Huellas de Mariposa lleva un drama real al escenario del CCP

Huellas de Mariposa

El grupo argentino presenta una obra tan estremecedora como fundamental l Foto: Teatro Abismo

Desde Argentina, llega el Teatro Abismo, con una obra de creación colectiva realizada en colaboración con el Teatro de Los Andes, de Bolivia. Una historia dura, basada en hechos reales, que será contada este 12 y 13 de diciembre en el Plurinacional Santa Cruz.  

El año es 1982 y, en la zona sur del conurbano bonaerense, en el barrio de Ezpeleta, se construye una subestación eléctrica. Pero pasa el tiempo y comienzan las calamidades: el barrio deja de hablar de nacimientos y cumpleaños, para empezar a contar los muertos y enfermos. Esta es la historia narrada en Huellas de Mariposa, obra del grupo argentino Abismo Teatro, que contó con el asesoramiento del afamado Teatro de Los Andes, de Bolivia.

La historia contada por el grupo es en realidad el conjunto de varias historias: la de Carolina y Ramón, que se conocen en la canchita del barrio y desde entonces no se separan, hasta que ella empieza a sentir un dolor preocupante en el pecho; la de Alejandra, que recibe la noticia de su enfermedad en la víspera de su cumpleaños; o la de Óscar, un chico que ve tanto a su hermano como a su hermana caer en cama. Adentro, en cada casa, cada vecino vive Ezpeleta en su propio silencio, con preguntas tan tenues como las huellas de mariposa.

El montaje, dirigido por Gonzalo Callejas, es una creación colectiva de Teatro Abismo, y a la vez la primera obra de la compañía surgida hace un par de años, que se presentará en dos funciones, este 12 y 13 de diciembre, en el Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz. En escena, estarán los actores María Eva Palottini y Tomás Masariche, ambos de Argentina, María José Moya (Chile) y Alejandro Bustamante (Bolivia).

Huellas de Mariposa

Según el director e integrante del Teatro de Los Andes, el drama narrado gana otra dimensión por la experiencia que aportan los artistas en escena. “Esta es una obra aparentemente sencilla, pero compleja en la unión de sentimiento y forma, conmovedora y provocadora al mismo tiempo. No son solo los personajes que hablan, también hablan los actores desde su humanidad y ponen su trabajo, sus ‘cuerpos en vida’ a servicio de algo mayor, que es la vida misma”, reflexiona.

Aun de acuerdo a Callejas, que también es responsable por la escenografía y el diseño de luces, el trabajo con Abismo Teatro fue un encuentro de objetivos comunes, para revelar verdades y hacer de uno el dolor de los demás. Así, Ezpeleta no fue solo el tema para una obra, sino también un generador de “la necesidad personal de los integrantes de hablar de algo que les inquietaba, denunciar algo que les indignaba”.

Huellas de Mariposa se presentará este lunes 12 y martes 13, a las 20:00, en el Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz (Calle René Moreno, 369). Las entradas para la obra, que cuenta con música de Lucas Achirico y manejo de luces de Javier Bustos, tienen un costo de Bs 40 o 2 x Bs 60. Para más información, visita la página del evento en Facebook.

Tomás MasaricheTomás Masariche l Actor
“De Ezpeleta nos interesó la idea
de un mapa del horror”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Qué los llevó a querer contar esta historia en las tablas?

