CULTURAL charló con uno de sus protagonistas, Luis Andrés Zankis. En una breve entrevista, el actor comentó sus impresiones sobre la cinta, habló de su personaje y contó algunos detalles de la más reciente producción cruceña.

Luis Andrés ZankisLuis Andrés Zankis l Actor
“La gran energía que logramos crear
se verá reflejada en la pantalla”

ALDEA CULTURAL (AC). Cuéntanos un poco sobre tu personaje y el rol que juega en la historia.

LUIS ANDRÉS ZANKIS (LAZ). Mi personaje se llama Gustavo Montero, es un joven muy tímido, temeroso, pero de buenos sentimientos, noble. Durante la historia Gustavo tiene algunos golpes en el corazón. Le arrebatan la única persona en la que él confía. Pasa por pruebas muy duras, tanto físicas como sentimentales, que lo impulsan a superar muchos de sus temores, lo ayudan a crecer como persona. Además, es un joven muy inteligente, es educado y ha sido mandado por sus padres a estudiar al extranjero. Es muy preparado intelectualmente. En el amor le va muy bien, pese a las trabas del principio. Es uno de los personajes que tiene romances muy fuertes. Hay un romance incestuoso, pasa algo con su hermana menor. Pero no digo más para que vayan a ver la película (risas).

AC. ¿Cuáles crees que son los principales atractivos de la película para enganchar al espectador?

Luis Andrés Zankis y Gabriela Cuevas

Zankis, junto a la actriz Gabriela Cuevas

LAZ. Para mí algo muy importante es que es una historia distinta, el guion es muy bueno. Es una historia que no es común, que va a sorprender a muchos y va a romper con muchas barreras en el cine boliviano. Además es un formato que tiene acción, comedia, drama y que va a jugar con el estado de ánimo de quien vaya a ver la película, va a hacer que el espectador ría, llore, se ponga triste, es un sube y baja de emociones. Cuenta también con la participación de hermosas mujeres, como Fátima Cuéllar, Gabriela Cuevas y Diana Torres. Y una cosa fundamental es el esfuerzo humano que cada uno aportó para sacar adelante esta producción, los técnicos, gente de vestuario, maquillaje, cáterin. Sin el trabajo de cada uno de ellos, no se hubiese logrado crear esta gran producción y un ambiente muy ameno en las grabaciones, que ha dejado una gran amistad entre todos.

AC. ¿Qué nos puedes decir sobre tu experiencia de haber trabajado bajo la dirección de Elías Serrano y al lado de los actores con los que compartes pantalla?

LAZ. Trabajar con Elías Serrano es un lujo. Para empezar, como persona es alguien muy educado, desde el primer momento en el que yo llegué a La Divina Comedia, me atendió de manera muy cortés. Es una persona muy humilde; pese a su gran trayectoria, no deja de sorprender con su sencillez. Y en el tema profesional es un capo, lo admiro mucho porque no es mezquino con lo que sabe, él enseña y ayuda a todos con su experiencia. Tiene mucha paciencia, y trata siempre de sacar lo mejor de cada uno. En todo el rodaje, aprendí mucho, tanto en el lado humano, como en el lado profesional; y con mis compañeros, fue un ambiente genial. Creé una gran amistad con todo el equipo, en especial con Fátima Cuéllar, Gabriela Cuevas, Hernán Hurtado, Maritza Ochoa e Iver Villarroel. En general, de cada uno de mis compañeros aprendí algo. Esa gran energía que logramos crear se verá reflejada en la pantalla.

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De Sucre a São Paulo: la historia de dos hermanos cineastas

Monique Lafond y José Rady

José Rady dirigió a Monique Lafond en la comedia Mujer Probeta l Foto: Cinemateca Brasilera

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Corrían los años 70, en plena época de dictadura, cuando los hermanos bolivianos José Rady y Hugo Alberto Cuéllar Urizar decidieron hacer una película en su país natal, en una época en que la cinematografía nacional era casi inexistente, más allá de los films de Jorge Ruiz y Jorge Sanjinés. Basado en una novela del escritor Carlos Medinaceli, La Chaskañawi (1976) fue un gran éxito de público, lo que pavimentó el camino para un segundo largometraje: El Celibato (1981), inspirado en la leyenda potosina de Manchay Puytu, que narra el trágico amor entre un padre y una joven indígena.

