Humor, acción y drama en la nueva película de Elías Serrano

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La Mujer de tu Prójimo

Luis Andrés Zankis es uno de los protagonistas de la nueva cinta boliviana l Foto: Difusión

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La Mujer de tu Prójimo, la más nueva película del director Elías Serrano, ya se encuentra en etapa de posproducción, luego de su rodaje en localidades como Cotoca y Porongo, concluido a mediados del mes pasado. Ambientada en los años 50, la historia promete escenas de drama, acción y, claro, mucho humor, como suele ocurrir en los trabajos del cineasta cruceño.

Este es el cuarto largometraje dirigido por Serrano y realizado por su productora, La Divina Comedia —los anteriores fueron Provocación, El Pecado de la Carne y La Viudita—. La trama del film tiene inicio cuando Darío se lleva a la novia de Cornelio justo en el día de su boda. La venganza se hará esperar hasta tres décadas más tarde, pero cuando ocurra llevará a una guerra declarada entre ambas famílias.

Protagonizada por artistas conocidos de la pantalla nacional, como Nelson Serrano (hijo de Elías y actor en todos sus largometrajes), Hernán Hurtado (de La Viudita y producciones de Safipro) y Fátima Cuéllar (de la serie “Las Tres Perfectas Solteras”), la película presenta además a nuevos rostros de la escena local. Este es el caso de Luis Andrés Zankis, Gabriela Cuevas y Diana Tórrez, que interpretan algunos de los roles más importantes de la cinta, rodada también en Peji, La Guardia, Pailón y Santa Cruz de la Sierra.

A la espera de la nueva película de Serrano —la cual tiene estreno previsto para octubre de este año—, ALDEA CULTURAL charló con uno de sus protagonistas, Luis Andrés Zankis. En una breve entrevista, el actor comentó sus impresiones sobre la cinta, habló de su personaje y contó algunos detalles de la más reciente producción cruceña.

Luis Andrés ZankisLuis Andrés Zankis l Actor
“La gran energía que logramos crear
se verá reflejada en la pantalla”

ALDEA CULTURAL (AC). Cuéntanos un poco sobre tu personaje y el rol que juega en la historia.

LUIS ANDRÉS ZANKIS (LAZ). Mi personaje se llama Gustavo Montero, es un joven muy tímido, temeroso, pero de buenos sentimientos, noble. Durante la historia Gustavo tiene algunos golpes en el corazón. Le arrebatan la única persona en la que él confía. Pasa por pruebas muy duras, tanto físicas como sentimentales, que lo impulsan a superar muchos de sus temores, lo ayudan a crecer como persona. Además, es un joven muy inteligente, es educado y ha sido mandado por sus padres a estudiar al extranjero. Es muy preparado intelectualmente. En el amor le va muy bien, pese a las trabas del principio. Es uno de los personajes que tiene romances muy fuertes. Hay un romance incestuoso, pasa algo con su hermana menor. Pero no digo más para que vayan a ver la película (risas).

AC. ¿Cuáles crees que son los principales atractivos de la película para enganchar al espectador?

Luis Andrés Zankis y Gabriela Cuevas

Zankis, junto a la actriz Gabriela Cuevas

LAZ. Para mí algo muy importante es que es una historia distinta, el guion es muy bueno. Es una historia que no es común, que va a sorprender a muchos y va a romper con muchas barreras en el cine boliviano. Además es un formato que tiene acción, comedia, drama y que va a jugar con el estado de ánimo de quien vaya a ver la película, va a hacer que el espectador ría, llore, se ponga triste, es un sube y baja de emociones. Cuenta también con la participación de hermosas mujeres, como Fátima Cuéllar, Gabriela Cuevas y Diana Torres. Y una cosa fundamental es el esfuerzo humano que cada uno aportó para sacar adelante esta producción, los técnicos, gente de vestuario, maquillaje, cáterin. Sin el trabajo de cada uno de ellos, no se hubiese logrado crear esta gran producción y un ambiente muy ameno en las grabaciones, que ha dejado una gran amistad entre todos.

AC. ¿Qué nos puedes decir sobre tu experiencia de haber trabajado bajo la dirección de Elías Serrano y al lado de los actores con los que compartes pantalla?