TOMÁS MASARICHE (TM). En realidad llegamos al tema de casualidad. Hoy en día el grupo mutó mucho, sus integrantes iniciales han ido cada uno tomando distintos rumbos. En ese momento nosotros nos habíamos conocido en un grupo de entrenamiento actoral y teníamos ganas de montar una obra, pero no teníamos un texto que nos interesaba, así que comenzamos a ponernos en común diversos temas sobre los que cuales nos interesaba hablar. Lo que sí teníamos en claro es que nuestra obra iba a tratar un tema de conflicto social. Y por esas casualidades de la vida, por equivocación, llegamos a una nota en el diario que hablaba sobre Ezpeleta. De Ezpeleta nos interesó la idea de “un mapa del horror”. Un mapa es algo universal, todos conocemos los mapas desde chicos y nos sentimos identificados con el mapa de nuestro barrio. Encontramos cierta empatía, más teniendo en cuenta que todos nosotros proveníamos de distintos lugares del mundo. Luego tuvimos la oportunidad de ejecutar una gira de cuatro meses a lo largo de Argentina, Chile y Bolivia. Ahí pudimos descubrir que la historia de los vecinos de Ezpeleta es una historia que atraviesa a muchas comunidades en toda Latinoamérica, siempre en distintas formas. Eso nos motiva hoy a seguir contándola. Hoy por hoy el grupo se ha modificado y los actores y actrices que presentamos la obra no son los mismos que iniciaron la búsqueda, aunque sí podemos decir que a todos los que participamos de este proyecto hoy en día nos atraviesa algo mucho más grande que el propio hecho artístico como un elemento estético, sino también como una herramienta de transformación social; queremos aportar nuestro granito de arena a través de esta obra.

Huellas de MariposaAC.    ¿Cómo se dio esta colaboración con el Teatro de Los Andes y en qué consistió su asesoramiento?

TM. Nuestro grupo siempre optó por la creación colectiva. Durante la primera parte del proceso trabajamos sin un director artístico y de forma totalmente horizontal, hasta que sentimos la necesidad de un ojo externo. Dos de nuestros compañeros, Sofía De Sanctis y Ariel Lutzker, habían participado de los talleres-residencia del Teatro de Los Andes y estaban muy interesados en su proceso creativo. Es así que logramos organizar nuestros tiempos y coordinar para encontrarnos con ellos en dos oportunidades. La primera vez en febrero de 2015, durante quince días trabajamos con todo el grupo en su sede en Yotala; y luego, en septiembre de 2015, Gonzalo Callejas viajó a la Argentina, donde residía nuestro grupo en ese momento, para dar los últimos detalles al montaje. Trabajar con ellos fue un placer porque nos dieron la oportunidad de aprender mucho, especialmente del teatro como un oficio, como un hacer constante. Siempre han sido un gran ejemplo para nosotros.

Huellas de MariposaAC. La obra es una creación colectiva que reúne actores de diferentes países. ¿En qué medida esto ha enriquecido el proyecto?

TM. Como decíamos anteriormente, la idea del mapa era algo que nos convocaba y que operaba como un punto donde convergían todas nuestras historias, nuestras culturas, nuestra identidad. Cada uno tenía su concepto de barrio, de pueblo, de ciudad y compartirlo con los otros nos llevaba a lugares muy humanos y muy propios. Entonces, entendíamos que si eso nos pasaba a nosotros como actores, pero especialmente como personas, podríamos lograr universalizar el hecho concreto de Ezpeleta y que el público mismo se pudiese ir con esas mismas sensaciones después de ver la obra. Recuerdo la primera vez que llegamos a Ezpeleta a entrevistar a las mujeres y a conocer el barrio y cada uno tenía su propia lectura acerca de lo que veíamos, lecturas muy disímiles y varias, que creo que fue lo que más enriqueció el trabajo. Además, con el tiempo fuimos descubriendo, a medida que nos adentrábamos en el tema, que el problema de la contaminación nos toca a todos a nivel mundial. Así que cada uno tenía una anécdota que compartir acerca del tema, o algún familiar con cáncer que acompañar. Y todo esto hacía que nos sintiéramos involucrados con la temática. Así también el hecho de haber entrevistado a las mismas mujeres del barrio y entablar una relación muy directa con ellas.

Share
Autor: Sergio Marcio Palacios (308 Posts)

Editor de Aldea Cultural. Periodista, aprendiz de guionista y gestor cultural, apasionado por cine, música, fotografía, teatro y redes sociales. Brasileño de nacimiento y creación, viviendo desde hace casi 20 años en Bolivia.


Posts relacionados:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *