El Festival de Cine de Sucre vivió su inauguración a sala llena

El público llegó desde temprano a la sala del SAS l Foto: Gerardo Rodríguez

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La novena edición del Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos ya se realiza en Sucre, luego de la proyección de las primeras películas, la llegada del jurado internacional y la inauguración oficial, llevada a cabo anoche en el Cine SAS, ante un gran concurrencia de público, que colmó las butacas de la sala y se concentró también en los pasillos para ver la cinta El Capital, del francés Costa-Gavras.

Además de la exhibición de la película, el acto inaugural contó con la actuación del grupo musical Voz Abierta y la presentación de los jurados que ya llegaron a la ciudad: Miguel Curiel, Patrick Vanier y Tammy Clemons se sumaron a los bolivianos Alex Aillón, Carlos Cordero, Cristina Bubba, Humberto Ríos y Juan Carlos Valdivia. Este último fue elegido presidente del jurado, que también está integrado por Gustavo Rodríguez y Verónica Córdova, que aún están por llegar a Sucre.

Pero no solo la ceremonia de inauguración contó con buen número de espectadores en las butacas, ya que desde las primeras horas se han registrado funciones a sala llena, sobre todo para ver las películas exhibidas por la mañana. La gente que asiste al festival, por cierto, ya vota por sus preferidas para elegir la cinta ganadora del Premio del Público, que será entregado el sábado.

Con una selección que incluye 84 producciones de casi una treintena de países, el festival se extenderá hasta el 28 de julio, con funciones libres y gratuitas. Entre ellas se encuentran las cintas de Humberto Ríos, Daniela Wayllace, Daniel Samyn, Paco Torres, Jonathan Millet y Loïc H. Rechi, quienes han conversado con ALDEA CULTURAL acerca de sus películas, que serán presentadas en diferentes horarios durante esta segunda jornada del encuentro cinematográfico.

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MARTES 23 DE JULIO

The Rattle of Benghazi
De Paco Torres
España-Irlanda l 2012 l 11 minutos l Ficción
Proyección: Musef, 19:00
El ruido de una matraca es intenso, inconfundible e implacable. En Benghazi, un niño y una niña juegan con una matraca para silenciar el ruido de los bombardeos. Juegan a ser ellos mismos. Sus sonrisas se convierten en lágrimas silenciosas llenas de esperanzas. 

Fernando Birri, El Utópico Andante
De Humberto Ríos
Argentina l 2012 l 97 minutos l Documental
Proyección: Musef, 19:15
Humberto Ríos entrevista al legendario cineasta argentino Fernando Birri, director de películas como Los Inundados, Mi Hijo, el Che y El Siglo del Viento y creador de la Fundación del Nuevo Cine Latinoamericano y de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba.

Memento Mori
De Daniela Wayllace
Bélgica l 2012 l 10 minutos l Animación
Proyección: Musef, 10:00
‘Memento Mori’ significa ‘Recuerda que tu también morirás’. Así, en este corto se explora una de las certezas inevitables de la existencia, a través de los recuerdos y vivencias de una niña, en su funeral. Las tres partes en las que está dividida la obra dan lugar a un ritmo creciente que desencadena un final trepidante.

Kajianteaya, La Que Tiene Fortaleza
De Daniel Samyn
Argentina l 2012 l 77 minutos l Documental
Proyección: Teatro 3 de Febrero, 10:00
Al norte de Argentina, en Salta, encontramos a Kajianteya. Ella es Niyat (autoridad) de una comunidad aborigen de la etnia Wichí. A través de su palabra descubrimos la tensión entre dos realidades. Por un lado, un mundo de discriminación y exclusión de los pueblos indígenas. Y, por otro, la pelea diaria por una vida digna.´

Ceuta, Dulce Prisión
De Jonathan Millet y Loïc H. Rechi
Francia l 2012 l 90 minutos l Documental
Proyección: Musef, 16:00
Entre tragedias y alegrías cotidianas, esta película describe la desgracia y las ínfimas esperanzas de hombres presos en las redes de un sistema financiado por cada ciudadano europeo, relatando el encerramiento sufrido por Marius, Simon, Iqbal y Hakim, encerrados en el enclave de Ceuta desde hace varios meses, como centenas de otros inmigrantes.

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Humberto Ríos 
Director l Fernando Birri, El Utópico Andante
“El festival tiene un espacio ganado”

ALDEA CULTURAL (AC). Fernando Birri es una leyenda viviente, con muchas historias para contar. ¿En qué aspectos de su vida ha enfocado el documental?

HUMBERTO RÍOS (HR). En principio, la entrevista iba a girar sobre un punto central: la creación en el cine documental. Pero como suele ocurrir con Fernando, la entrevista tuvo un giro importante: empezamos a hablar de su vida, de su infancia, sus aprendizajes, sus estudios, etc, con la idea de que en algún momento tendríamos que tocar el tema central, pero cuando llegamos a ese momento, Fernando se declaró muy cansado y levantó la filmación. Con una entrevista a medio hacer, quedé perplejo, sin saber que rumbo tomar con todo el material que ya habíamos registrado. Y a la espera de que Fernando decidiera proseguir lo esperé casi dos años. Entretanto yo revisaba el material buscando algún dato que me señalara el rumbo. Felizmente, revisando sus películas di con ORG y ese film me desconcertó, porque no era del estilo de Birri y leyendo y escuchando sus dichos finalmente encontré la clave que me permitiría armar esa especie de rompecabezas. No había orden que respetar. Nada o casi nada de cronología. Simples datos tirados al espacio y algunos que otros recuerdos como para informar de su existencia vital. Y entonces empezó para mí el tránsito de un largo camino para encontrar a Fernando Birri, el utópico. Momentos alegres, curiosos y algunos dolorosos y otros llenos de energía. Me apoyé en el sustrato de sus confesiones y mucho en su lenguaje corporal.

AC. ¿Cuál cree que es el legado que dejará Fernando Birri con sus películas y su labor dentro del cine latinoamericano?

HR. Fernando dejará como legado su inmensa sabiduría sobre todos los aspectos de la vida. Su simplicidad. Su mirada humanística hecha de mucha comprensión hacia el otro. Su afán de romper con los moldes con que los hombres suelen encerrar sus criaturas, la audacia para proponer objetivos y su falta de temor ante los desafíos. Es todo un inmenso río que hará falta recorrer sin temores pero con esperanza abierta al mundo.

AC. ¿Cómo encontró a Fernando a las puertas de cumplir nueve décadas de vida? ¿Sigue tan lleno de vitalidad e ideales como siempre?

HR. Fernando es un incansable ‘caminador’ de este mundo y de varios otros y está siempre presente a la hora del desafío y, a sus casi nueve décadas de vida, todavía tiene la energía para ayudar a quienes desean homenajearlo, como en el caso del homenaje que le rindiera la embajada argentina en Roma. Reunir sus filmes no fue tarea fácil, ni sus escritos, ni sus apariciones actorales. Espero y ruego que continúe enviando sus escritos y siga pensando el cine como una forma de vida y de pensamiento.

AC. ¿Qué impresión tiene del Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos, que este año presentará más de 80 películas de todo el mundo?

HR. El Festival de los Derechos Humanos que se lleva a cabo en Sucre (Bolivia) ya tiene ganado un espacio muy especial en Latinoamérica y sigue sumando prestigio junto al Tidoc, su taller de cine Documental. Es una cita imprescindible de todos los años y no es de extrañar el hecho de que esas 80 películas de todo el mundo estén en Sucre y en el festival. Este acontecimiento crece año tras año y es un orgullo para Latinoamérica que esté ubicado en el continente. Auguro nuevos desafíos y espero que su consagración se fortalezca aún más.

Daniela Wayllace
Directora l Memento Mori
“Es un tema que me llegó muy profundo”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Por qué decidiste abordar el tema de la muerte en tu película de graduación?

DANIELA WAYLLACE (DW). El ‘Memento Mori’ es una expresion artística y religiosa que viene desde la Edad Media y que consistía en una reflexión con relación a la muerte y la vida eterna con Dios (la luz eterna-lux aeterna). Cuando estaba en Conadanz, hablando con la directora Yolanda Mazuelos, alguna vez tocamos el tema de la violación a niños en el campo por parte de miembros de la familia próxima o de conocidos. Uno de los problemas más grandes es que las víctimas de estas violaciones casi nunca denuncian a sus agresores y tienen que vivir con ellos y con el dolor-miedo. Para muchas de estas víctimas, cierta parte de su vida es arrebatada y la inocencia quebrada. Me acuerdo que ese tema me llegó muy profundo y quise trabajar al respecto y decidí escribir dos historias sobre eso. Una de ellas es Memento Mori.