LAZ. Trabajar con Elías Serrano es un lujo. Para empezar, como persona es alguien muy educado, desde el primer momento en el que yo llegué a La Divina Comedia, me atendió de manera muy cortés. Es una persona muy humilde; pese a su gran trayectoria, no deja de sorprender con su sencillez. Y en el tema profesional es un capo, lo admiro mucho porque no es mezquino con lo que sabe, él enseña y ayuda a todos con su experiencia. Tiene mucha paciencia, y trata siempre de sacar lo mejor de cada uno. En todo el rodaje, aprendí mucho, tanto en el lado humano, como en el lado profesional; y con mis compañeros, fue un ambiente genial. Creé una gran amistad con todo el equipo, en especial con Fátima Cuéllar, Gabriela Cuevas, Hernán Hurtado, Maritza Ochoa e Iver Villarroel. En general, de cada uno de mis compañeros aprendí algo. Esa gran energía que logramos crear se verá reflejada en la pantalla.

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Sala llena, emoción y aplausos: el éxito de Fresa y Chocolate

Fresa y Chocolate en Bolivia

Leonardo Gavriloff (der.) y los actores al final de su primera presentación l Fotos: Víctor Montaño

En su primer fin de semana, Fresa y Chocolate tuvo lleno total y la ovación del público, que se emocionó hasta las lágrimas con esta apasionante historia ambientada en Cuba. Este viernes, sábado y domingo son las últimas presentaciones. Las reservas pueden realizarse al 732-95969 o al 773-02225.

Un público emocionado aplaudiendo de pie durante varios minutos a los tres actores, luego de su presentación. Así fue el estreno de Fresa y Chocolate, que arrancó varias lágrimas, risas y la ovación de los espectadores que se dieron cita a la premiere. La escena se repitió durante todo el fin de semana, con tres funciones repletas y la misma receptividad por parte de la platea que colmó la sala del Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz (CCP), donde se realiza la temporada.

Sobre el escenario, los actores Mario Chávez, Guillermo Sicodowska y Diego Paesano —en participación especial— lograron transmitir una notable emoción y energía que quedaron palpables en la sala durante los 85 minutos que dura el espectáculo. Durante las funciones, fue común escuchar a varios espectadores llorando, aunque la puesta también reservó momentos en que el público estalló de risa.

La obra, basada en el texto del cubano Senel Paz que dio origen a la película nominada al Óscar y ganadora de varios premios internacionales, movió las fibras del público cruceño. Este respondió no solo con aplausos, sino también con varios comentarios elogiosos en redes sociales. No fueron pocos los que manifestaron su intención de volver a verla en el segundo y último fin de semana de funciones.

Fresa y Chocolate en Bolivia

El público aplaudió de pie la labor del elenco

“Magistral interpretación.” (Alfonso Cortez, director de Editorial La Hoguera)

“Maravillosas actuaciones y una puesta en escena excelente.” (Jimmy César Toledo, docente de la UPSA)

“Una obra totalmente recomendada, un texto muy bien trabajado, una actuación fenomenal, una propuesta emotiva y con un mensaje muy claro.” (José Luis Cardona, community manager)

“La obra me fascinó, jugó con las emociones, fue increíble.” (Luis Andrés Zankis, actor)

“Magnífica puesta en escena y actuación brillante.” (Marco Ayala, empresario)

“Te emociona hasta los huesos.” (Luis Daniel Ágreda, creativo publicitario)

“Al alma, no hay otra forma de describirla.” (Nataly Moreno, administradora turística)

“Aplaudí de pie una obra que comprometió mi sentir y mi pensar. Brillante interpretación.” (Viviana Gamarra, docente de Diakonia)

Fresa y Chocolate en Bolivia

La sala del CCP estuvo repleta en las tres funciones

Dirigida por el argentino Leonardo Gavriloff y montada por primera vez en Bolivia, con tres de los más reconocidos actores cruceños, Fresa y Chocolate está ambientada en la Cuba de los años 70. Es allí donde se desarrolla una conmovedora historia de amistad entre dos hombres: Diego y David, el primero un hombre culto, homosexual y escéptico, y el segundo un estudiante heterosexual, lleno de prejuicios y defensor acérrimo de la Revolución.