Ya instalados en Brasil, donde pasarían a vivir en definitivo, los hermanos sucrenses arribaron a la célebre Boca do Lixo, región del centro de São Paulo donde se realizaron centenares de películas populares en los años 70 y 80. Fue allí que José Rady —que falleció en 2010— dirigió Mujer Probeta (Mulher de Proveta, 1984), una comedia picante que contó con nombres como Monique Lafond y Maristela Moreno en su elenco. El largometraje fue producido por Hugo, que se encargó también de la asistencia de dirección y fotografía.

Si en La Chaskañawi y El Celibato los hermanos Cuéllar Urizar hicieron una dirección a cuatro manos, llevando a la pantalla dos clásicos de la literatura boliviana, en Mujer Probeta optaron por realizar una comedia repleta de bellas actrices. También en Brasil eran tiempos de dictadura y las películas apuntaban al humor y la sensualidad, como una suerte de válvula de escape a la situación política del país. Aun así, el toque boliviano estuvo presente, con una imagen de la Puerta del Sol al inicio, como un sello distintivo de la productora.

Al frente de Sudameris, la empresa productora de la cual es director y que está situada en Osasco, en la región metropolitana de la capital paulista, Hugo sigue trabajando hasta hoy en el área audiovisual, aunque también es periodista y escritor. En esta entrevista exclusiva, el realizador recuerda las experiencias vividas haciendo cine en Bolivia, la cinta que rodó en la Boca paulistana y también los incontables documentales que lo llevaron a viajar por el mundo, visitando países tan lejanos como Nepal, India y Egipto.

Hugo Cuéllar UrizarHugo Cuéllar Urizar l Cineasta  
“Los paisajes de Bolivia son simplemente espectaculares y encantadores”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Cómo usted y su hermano se interesaron por el cine y cuáles eran las condiciones para realizarlo en Bolivia?  

HUGO CUÉLLAR URIZAR (HCU). Era un antiguo sueño muy acariciado. Como ya hacíamos fotografía y realizamos un curso de filmación en 16mm, acumulamos  know how y equipos para un emprendimiento mayor. La literatura y los paisajes de Bolivia, entre otros motivos, son simplemente espectaculares, encantadores. Entonces para hacer una película de ficción en 35 mm fue un salto y un gran desafío, y tuvimos que guionizar la novela de Carlos Medinaceli, uno de los más grandes escritores bolivianos de todos los tiempos. Después empezamos a realizar películas pequeñas y hoy estamos habilitados para películas más grandes y que exigen tecnología de punta.

AC. Su primera película, La Chaskañawi, fue basada en un clásico de la literatura boliviana. ¿Cómo fue esa primera experiencia cinematográfica? 

La ChaskañawiHCU. Realizar La Chaskañawi fue una gran experiencia y, como dije, nos envaneció reproducir una famosa obra de Medinaceli ambientada en la Bolivia de fin de siglo XIX. En ese afán tuvimos que involucrarnos con las costumbres de esa época e intentar reproducir todo de la forma más fiel posible, especialmente en los contextos social y político de ese tiempo. Por  suerte contamos en ese entonces con un competente  equipo boliviano de realizadores y asesores. En resumen, fue una experiencia muy valiosa, y hoy ciertamente no tendríamos los mismos problemas que tuvimos que superar en esa época, pues todo era muy diferente y menos desarrollado, principalmente en el área tecnológica.

AC. Cinco años después, ustedes estrenaron El Celibato, inspirado en una conocida leyenda potosina y rodado en los Andes. ¿Cuán complicado fue realizar las filmaciones? 

HCU. El Celibato fue otro largometraje que producimos en Bolivia. Fue una feliz adaptación para el cine, y mi hermano, maestro en eso, transformó un famoso cuento en una adaptación libre y elaboró el guion, adaptándolo para las condiciones de [la ciudad de] Sorata, que queda más allá del altiplano boliviano, en las faldas del famoso nevado Illampu. Pero a pesar del estreno de una cámara top Arriflex de 35mm (fabricada en Múnich, en Alemania), con equipo de sonido suizo (Nagra), lentes Schneider y negativos Kodak norteamericanos, tuvimos problemas de compatibilizar todo, además del ciclaje local para el uso de reflectores. Todo, incluso en Brasil, es importado, lo que exigió repetidos viajes nuestros a Europa y Estados Unidos. El CelibatoOtro gran problema fue soportar el intenso frío. Nuestro equipo era casi todo formado por brasileños, por lo tanto acostumbrados al calor de los trópicos, y la actriz principal, Marí Martos, después de ese trabajo se trasladó a Italia, haciendo hoy películas para Cinecittà. Sin duda esta fue una bella experiencia en todos los sentidos, que van desde la producción, equipo técnico, elenco y ambientación hasta el acabado. Como siempre, las películas fueron montadas en Brasil, donde hay excelentes laboratorios, modernos y capacitados.