AC. Te has especializado en hacer animaciones. ¿Qué posibilidades te permite ese formato para que lo elijas al contar tus historias?

DW. Encuentro que la animación es un lenguaje próximo a las artes plásticas. Sin embargo, uno puede utilizar la técnica que crea que va mejor para el propósito de la historia.

AC. Naciste en Bélgica pero también has estudiado en Bolivia. ¿Qué te motivó a venir al país?

DW. Nací en Bélgica pero viví desde muy niña y la mayor parte de mi vida en La Paz. Solamente volví a Bélgica para realizar los estudios en animación. Es decir, vivo en Bélgica desde el 2006. Antes de eso, terminé la Carrera de Artes en la UMSA y estudié por cuatro años Ciencias Políticas en la UNSLP, en La Paz.

AC. ¿Será Bolivia y, más específicamente La Paz, una fuente de inspiración para tus futuras películas?

DW. Evidentemente que La Paz ha sido y es una fuente de inspiración, puesto que viví allí gran parte de mi vida. El imaginario paceño es rico y merece ser explorado en todas sus facetas. Está claro que Chuquiago Marka estará en el centro de mis creaciones porque adoro mi ciudad y es parte de mí, pero también creo que la vida es muy corta como para ponerse limites físicos, intelectuales o geográficos. Así que para responder tu pregunta, tendría que decir que no lo sé.

Daniel Samyn
Director l Kajianteya, La Que Tiene Fuerza
“Deseamos que disfruten de la película al mirarla”

ALDEA CULTURAL (AC). Cuéntanos un poco sobre tu película que será exhibida en el festival. ¿Cómo tomaste conocimiento de la historia de Kajianteya y que te llevó a filmar una cinta sobre ella?

DANIEL SAMYN (DS). La primera noticia que tuve de Kajianteya fue en 2006 a través de un diario regional del norte de Salta. Un hombre de la comunidad wichí embarazó a la hija de su mujer, de nueve años, con el supuesto consentimiento de su madre. Kajianteya fue la única dirigente aborigen que denunció el hecho. Afirmó que el abuso no es una costumbre ancestral ni tiene que ver con la cultura wichí. Por el contrario, las mujeres de su pueblo son celestiales y descienden de las mujeres estrella. Aportan la espiritualidad y complementan al hombre que representa lo terrenal. Detuvieron al hombre y varias personas de aquella comunidad protestaron sosteniendo que no es un delito. Kajianteya fue repudiada por los miembros de la comunidad. El hombre terminó siendo juzgado por violación y fue preso. A partir de aquel episodio comencé a acopiar información y fui descubriendo a un personaje capaz de encadenarse a las rejas de la catedral de Salta en defensa del trabajo de su compañero, como realizar una huelga de hambre en las puertas del Congreso de la Nación reclamando por los territorios ancestrales de su pueblo. De bloquear un pasillo de acceso a la municipalidad con media docena de mujeres durante días para mejorar condiciones de vida, o detener camiones con rollos de madera, producto de la tala indiscriminada en el medio de un monte de yungas. A veces reflexiva y otras fuera del razonamiento del ‘blanco’. Kajianteya, con rabia o con humor, a veces peleada con su propia comunidad, intenta. Siempre intenta. Durante la investigación nos preguntábamos como abordarlo con singularidad teniendo en cuenta que la exclusión, el racismo y la discriminación hacia el aborigen es un tema muchas veces tratado por el cine documental. Luego de conocer a cada uno de los personajes y recorrer su geografía, a veces urbana, a veces natural, siempre áspera, creímos encontrar la clave. Mediante su singular mirada, Kajianteya nos guía a través de su mundo, presentándonos personajes y situaciones. Y nosotros intentamos reflejarlo en un tejido de imágenes respetuosas, sonidos narrativos, y la contundencia de su palabra conviviendo con la dureza de la realidad y el humor de lo cotidiano. En síntesis, hemos procurado narrar poéticamente algo del pensamiento de una luchadora social que es relato y continente de muchas otras. Disfrutamos el intento y deseamos que ustedes lo hagan al mirarla.

AC. ¿Cuál es la situación actual de las comunidades indígenas en Argentina, en cuanto al tema de tener respetados sus derechos fundamentales?