Luego de su exitoso fin de semana de estreno, Fresa y Chocolate se presentará en más tres funciones, este viernes 17, sábado 18 y domingo 19 de junio, a las 20:00, en el CCP. Serán las tres últimas oportunidades para dejarse atrapar y emocionar por una historia llena de magia y encanto… y la atmosfera inconfundible de La Habana Vieja. Las entradas para el espectáculo, no recomendable para menores de 16 años, ya se encuentran a la venta a través de los números 732-95969 y 773-02225.

Fresa y Chocolate

Funciones: viernes 17, sábado 18 y domingo 19 de junio
Lugar: Centro de la Cultura Plurinacional l Horario: 20:00
Dirección: Calle René Moreno, 369 (Santa Cruz de la Sierra)
Reservas (por llamada o Whatsapp): 732-95969 y 773-02225
Más información: Página en Facebook

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En marcha la preventa para Fresa y Chocolate en Santa Cruz

Fresa y Chocolate en Bolivia

Fresa y Chocolate tiene en su elenco a reconocidos actores cruceños  l Foto: Jhon Orellana

La preventa de entradas para el espectáculo ya está disponible, con un precio promocional de Bs 50. Los pedidos pueden ser realizados al 732-95969 (Whatsapp) o en la página del espectáculo.

Una obra fundamental del cine y del teatro latinoamericano. Un espectáculo lleno de magia, sensualidad e ideales; y la atmosfera inconfundible de Cuba. Así podría ser definida Fresa y Chocolate, el montaje que se estrenará el próximo 10 de junio en Santa Cruz de la Sierra.

Pero Fresa y Chocolate es mucho más que eso. Basada en el relato que dio origen a la multipremiada producción ganadora del Goya y nominada al Oscar, la obra se destaca por un texto perfecto, que pone bajo la lupa cuestiones como la aceptación del otro, la homosexualidad y las virtudes y defectos de la Revolución. Todo esto enmarcado por una música que atrapa y transporta al espectador a las calles y rincones de La Habana.

Considerada una “joya” por la crítica de Argentina, país de origen del director, Leonardo Gavriloff —que ha llegado a Bolivia especialmente para dirigir esta nueva versión—, Fresa y Chocolate atrapa y enamora, en una puesta en que se entremezclan los pensamientos, los sentimientos y las emociones, con un toque de encanto y sensualidad.

Sobre el escenario, tres de los más importantes actores cruceños, Mario Chávez, Guillermo Sicodowska y Diego Paesano —en una participación más que especial—, encarnan a los personajes escritos por el cubano Senel Paz. Los demás detalles del montaje podrán ser vistos a partir de este 10 de junio, cuando un pedacito de Cuba esté en Santa Cruz.

Las entradas para Fresa y Chocolate tendrán un costo de Bs 70 en la boletería del Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz, donde se realizarán las seis funciones de la temporada (de viernes a domingo, los días 10, 11, 12, 17, 18 y 19, a las 20:00). Sin embargo, fue habilitada una preventa, a un costo de Bs 50. Para comprar las entradas en precio promocional, basta llamar al número 732-95969 (Whatsapp) o entrar en contacto a través de la página de la obra en Facebook.

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Espectáculo Fresa y Chocolate se presentará por primera vez en Bolivia

Fresa y Chocolate en Bolivia

Mario Chávez y Guillermo Sicodowska actúan en el montaje l Foto: Jhon Orellana

Considerado uno de los mayores éxitos de la historia del cine latinoamericano, Fresa y Chocolate gana su primera versión teatral en Bolivia. La obra escrita por el cubano Senel Paz es bellísima y a la vez fuerte en muchos sentidos. El estreno se realizará el 10 de junio en Santa Cruz de la Sierra.

Uno de los más conocidos textos del teatro latinoamericano será llevado por primera vez a escena en Bolivia: Fresa y Chocolate, obra mundialmente famosa por el éxito de la película cubana nominada al Oscar, será dirigida por el argentino Leonardo Gavriloff, que ya se encuentra en tierras cruceñas realizando los ensayos.