AC. ¿Cuándo y por qué ustedes se fueron a vivir en Brasil?

HCU. Primero vino mi hermano a estudiar Medicina, en seguida yo, para estudiar Geología, y después vino mi hermana, que es médica también, y luego toda mi familia. Estamos radicados en Brasil, y nuestra familia vive en gran parte en Bolivia, otra parte en Estados Unidos y otra también en Francia, al sur de París. Como es de imaginarse, hemos formado familia aquí y nos quedamos en definitivo, lo que no quiere decir que no vamos siempre a Bolivia. Cabe destacar que después me formé como periodista en São Paulo, donde permanezco hasta hoy, y que anteriormente estudié Cine en Burbank (California).

Mujer ProbetaAC. En São Paulo, usted produjo otro largometraje, Mujer Probeta, dirigido por su hermano. ¿Cómo ustedes llegaron a la Boca y cómo fue la experiencia en ese mítico polo del cine brasileño?

HCU. Mujer Probeta fue una comedia. En esa época había mucho control de las películas y periódicos en el aspecto político, principalmente. Vivíamos un periodo de excepción y, obviamente, no podríamos producir otro tipo de película. Pero, para no quedar parados, atendiendo a un pedido de los profesionales de la Boca, como Ozualdo Candeias [maestro del cine independiente brasileño], invertimos en ese proyecto.

AC. Para esa cinta, ustedes convocaron algunas de las musas de la Boca, como Noelle Pine y Maristela Moreno, además de Monique Lafond, en ese entonces ya una estrella del cine y la televisión. ¿Cómo fue la elección del elenco y su trabajo con ellas? 

HCU. Como mencioné antes, vivíamos un periodo de espera, un camino cada vez más estrecho, y así formamos un gran elenco en el que se destacaban Noelle Pine, Maristela Moreno y Monique Lafond, además de la conocidísima Wilza Carla. Fue un trabajo muy profesional. Adquirimos mucha experiencia.

AC. Posteriormente, su productora se especializó en videos y documentales, algunos de ellos realizados en otros países. ¿Recuerda alguno de manera especial?

HCU. Realizamos casi 60 películas, algunas de ellas temáticas. Rodamos películas en Portugal, Israel y Egipto (en las Grandes Pirámides y en la Gran Esfinge de Guiza). Filmamos en Argentina y en Italia, para la RAI, sobre la inmigración italiana en Sudamérica. En África hicimos una serie en Angola y en Sudáfrica; en Brasil trabajamos casi diariamente en la Amazonia. Así también fue en Armenia, China, Japón, India y Nepal, entre otros. Todos son especiales, por la cultura y las costumbres. En India y en Nepal, filmamos, grabamos y  fotografiamos los extremos del planeta, como el Everest, la cremación de personas al aire libre, donde el color del luto es blanco, el Taj Mahal y su historia, en fin, todos son muy buenos, en todos ellos hay siempre cosas nuevas y sorprendentes que la vida nos reserva.

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Película Boquerón ingresa a la segunda semana en cartelera

Boquerón, de Tonchy Antezana

El boliviano Tonchy Antezana presenta un drama inspirado en la guerra l Foto: Difusión

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Boquerón, el más reciente largometraje del director orureño Tonchy Antezana, ingresó a la segunda semana en la cartelera de las principales ciudades de Bolivia. La cinta, que se presentará desde septiembre en Paraguay, está inspirada en uno de los episodios más célebres de la Guerra del Chaco, conflicto bélico que opuso a esos dos países sudamericanos de 1932 a 1935.

El episodio al que hace referencia la cinta es la defensa heroica del Fortín Boquerón, por parte de poco más de 600 bolivianos que, durante 21 días, resistieron el cerco de más de 12 mil paraguayos. Enfrentándose al hambre, la sed, la falta de remedios y munición y el agotamiento por tan desigual lucha, los soldados terminaron vencidos, pero lograron escribir una de las más páginas más conmovedoras de esa guerra.