DS. En Argentina, desde hace unas décadas, con el reconocimiento por parte del Estado de algunos derechos de los pueblos indígenas, comenzó a abrirse un espacio para el trabajo de la recuperación de la memoria y la revaloración de las prácticas culturales. Sin embargo, todavía se desconoce o se niega la situación de los pueblos originarios en general y de su religiosidad y de su arte en particular. Creo que en mi país, como en la mayoría de los países latinoamericanos, las comunidades indígenas pertenecen a los más excluidos entre los excluidos, porque a la situación de pobreza se suma la discriminación por ser ‘indios’. En el documental que participa del festival, Kajianteya cuenta como debían esconderse para realizar sus prácticas shamánicas cuando ella era chica. Cuarenta años más tarde, en nuestro documental del año 2010 Playa Ancha–Caraparí, una directora de escuela explica como el sacerdote de esa parroquia intentaba que los chicos de una comunidad chiriguano-guaraní no aprendieran el idioma porque esto “les quitaba posibilidades a la hora de buscar trabajo”. Razón por la cual, ahora los chicos de esa zona no conocen su idioma ancestral… Y lo más triste es que, en general, los padres piensan lo mismo. En Argentina existe una Ley de Bosques y una acordada de la Corte Suprema de la Nación que defiende zonas de bosques, sin embargo en muchas zonas del país no se respetan y el modelo de sojización termina siendo hoy el arma de despojo, como en la antigüedad fueron el Wínchester, el Remington y el Máuser.

AC. Fuiste director de producción de varias películas del notable realizador Pino Solanas. ¿Su trabajo ha influido de alguna manera en el tuyo a la hora de ponerte a dirigir documentales?

DS. Sin duda es así. Como también aprecio la obra de Jorge Preloran, el Resnais de Noche y Niebla o el Sokurov de Elegía de un Viaje, y me emociona la naturalidad que logra Eduardo Coutinho con sus personajes. La relación con Pino lleva más de veinte años. Comencé participando en uno de sus seminarios, luego me quedé organizando otros nuevos seminarios, impartiendo clases con él y armando la producción de cinco de sus películas. Y ahora estamos compartiendo un nuevo proyecto. Ha sido una gran experiencia para mí, pero lo que más valoro es lo construido en el plano afectivo. A esta altura Pino es para mí una “especie de tío de la familia” con el que a veces coincido y otras no, pero donde siempre prevalece el cariño, el respeto mutuo y las ganas de compartir momentos de la vida.

Paco Torres
Director l The Rattle of Benghazi
“Los niños no son conscientes del conflicto”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿De qué trata tu película The Rattle of Benghazi?

PACO TORRES (PT). La película trata sobre la inocencia de los niños en escenarios de guerras, en particular en la guerra de Libia, y como dos hermanos huérfanos pasan su día rodeados de bombas, miedo y terror, mientras los adultos juegan a matarse, los niños juegan a ser niños. El ruido de una matraca es intenso, inconfundible e implacable. En Benghazi, un niño y una niña juegan con una matraca para silenciar el ruido de los bombardeos. Juegan a ser ellos mismos. Sus sonrisas se convierten en lágrimas silenciosas llenas de esperanza.

AC. ¿Cómo surgió la idea de realizar este cortometraje?

PT. La idea surge como todas las que escribo, curiosidad, ganas de contar una situación de indefensa de los más desfavorecidos y gran conciencia emocional.

AC. ¿Por qué la elección de rodar en Irlanda?

PT. Por imposibilidad de rodar en Libia, opté por la opción de Irlanda, donde resido, una vez que vimos que había similitudes entre la costa de Dublín y la de Benghazi, en Libia.

AC. La película aborda la cuestión de los conflictos a través de la mirada de dos niños. ¿Cómo los niños se ven afectados por la guerra en diferentes lugares del mundo?

PT. Los niños no son conscientes del conflicto, un niño no tiene esa percepción, no conocen el por qué. Esa era mi intención, de retratar un cuadro realista de los niños en cualquier conflicto, ellos siguen jugando, soñando y en este caso protegiéndose entre ellos mismos.

Jonathan Millet y LoÏc H. Rechi
Directores l Ceuta, Dulce Prisión
“Muchos inmigrantes lloran por la noche”

ALDEA CULTURAL (AC). ¿Cómo se enteraron de la historia contada en su film?