Guillermo Sicodowska y Mario Chávez son los actores que, en esta versión, darán vida a Diego y David, los entrañables personajes de la exitosa cinta de Tomás Gutiérrez Alea, que además de ser nominada al Oscar de Mejor Película Extranjera en 1994, fue ganadora del Goya en ese mismo año. Completa el elenco Diego Paesano, en una participación especial en la cual interpreta algunos de los momentos más fuertes y contundentes de la obra.

La puesta en escena está a cargo de Leonardo Gavriloff, ex director de la Comedia Municipal de Tucumán y que ya lleva más de tres décadas de trayectoria ininterrumpida en grupos independientes y oficiales en Argentina. A lo largo de su carrera, ha sido galardonado tanto por su trabajo como actor como en la dirección.

El espectáculo

Fresa y Chocolate en BoliviaEn dos décadas de presentaciones, el texto del premiado escritor y guionista cubano Senel Paz ha encantado espectadores de todo el mundo. Ahora, por primera vez en Bolivia, Fresa y Chocolate se presentará en funciones a realizarse en Santa Cruz de la Sierra, con un elenco formado por algunos de los más reconocidos actores cruceños.

La puesta aborda la historia de dos hombres que se conocen para desafiarse con un deseo: poder ser ellos mismos. A pesar de su desigualdad sexual, logran construir un espacio de libertad, pensamientos y sentimientos; un ambiente de ensueños, realidad y recuerdos se mezclan en una obra cruda, conmovedora, con una música que recrea el espíritu cubano, un pueblo sensible, lleno de historia y encanto.

El elenco

Mario Chávez. Actor, modelo y presentador, Mario Chávez estuvo involucrado en diversos proyectos cinematográficos, como Dependencia Sexual, de Rodrigo Bellott, y El Ascensor, de Tomás Bascopé. En teatro, participó de incontables obras, como Lucha Libre, El Canto de Consuelo, Romeo y Julieta y El Corral de Bernarda Alba. Formado en Diakonía, actualmente es docente en esa institución, donde también desarrolla el proyecto “Código Vida”.

Guillermo Sicodowska. Nació en Río de Janeiro (Brasil) y se formó en el prestigioso Centro de Artes de Laranjeiras (CAL), en su ciudad natal, y en la Escuela Nacional de Teatro, de Santa Cruz de la Sierra, donde reside desde su juventud. Desde entonces, se ha desempeñado como actor, director, guionista y productor, haciendo parte de obras como Enciende la Luz, Abre los Ojos, Anónimo y, más recientemente, los éxitos El Mojón Con Feis y María Tujuré.

Diego Paesano (participación especial). Nacido en San Ignacio de Velasco, es formado en Comunicación Audiovisual por Diakonía y en Artes Escénicas por la Escuela Nacional de Teatro. Actor, director y docente, ha participado de más de 50 spots publicitarios. Asimismo, es fundador de Alquimia Producciones, compañía con la cual montó espectáculos como El Varón Encarnecido, Drácula y Un Dilema Con Mamá. También actuó en cine, en la película Rojo, Amarillo, Verde, bajo la dirección de Rodrigo Bellott.

Presentaciones

El espectáculo se estrenará el 10 de junio, en el Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz (Calle René Moreno, 369), donde se realizará la temporada, los días 11, 12, 17, 18 y 19 del mismo mes. Las entradas tendrán un costo de Bs 70 y pronto saldrán a la venta. La obra, que no es recomendada para menores de 16 años, tiene una página en Facebook, donde es posible ver más información.

Fresa y Chocolate
Autor: Senel Paz
Director: Leonardo Gavriloff
Productores: Mario Chávez y Sergio Palacios
Elenco: Mario Chávez y Guillermo Sicodowska, con la participación especial de Diego Paesano
Luces: Rudy Rengel l Sonido: Yosmay Torres
Asistencia: Alberto Raña l Foto: Jhon Orellana

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La pornochanchada: un género de cine típicamente brasileño

Pornochanchada con Helena Ramos

Violencia en la Carne reunió actrices como Helena Ramos l Foto: Cinemateca Brasileña

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En los años 70 y primera mitad de los 80, un género típicamente brasileño se adueñó de las pantallas de cine del gigante país sudamericano, logrando algunos de los mayores éxitos de taquilla de la historia, creando una suerte de star system local y haciendo época con relatos divertidos, de fuertes tintes eróticos y, claro, mucha desnudez: la pornochanchada. Pero… ¿de qué se trataba este tipo de película?