La película se centra en la historia de cuatro jóvenes soldados, interpretados por Sergio Fernández (Luis Alberto), Alejandro Loayza (Darío), Elmer Mamani (Tomás) y Hugo Velásquez (Cañoto). Junto a ellos, están los bolivianos Emerson Guzmán (Capitán Manchego), Horst Brun (Marzana) y Roberto Nanetti (Velásquez) y los paraguayos  Julio De Torres y Christian Gómez, que completan el elenco de la cinta, que contó además con más de 500 extras.

Antezana es conocido principalmente por El Cementerio de los Elefantes (2008), película que logró ocho premios dentro y fuera del país. En el caso de Boquerón, la cinta fue galardonada incluso antes de su realización, ya que su guión fue el ganador del Premio Fedam-Petrobras, del Festival Internacional de Cine Iberoamericano de Santa Cruz. Posteriormente, el proyecto recibió también un apoyo del Fondo de Desarrollo Ibermedia.

Considerada por Antezana “una historia de amor a partir de la guerra”, esta puede ser su última película: el realizador ya manifestó su decisión de retirarse debido a las difíciles condiciones para hacer cine en Bolivia. La cinta, cuyo presupuesto fue de aproximadamente 260 mil dólares, se presenta en cines de Santa Cruz, La Paz y Cochabamba.

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Paolo Agazzi estrena documental sobre el cáncer infantil

Corazón de Dragón, de Paolo Agazzi

La cinta muestra la lucha de Sebastián y su pasión por el origami l Foto: Difusión

Tuvieron que pasar diez años para que el reconocido director italoboliviano Paolo Agazzi presentara un nuevo largometraje en la gran pantalla. Corazón de Dragón es la más reciente película del cineasta, en la cual refleja el cáncer infantil, a partir de la historia de ocho niños que sufren diferentes tipos de esta enfermedad.

El documental sigue la lucha de los niños por sobrevivir, así como el drama y a la vez la esperanza tanto de ellos como de sus familias. Historias como la de Sebastián, un muchacho de 16 años aficionado al origami y diagnosticado con un tipo de tumor en el corazón tan raro que no llegan a diez los casos reportados en todo el mundo.

Pero lo que podría ser una película sombría se convierte también en un mensaje de esperanza y optimismo, una suerte de lección proporcionada por los mismos niños, frente a situaciones impuestas por la vida en un país sin la infraestructura y asistencia adecuadas para los enfermos. Esto es posible gracias a una mirada sensible del director, que se interesó además en presentar un relato fluido, en el cual hace uso de animaciones y una rica banda sonora, integrada por composiciones de Vadik Barrón y Verónica Pérez, de Efecto Mandarina, entre otros.

Nacido en las cercanías de Cremona (Italia), pero viviendo desde hace cuatro décadas en La Paz, Agazzi construyó una de las más sólidas carreras del cine boliviano, con éxitos como Mi Socio (1983) y El Día Que Murió El Silencio (1998) —la primera fue recientemente elegida como una de las 12 cintas fundamentales de la cinematografía nacional—. Sin embargo, desde Sena/Quina, La Inmortalidad del Cangrejo (2005), el realizador no presentaba un trabajo cuya dirección fuera suya.

A lo largo de la última década, el cineasta estuvo involucrado en cortometrajes propios y en diferentes áreas de producción de películas dirigidas en Bolivia por realizadores extranjeros. Ese fue el caso de Escríbeme Postales a Copacabana (2009), Blackthorn (2011) y Olvidados (2014), a cargo del alemán Thomas Krönthaler, del español Mateo Gil y del mexicano Carlos Bolado, respectivamente.

Producida por Pilar Groux y con animaciones de Luigi Barrios, Corazón de Dragón cuenta con Gustavo Soto en la fotografía y Jesús Rojas en la edición, además de César Mamani en la dirección de arte. El equipo trabajó durante tres años en la realización de esta cinta, que muestra, además de la historia de Sebastián, la lucha de otros siete niños y sus familias.

La película se presenta este martes 21 en La Paz, en una función benéfica en el Multicine. A ejemplo de lo que ocurrió el anterior jueves en la Cinemateca, toda la recaudación será destinada a asistir a los niños con cáncer. A partir del 30 de este mes, el documental ingresará en el circuito comercial boliviano.