JONATHAN MILLET/LOÏC H. RECHI (J/L). Fuimos a Ceuta por primera vez en marzo de 2010, por dos razones. Teníamos en la cara las imágenes terribles de 2005 y de esos inmigrantes intentando cruzar la Valla, y también coincidía, más o menos, con los 20 años de la caída del Muro de Berlín. Teníamos unas ganas fuertes de ver Ceuta, este sitio con uno de los últimos muros de Europa. En este momento, tuvimos un encuentro muy fuerte con unos inmigrantes indios viviendo en la selva, temiendo que se les expulsen. Nació la idea del documental, y volvimos a grabar seis semanas en agosto y septiembre de 2011. Los indios —por fin— habían podido pasar a la península. Pero cada día, llegaban olas de inmigrantes africanos. Fueron algunos de ellos que hemos grabado.

AC. Normalmente, vemos a Ceuta como un destino turístico fantástico. ¿Cuál es el lado oscuro de la ciudad?

J/L. De un lado, Ceuta es una estación balnearia; bueno, no la que tiene más ‘glamour’ en el mundo, pero con sol, donde existe una cierta tranquilidad, un ritmo de vida agradable, muy típico español. Pero del otro lado, Ceuta es como un centro de internamiento para inmigrantes, pero a la escala de una ciudad. Cada mes, especialmente en verano, muchos de ellos entran sin saber muy bien que una vez dentro, podrán salir únicamente según la buena voluntad del gobierno español. Esa realidad cotidiana de expectación sin respuesta les resulta muy complicada de aceptar. Se encuentran en una situación de inercia total, después de una aventura que les ha hecho recorrer toda África y se ha caracterizado por un movimiento continuo. La cuestión del trato de esos chicos es sensible. Por un lado, se puede considerar —lo que hemos mucho oído por parte de la población de Ceuta— que no están mal del todo, que con el CETI, España les acuerda un techo, comida diaria, etc. Pero al mismo tiempo, vivir diez personas en la misma habitación sin saber cuánto tiempo durará esa situación es algo muy difícil de aceptar para cualquier ser humano que aspira a un poco de dignidad.

AC. ¿Cuáles fueron las dificultades de rodar en Ceuta?

J/L. Lo más complicado fue ganar la confianza de los inmigrantes. Los primeros días, pensaban que éramos agentes del gobierno intentando recuperar informaciones. No lo sabíamos en este momento pero muchos de ellos mienten sobre sus nacionalidades, pretendiendo venir de otro país que no el suyo, países que no han firmado un acuerdo bilateral de expulsión con España. Pero al cabo de un periodo, viéndonos todos los días, después de haberles explicado mil veces que tipo de película queríamos hacer, se han abierto y han aceptado que les siguiéramos día tras día. Viéndonos recorrer los mismos caminos que ellos cada día, pasando horas y horas al lado del centro de inmigrantes con ellos, hemos ganado su respeto.

AC. ¿Y qué dicen acerca de las personas mostradas en la película? ¿Cómo se sienten, aún tienen la esperanza de mejores días?

J/L. Estos chicos han venido con un ‘sueño de Europa’. Pero al llegar, como lo dice uno de ellos en la película, tienen el sentimiento de ‘que han llegado a la puerta de Europa pero que los europeos la cierran al verlos’. Se sienten muy mal en Ceuta porque no saben cuánto tiempo van a quedarse. Como lo decía antes, destacan una impresión de inercia total, especialmente porque no tienen el derecho de trabajar. Muchos nos confesaron llorar por la noche. Siempre existe un poco de esperanza en sus palabras y sus pensamientos, pero más tiempo se quedan, y más este sentimiento huye. Es absolutamente terrible ver el estado psicológico de los que llevan tres o cuatro años en Ceuta. Están tan destrozados mentalmente que parece casi imposible que vuelvan a un estado más sano una vez este periodo en la ‘dulce prisión’ haya acabado. Es muy triste.

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Autor: Sergio Marcio Palacios (294 Posts)

Editor de Aldea Cultural. Periodista, aprendiz de guionista y gestor cultural, apasionado por cine, música, fotografía, teatro y redes sociales. Brasileño de nacimiento y creación, viviendo desde hace casi 20 años en Bolivia.


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