La pornochanchada recibió ese nombre de la crítica brasileña ya en los años 70, en una unión de los términos porno y chanchada. Las chanchadas fueron comedias populares cuyo auge en Brasil ocurrió en la década de los 50. El porno, naturalmente, era una alusión al erotismo y situaciones sexuales siempre presentes en las pornochanchadas. Así, se puede decir que pornochanchada es una comedia erótica popular. Y es justamente en esa simplicidad que reside gran parte del éxito de ese género, cuyos realizadores supieron explorar un nicho de mercado poco atendido por las producciones internacionales de aquella época.

Según la Enciclopedia del Cine Brasileño, las pornochanchadas tuvieron su inicio con largos como Os Paqueras (de Reginaldo Faria, 1969), Adultério à Brasileira (de Pedro Carlos Rovai, 1969) y Memórias de um Gigolô (de Alberto Pieralisi, 1970). Sin embargo, Ody Fraga —que vendría a ser uno de los nombres fundamentales del cine de la Boca (leer abajo sobre esta zona)— ya había lanzado el obscuro Vidas Nuas (Vidas Desnudas), en 1967, que merece ser considerado también un precursor del género.

Aunque varias de las primeras pornochanchadas fueron realizadas en Río de Janeiro, fue en São Paulo que ellas tuvieron su ciclo más fructífero, más precisamente en las inmediaciones de la Calle del Triunfo, en la región conocida como Boca do Lixo (Boca de la Basura), una zona no muy noble del centro de la capital paulista. En aquel escenario improbable, se desarrolló el más exitoso polo cinematográfico de Brasil, que empleó docenas de actores, productores, técnicos y directores, que hacían parte de películas realizadas en escala prácticamente industrial, sin ningún tipo de fomento ni fondos estatales.

La falta de recursos económicos y, en la mayoría de los casos, de estudios formales de cine (algo que quedaba evidente en los diálogos) no impidió que ese grupo de realizadores hiciera películas muy buenas —en medio a varias cintas desechables también, claro—. Cineastas como Fauzi Mansur, Claudio Cunha y Jean Garrett, entre otros, demostraron un evidente talento en la dirección y en el arte de contar historias. Pero es incorrecto, en mi óptica, decir que todas sus películas fueran pornochanchadas, como han sido catalogadas varias veces, debido a una mezcla de prejuicio y desconocimiento.

Cintas como A Noite do Desejo (La Noche del Deseo), de Fauzi Mansur (1973), Excitação (Excitación), de Jean Garrett (1976) o Amada Amante, de Claudio Cunha (1978), contenían situaciones sexuales o escenas de desnudez, pero no son pornochanchadas. Peor aun es llamar así largometrajes como Bonitinha, Mas Ordinária (Bonita Pero Ordinaria), de Braz Chediak (1981), o O Império do Desejo (El Imperio del Deseo), de Carlos Reichenbach (1980), cuyas pretensiones iban mucho más allá del simple calateo de tantas producciones de la Boca. Pero en resumen, cualquier película de esa época que tuviera “sexo y mujeres desnudas” (estigma que ‘persiguió’ el cine brasileño por mucho tiempo) terminó siendo considerada una pornochanchada. Algo que evidentemente es un error, aunque es importante resaltar que bajo ningún aspecto “sexo y mujeres desnudas” sean elementos negativos dentro de una obra artística.

Además de los directores anteriormente mencionados, se destacaron Alfredo Sternheim y David Cardoso, este último también un excelente productor y el mayor galán de la historia de las pornochanchadas, un territorio donde eran ellas las que brillaban. Helena Ramos, Matilde Mastrangi, Zilda Mayo, Aldine Müller y Nicole Puzzi fueron las más grandes estrellas del género. Actrices como Neide Ribeiro y Patricia Scalvi también construyeron carreras importantes y tener a cualquiera de ellas en el elenco era un buen gancho para el público. El éxito del formato atrajo incluso artistas ya consagradas, como Rossana Ghessa, que no solo protagonizó, como también produjo algunos largometrajes de esse periodo.