Más sobre la película: Sitio web oficial l Facebook l Twitter

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Andrea Rincón protagoniza cinta boliviana de una sola locación

El Cuarto, película boliviana

Una habitación es el escenario de la ópera prima de Juan Pablo Milán l Foto: JPBM

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Minimalista. Si uno tuviera que definir El Cuarto, película boliviana dirigida por Juan Pablo Milán que se estrena esta semana en diferentes salas del país, esa sería la palabra que mejor la describiría. Desde su inusual puesta en escena —con tan solo una locación, la habitación que da nombre al largometraje— hasta su timorata campaña de promoción, con poco ruido, casi como buscando no llamar la atención, todo es mesurado en esta producción.

El Cuarto es una película que busca entrar en la intimidad de una prostituta, Adriana, interpretada por Andrea Rincón, mostrando los diversos clientes que atiende en una pequeña habitación. La bailarina y modelo argentina enfrenta así el desafío de vivir su primer rol en el cine, del cual sale bien librado, logrando transmitir veracidad en sus escenas y la naturalidad que el film requería, compartiendo escena con actores como Daniel Larrazábal, Ronald Arnez y Drina Webster, esta última conocida por su trabajo como maquilladora en diferentes producciones.

A lo largo de los cerca de 80 minutos de duración de la película, Adriana recibe en su cama a personajes como un colegial virgen, un hombre mayor casado, una mujer enamorada de ella y hasta a un enano. La propuesta es clara: mostrar cómo una prostituta debe lidiar con toda clase de gente, buscando satisfacer a todos, no solo desde el punto de vista sexual, pero muchas veces también escuchando y reconfortando a sus clientes, aun cuando ella misma pueda estar en un mal día (¿acaso existe un “buen día” en un trabajo así?).

En su primer trabajo como director, Milán parece tener una clara influencia de realizadores como Martín Boulocq, para el cual trabajó en Lo Más Bonito y Mis Mejores Años (2006), cinta que se notabilizó por no tener un guión formal. Si bien en El Cuarto claramente hay un libreto bien definido, la propuesta estética, algunos planos, un naturalismo palpable y ciertos movimientos de cámara acercan este film a la ópera prima que el ahora cineasta protagonizó junto a Roberto Guilhon y Alejandra Lanza.

Los problemas de El Cuarto residen en el guión, con algunos diálogos que parecen un poco forzados y situaciones que no logran enganchar al espectador, ya que sería necesario crear una cierta empatía con la protagonista antes de emocionarse o identificarse con lo que le pasa. Es muy difícil para el público “conectarse” cuando no hay un desarrollo previo que propicie dicha conexión. Así, la película se convierte mucho más en un mosaico de diversos personajes, sin alzar vuelo desde el punto de vista dramatúrgico. Más que provocar grandes emociones en el espectador, el director parece interesado en retratar todo lo que soporta y ve una trabajadora sexual en su cotidiano.

Entonces, a través de la cámara, todos nos convertimos en voyeurs. Es así como Milán expone, mediante el personaje del primer cliente, uno de los fetiches más comunes del universo masculino: la podolatría. Un gusto probablemente compartido por el director, que no escatima encuadres a los pies de la actriz principal, muy a lo Tarantino. Por otra parte, el famoso —e infundado— cliché de que las “prostitutas no besan” tiene más de una referencia en la cinta, cuyo escaso desarrollo dramático le confiere un tono casi documental.

Respecto a los personajes, estos entran y salen del cuarto de Adriana, y tenemos una suerte de película con varias microhistorias, que se encierran en sí mismas. Algunas más interesantes que otras (con actuaciones buenas y en otros casos muy malas), pero todas desconectadas entre sí, de tal suerte que no existen puntos de giro ni un clímax propiamente dicho. Esto es algo problemático para gran parte del público, aunque seguramente las intenciones del director van por otra parte. Lo de Milán es presentar una propuesta distinta, corriendo riesgos, y esto, más allá de los peros, es algo muy válido dentro del desierto de buenas ideas en que se ha convertido la cinematografía nacional reciente.

Antes de finalizar, hay que destacar que el eslogan de la campaña de promoción del largometraje (“la película más sensual de la historia del cine boliviano”) no se justifica del todo. Si pensamos que la sensualidad no es precisamente un sello de la producción nacional, tal vez pudiéramos situar a El Cuarto entre las primeras de la lista. Pero seguramente cintas como Jonás y la Ballena Rosada o Margaritas Negras le ganarían en ese aspecto. En todo caso, la decisión de Milán de no llenar su film de escenas eróticas o de sexo es un acierto.