Respecto a los guiones, lo que caracterizaba a la pornochanchada eran los chistes de doble sentido, situaciones eróticas involucrando muchas veces temas como el adulterio, la virginidad, la conquista amorosa, la impotencia, la prostitución y el proxenetismo, y la exhibición excesiva de desnudez femenina. Esta última era una exigencia de los exhibidores, que adelantaban dinero a los cineastas, esperando recuperarlo cuando la película estuviera en cartelera. El modelo funcionó bien durante varios años, posibilitando una suerte de industria, así fuera artesanal, que alimentaba de títulos las salas de cine. Títulos que, por cierto, eran bastante sensacionalistas, y que a veces no tenían tanta relación con la historia, pero servían para atraer al público.

Entre las pornochanchadas de hecho, se destacaron largometrajes como O Inseto do Amor (El Insecto del Amor, 1980) y Me Deixa de Quatro (Déjame en Cuatro Patas, 1981), ambos de Mansur, Violência na Carne (Violencia en la Carne, 1981), de Sternheim, y Aqui, Tarados! (1980), cuyo último episodio (O Pasteleiro/El Pastelero), dirigido por Cardoso, es uno de los momentos más inspirados de la historia de la Boca, yendo mucho más allá del erotismo y convirtiéndose en un terror gore de la mejor calidad, protagonizado por la bella Alvamar Taddei y por el mítico John Doo, que años antes dirigió otra creativa mezcla de sexo y sangre, el intrigante Ninfas Diabólicas (1978).

Todas las películas mencionadas tenían generosas dosis de desnudez —especialmente femenina— y erotismo, pero ninguna de ellas fue pornográfica. Sin embargo, con la entrada de las películas porno estadounidenses en el mercado brasileño, en los años 80, los realizadores fueron obligados a injertar escenas de sexo explícito en sus largometrajes (a veces de otras producciones o con dobles) para agradar a los exhibidores y mantener el interés del público, que ya buscaba material hardcore. Poco a poco, el porno se fue adueñando de la Boca y las musas del género se retiraron, dando fin a un ciclo que duró desde la primera mitad de los años 70 hasta mediados de la década de los 80.

El sexo explícito mató a las pornochanchadas, que dejaron para la historia algunas de las mayores taquillas del cine brasileño, como Aluga-se Moças (3 millones de espectadores), Bem Dotado, o Homem de Itu (2,4), Giselle (2,2), Como É Boa a Nossa Empregada (2,1), A Noite das Taras (2,1) y Mulher Objeto (2 mi). Curiosamente, ninguno de ellos se acercó a Coisas Eróticas (Cosas Eróticas), de Raffaele Rossi (1981), considerado el primer film porno brasileño, y que atrajo nada menos que 4 millones de personas.

Más que el dinero en la taquilla, las pornochanchadas dejaron también el registro de una época marcada por el cambio de costumbres, la liberación sexual y la emancipación femenina. Significaron también el sustento de toda una generación de realizadores y actores que, venciendo las limitaciones, sobre todo económicas, y enfrentándose a la censura que tanto mutiló las películas de aquella época, construyeron el modelo de cine independiente de mayor éxito que Brasil ya tuvo en toda su historia.

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La estética rebelde de Feminasty llega a Santa Cruz

Feminasty, con Maque Pereyra

Maque Pereyra baila al son de una mezcla de ritmos en su nueva propuesta l Foto: Sol Schiller

Las presentaciones se realizarán el 31 de marzo, a las 20:00 y 21:00, en el Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz.

Feminasty, la más reciente performance de la premiada bailarina Maque Pereyra, se presentará en Santa Cruz de la Sierra este 31 de marzo. En la obra, las etiquetas de “niña buena” y “mujer fácil” son rebatidas desde una perspectiva feminista, mientras temas como el poder, la autonomía, la feminidad y la rebeldía son llevados a escena.