Esta es, en fin, una película pequeña, casi experimental, con todo el aire de cine independiente o de autor. Algo que debe saludarse, aunque sería muy positivo si se hubiesen trabajado mejor los diálogos y ciertas situaciones, como la del final, con una música que además podría haber sido evitada. De todos modos, será interesante conocer qué propone Milán cuando salga del cuarto y realice una película con una historia más elaborada, un guión mejor cuidado y una mayor producción. Seguro vendrán buenas propuestas.

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Latinoamérica ya cuenta con nueve postulantes para el Oscar

Cristo Rey, de Leticia Tonos

La cinta dominicana Cristo Rey es una de las preseleccionadas l Foto: Difusión

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Latinoamérica ya tiene a varias cintas elegidas por sus respectivos países para competir por los Premios Oscar 2015, cuya ceremonia se llevará a cabo el 22 de febrero del próximo año en Los Ángeles. Hasta el momento, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México, Panamá, Perú, República Dominicana y Venezuela ya han anunciado los largometrajes que intentan una nominación en la categoría de mejor película extranjera.

Brasil es uno de los países que siempre alimenta la expectativa de tener a una de las cinco nominadas, hecho que ocurrió en cuatro ocasiones, aunque en todas la estatuilla le ha sido esquiva. De esta vez, es el turno de que Hoje Eu Quero Voltar Sozinho (Hoy Quiero Volver Solo) entre en la pugna por hacer parte de la lista que será anunciada en enero próximo. La cinta, escrita y dirigida por Daniel Ribeiro, está basada en su cortometraje de nombre casi idéntico, que puede ser visto aquí (con subtítulos en varios idiomas, incluso en español) y que cuenta de manera original y delicada la historia del despertar sexual de un adolescente ciego.

Por su parte, Mateo, ópera prima de la directora y guionista María Gamboa, es la representante de Colombia, con una trama que muestra a un joven de 16 años que junto a su tío extorsiona comerciantes de Barrancabermeja. El adolescente se involucra en un grupo de teatro con el fin de sacar información de sus miembros, pero termina encontrando allí una opción distinta a su vida delincuencial. La historia, escrita a cuatro manos con Adriana Arjona, está inspirada en hechos reales.

Bolivia es otro país que ya cuenta con una representante. Se trata de Olvidados, dirigida por Carlos Bolado y producida por la cochabambina Carla Ortiz, que además coprotagoniza la cinta, al lado de Damián Alcázar, Manuela Martelli y Tomás Fonzi, entre otros. El largometraje recrea el periodo de las dictaduras militares en Sudamérica, cuando los gobiernos de diferentes países llevaron a cabo la Operación Cóndor con el fin de combatir y eliminar a los grupos que luchaban contra dichos regímenes.

También Perú cuenta ya con una cinta que intenta repetir la hazaña de La Teta Asustada, que hace cuatro años sorprendió con una nominación en la categoría. El Evangelio de la Carne, de Eduardo Mendoza, presenta a tres hombres en una jornada de búsqueda por redención y milagro. Protagonizado por los conocidos Giovanni Ciccia y Jimena Lindo, el largometraje fue un éxito de público en las salas de su país.

A su vez, México postula a la polémica Cantinflas, biopic del célebre comediante Mario Moreno, cuyo apodo que lo hizo mundialmente famoso sirve también para titular esta cinta, muy bien recibida en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara. La película de Sebastián del Amo generó controversias tanto por la elección de un actor español (Óscar Jaenada) para encarnar a uno de los mayores mitos de la dramaturgia mexicana como por problemas relacionados a la autoría del guión, pero tiene elementos que pueden gustar a los miembros de la Academia.

Otra biografía que postula a estar entre las nominadas es Libertador, seleccionada por Venezuela y que cuenta la vida de Simón Bolívar desde su niñez hasta la edad adulta, cuando inició una serie de campañas militares para liberar seis países del dominio español. Una gran producción y lindos escenarios que van desde la selva amazónica hasta las montañas de los Andes pueden ser apreciados en esta película de Alberto Arvelo.