La artista considera que este es un trabajo de adueñarse a través de la danza; de apropiación cultural, musical y del cuerpo de una misma tomado por la sociedad, además de la creación de una nueva estética. “Al moverse como una quiere, se encuentra la autonomía del propio cuerpo”, señala.

Maque explica que las zapatillas de punta con las que trabaja son un objeto icónico de la cultura occidental. Sin embargo, su utilización, relacionada con una estética elitaria, toma un giro en esta propuesta, una vez que es abordada en la performance con estilos urbanos como la cumbia y el reguetón, entre otros.

A través de su cuerpo y sus movimientos, Maque desea también reflejar en escena algunas vivencias particulares que tuvo desde su lugar de ‘mujer latina exotizada’, como ella misma define. “Estos estilos de danza son mi herramienta para llegar a expresar eso de una manera más precisa”, puntualiza.

Creadora independiente, bailarina y performer, Maque Pereya ha sido ganadora del Premio Eduardo Abaroa en 2013 y 2014, seleccionada para el Master Solo/Dance/Autorship (Berlín, 2016-2018) y participante del programa Atlas-ImPulsTanz (Viena, 2014). Sus presentaciones se llevarán a cabo en el Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz, el día 31, a las 20:00 y 21:00. Asimismo, se realizará una función especial para invitados el miércoles 30, a las 20:00.

Presentaciones

Lugar: Centro de la Cultura Plurinacional Santa Cruz
Dirección: Calle René Moreno, 369 (Santa Cruz)
Fecha: jueves 31 de marzo l Horarios: 20:00 y 21:00
Costo: Bs 35 l Duración: 40 minutos
Más información: 731-47970 l Página en Facebook

Maque Pereyra

Foto: Sol Orihuela

Maque Pereyra l Bailarina y performer
“Una obra deja de ser del creador en el momento en que se presenta ante un público”

ALDEA CULTURAL (AC). Feminasty es una performance que parece distinta a todo. ¿Qué verá el público que se dé cita a las funciones?

MAQUE PEREYRA (MP). Creo que una obra deja de ser del creador o creadora en el momento en que se presenta ante un público porque este hará una lectura desde lo que es. Cada persona podrá ver algo que de repente otra no y por eso no quisiera condicionar al público y decirles qué van a ver. Lo que sí hay en esta performance es la constante de la posibilidad, hay un ¿por qué no? más allá de cualquier corriente dramatúrgica; una estética de la rebeldía.

AC. Reguetón, cumbia, twerk y vogue no son ritmos que solemos asociar a un espectáculo de danza. ¿Cómo nació la idea de realizar esta fusión?

MP. Hay muchas escuelas de danza moderna en el país que sí tienen estos estilos en distintas coreografías dentro de sus espectáculos. Lo que sí considero es que esto no es un espectáculo de danza, es una performance en la que a través de mi cuerpo puedo hacer ciertas puntualizaciones acerca de vivencias particulares que he tenido desde mi lugar de mujer latina exotizada. En este sentido la danza, estos estilos de danza son mi herramienta para llegar a expresar eso de una manera más precisa.

AC. ¿A qué público está dirigida la performance?

MP. A quien quiera verla (risas). Pude presentarla para una gran variedad de edades y en distintos lugares y me parece sorprendente haber recibido reacciones de lo más diversas, ya sea de niñas, jóvenes o personas mayores, ya sea en un escenario barrial o en un encuentro latinoamericano de teatro.

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Matemurga celebra 14 años con el estreno de Herido Barrio

Herido Barrio, de Matemurga

La compañía de Villa Crespo presenta una obra con 60 actores en escena l Foto: Prensópolis

¿Qué nos pasó? ¿Qué cosas laten detrás de una puerta de una casa abandonada que de pronto cruje y nos trae a la memoria aquello que fuimos alguna vez? “Hay una herida”, decimos, y es de todos. 

Este sábado se estrena en Buenos Aires el nuevo espectáculo del grupo de teatro comunitario Matemurga de Villa Crespo. Con la participación de 60 vecinos actores en escena, Herido Barrio se presenta en una función con entrada libre y a la gorra (es decir, cada espectador aporta lo que quiere).

Declarado de interés cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, el espectáculo marca el inicio de los festejos por los 14 años de actividad de Matemurga, compañía nacida el 2002 y que anteriormente realizó las obras La Caravana (2004) y Zumba La Risa (2009), siempre apostando a la participación colectiva. “El teatro comunitario es teatro de vecinos para vecinos”, explica Edith Scher, directora del montaje.

Este tipo de teatro existe en muchos países, pero en Argentina se ha convertido en un fenómeno especial, razón por la cual es estudiado por investigadores de todo el mundo; y es que la síntesis de los diversos y valiosos aportes colectivos genera una propuesta única para el público. “Buscamos una poética, generamos emociones, queremos hacer una producción de calidad”, enfatiza Scher.

La directora, que además de su labor artística es periodista, ha sido crítica de Alternativa Teatral y actualmente es colaboradora de la revista Picadero. El espectáculo se estrena este 19 de marzo a las 20:00 en la puerta de su espacio de ensayo, La Matería (Tres Arroyos, 555). En caso de lluvia, la presentación se transfiere al día siguiente, en el mismo lugar y horario.

Más información de Matemurga: Sitio web l Facebook l Twitter

Edith ScherEdith Scher l Directora
“El teatro comunitario abreva en la
memoria y la identidad”

ALDEA CULTURAL. Cuéntanos sobre el espectáculo que presentan este fin de semana.

EDITH SCHER. Un barrio sueña (¿delira?). Una casa abandonada de Villa Crespo cruje y suena. Algunos dicen que el antiguo habitante de ese viejo caserón ha regresado. Hipótesis sobre su misteriosa partida, anhelos, odios y amores resucitan. Mientras tanto, los recuerdos, fantasmas que habitan la calle y la historia de ese barrio irrumpen por las esquinas, por las veredas. Un poco sin saber cómo, los vecinos se embarcan en la preparación de una cena en su honor. “¿Vendrá?”, se preguntan. “¿Volvió?”. Herido Barrio hace resonar aquello que está lastimado y no cicatrizó. “Hay una herida social —decimos—: la de los vínculos perdidos, la del deseo de estar en la vereda, de habitar las baldosas, de reconocerse en otros”. De eso habla el espectáculo. Puede parecer inocente, pero creemos que en una ciudad en la que se naturaliza el hecho de encerrarse bajo cuatro llaves para ver televisión, en la que el vecino es visto como potencial enemigo de los intereses individuales, en el que cortar una calle para hacer una cena es considerado por muchos como una osadía inadmisible, hablar de esto es profundamente político.

ALDEA CULTURAL. ¿Por qué el teatro comunitario? Más allá de lo obvio, ¿cuál es el diferencial de este tipo de montajes, con relación a las puestas más convencionales?

EDITH SCHER. Llamamos teatro comunitario al teatro de vecinos para vecinos. No es un teatro de actores. Sin embargo buscamos una poética, generamos emociones, queremos hacer una producción de calidad. El teatro comunitario se define por quienes lo integran, esto es, una porción de comunidad habitada por toda la heterogeneidad que ella contiene, tanto en lo que hace a las  ocupaciones, como en  lo que atañe a las elecciones religiosas, sexuales o partidarias. El grupo incluye personas de todas las edades. La diferencia con otros montajes radica, en principio, allí mismo: no es igual trabajar con actores que con ‘vecinos actores’. Por otra parte, dada la cantidad de integrantes (en nuestro grupo somos 60), dada la filiación con géneros como la tragedia o la comedia, el circo, la murga, el sainete, la zarzuela, la opereta y otros, se trata de un teatro más bien épico y coral que habla de y desde un ‘nosotros’. El teatro comunitario abreva en la memoria y la identidad, y se construye sobre la base de aportes colectivos, aunque luego haya una necesaria síntesis poética del material. No tiene protagonistas y no es íntimo. Está construido para ser puesto en escena en un patio de escuela, en la calle, en una plaza, en un galpón, en un club. A veces se presenta en salas pero siempre es de grandes dimensiones y desmesurado.

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