Mientras tanto, Chile —que logró una nominación el 2013, con No— inscribió a Matar a Un Hombre, ganadora del premio del jurado como mejor drama realizado fuera de Estados Unidos, en la más reciente edición del Festival de Cine de Sundance. El largometraje, escrito y dirigido por Alejandro Fernández Almendras, presenta a un padre que decide hacer justicia por sus propias manos luego de que su hijo sea atacado y el autor del crimen recibiera una condena menor.

Entre los países caribeños, República Dominicana es el único que eligió una cinta para competir por la estatuilla. Cristo Rey, de Leticia Tonos, narra la historia de dos hermanastros, uno haitiano y el otro dominicano, que pelean por el amor de la misma mujer. Todo esto en un entorno de violencia, marginalidad y drogas. Este drama social con una leve inspiración en el clásico “Romeo y Julieta” es el segundo largo de la directora, cuya ópera prima, La Hija Natural, también fue preseleccionada para los premios de la Academia.

Panamá cierra la lista de países latinoamericanos que ya cuentan con su representante. La nación centroamericana inscribe por primera vez en su historia una película a la competencia, y lo hace con Invasión, de Abner Benaim. El director y artista plástico, que llega del mundo de los documentales, eligió este mismo formato para recordar la incursión estadounidense en el territorio panameño en 1989, cuando el general Manuel Noriega fue derrocado, con un alto costo de vidas tanto civiles como militares.

Además de las nueve películas ya elegidas, todavía quedan varias otras por seleccionarse en sus naciones de origen. Por Argentina, único país de la región que ha logrado un Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa —nada menos que dos, con La Historia Oficial y El Secreto de Sus Ojos—, todo indica que Relatos Salvajes, de Daniel Szifrón, será la escogida. Con cerca de 2 millones de espectadores, el largometraje se ha convertido en un gran éxito de público y de crítica.

De igual manera, Ecuador deberá seleccionar entre producciones como Feriado —apuntado por muchos como la favorita—, Saudade y Silencio de la Tierra de los Sueños. Paraguay deberá hacer lo propio con películas como El Tiempo Nublado y Luna de Cigarras, así como Uruguay, con títulos como A 60 Km/h y 23 Segundos, entre otras. Asimismo, Costa Rica y El Salvador están entre los países que aún pueden elegir a sus postulantes.

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Una película alteña retrata la violencia contra la mujer

Cuando Las Flores Hablan

Inés Copa y Lourdes Quispe integran el elenco del film l Foto: Fernando Peredo

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Desde abril de este año, se exhibe en diversos espacios de La Paz y El Alto (Bolivia) una película basada en diferentes relatos de mujeres que han sido víctimas de la violencia en esta última ciudad. Cuando Las Flores Hablan, del director Henry Contreras, tomó como punto de partida los testimonios de ocho mujeres.

Situado a más de 4 mil metros de altitud, en la periferia de La Paz, El Alto es una ciudad con cerca de 1 millón de habitantes, en su gran mayoría de clase media y baja. Es allí donde Contreras llevó a cabo este proyecto, emprendido por el Consejo de Salud Rural Andino, con la colaboración y financiación del Child Fund Bolivia, que trabaja desde hace casi 70 años en el país con temáticas de violencia contra la mujer.

Según el director, representante de la productora Amaya Films, encargada del rodaje, se optó por exponer esta problemática a través de un mediometraje debido a que un estudio realizado entre mujeres alteñas indicó que estas tienen una predilección por las ficciones. “De ahí surgió la idea de transformar este proyecto en una película que sensibilice, reflexione y critique al sistema actual”, comenta Contreras.

La película presenta la historia de Flor y su esposo Damián, que inician una vida juntos en el barrio alteño de Senkata. Con el paso de los años y luego de haber engendrado tres hijos, él se vuelve una persona cada vez más agresiva, violentándola de diferentes maneras, incluso física y psicológicamente.

El guión de la cinta estuvo a cargo de Fernando Peredo, conocido por su actuación en la película El Cementerio de los Elefantes, de Tonchy Antezana, y que además tiene un rol protagónico en esta nueva producción boliviana. Inés Copa, Carla Flores, René Yamil, Lourdes Quispe y José Miguel Peredo completan el elenco del film, compuesto mayoritariamente por jóvenes actores de La Paz y El Alto.

Según datos proporcionados por el Programa de Coordinación en Salud Integral (Procosi), Bolivia está en el segundo lugar en violencia sexual en Latinoamérica. En el país, una mujer muere cada tres días víctima de feminicidio; solo en El Alto, son 40 a 50 denuncias diarias de maltratos.

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